Biblioteca provincial: Testigo del tiempo (+ fotos)

Biblioteca, Sancti Spíritus
La biblioteca es todo un nicho de conocimientos. (Foto. Oscar Alfonso / Escambray)

Majestuosa y elegante, desafía como ningún edificio de su entorno la vista de todas las personas que llegan al parque Serafín Sánchez Valdivia. Su propia imagen convoca a ascender las escalinatas y transgredir el umbral para palpar la propia historia de la villa del Yayabo.

La construcción añeja desde lejos deja boquiabiertos a los amantes de la arquitectura. Dos plantas, piso de mármol, estatuas, columnas recreadas, balcones semicirculares y cúpula de ensueño presentan una gran variedad de formas estilísticas y formales de su fachada, lo que ofrece una impresión de ambientes diferentes, superpuestos en un mismo sistema.

UN POCO DE HISTORIA

Nació en 1884, por decisión de un grupo de intelectuales adinerados, quienes plantaron bandera en la céntrica esquina de la actual calle Máximo Gómez, con el fin de que funcionara la Sociedad Artístico Literaria El Progreso.

Aquella aspiración de los gestores de aglutinar entre sus paredes a los amantes del adelanto, la prosperidad y unión del pueblo superó luego las expectativas. El 30 de diciembre de 1963, la emblemática joya abrió sus puertas como Biblioteca Provincial Rubén Martínez Villena.

“Nuestra institución, y digo así porque es un espacio para todo el pueblo, desde entonces ha alcanzado importantes resultados, por lo que hoy es reconocida entre las tres mejores de su tipo en el país”, dice Lilia Rosa Oliva Prieto, su máxima responsable desde hace seis años, pero integrante de su colectivo desde 1981.

biblioteca, Sancti Spíritus
La Biblioteca Rubén Martínez Villena resguarda reconocimientos que validan su quehacer sociocultural.

Se cumplía mediante esa disposición con uno de los proyectos de la entonces recién estrenada Revolución cubana: acercar la cultura y conocimientos a todas las personas; una labor que sumó muchos pensamientos y brazos para primero aglutinar los libros por colecciones y más tarde romper con los perímetros institucionales para llevar los textos hasta los rincones más intrincados.

“Hacemos un trabajo de extensión bibliotecaria que nos ha permitido que se nos identifique mucho más allá de las puertas de este centro. Por ejemplo, contamos con una sala para personas con disminución de sus capacidades, donde facilitamos nuestros servicios a integrantes de la Aclifim y la Ansoc. Contra viento y marea hemos defendido esa labor porque creemos que es de vital importancia”, acota.

Y claro que es así, sobre todo en tiempos en que la lectura, en muchas generaciones, ha sido desplazada por el entretenimiento y los productos audiovisuales. Se precisa redoblar esfuerzos para que el diálogo con las letras, tanto en formato impreso o digital, capte las miradas.

“El proceso de informatización no está a la altura del momento en que vivimos. En eso no hemos podido avanzar como quisiéramos, pero el libro impreso es muy consultado. Las estadísticas de solicitud de las salas de Literatura e Infantil y juvenil lo corroboran”, añade la directora.

La fluctuación del personal es uno de los problemas de la institución,  fenómeno recurrente en el sector de la Cultura, sobre todo, por los bajos salarios. Mas, en la Rubén Martínez Villena se buscan alternativas para que el servicio bibliotecológico no se afecte.

“Tenemos un buen equipo que se ha mantenido. El personal que se incorpora se prepara siempre y tanto las más experimentadas como las menos, han logrado que exhibamos resultados en varias áreas claves del desarrollo sociocultural como la investigación y capacitación en los programas especiales”, añade.

Igualmente, la institución resguarda entre sus mayores tesoros la réplica del machete del Mayor General Serafín Sánchez Valdivia, máxima condecoración de la Asamblea Provincial del Poder Popular; el Premio de Cultura Comunitaria y el reconocimiento La Utilidad de la Virtud, que confiere la Sociedad Cultural José Martí.

MÁS ALLÁ DE LOS LIBROS

Biblioteca, Sancti Spíritus
La cúpula interior, una de las bellezas arquitectónicas de la biblioteca. (Foto: Oscar Alfonso)

Pero tantos lauros confirman que la biblioteca provincial no se ha restringido solo a la promoción de la lectura de sus ricas colecciones, distribuidas en sus salas, sino que ha abierto sus puertas como verdadero centro cultural.

“Somos sede de los principales eventos de la ciudad como la Feria Internacional del Libro; Voces de la República; el de literatura infantil y juvenil… También nuestros escritores han tenido espacios fijos para dialogar con quienes los siguen y hemos inaugurado exposiciones de las artes visuales, así como una vez al mes nuestro segundo piso acoge una noche de conciertos, adonde asisten estudiantes de la Escuela Elemental de Arte Ernesto Lecuona”, refiere Oliva Prieto.

Por ello, no es una exageración decir que esa institución ha sido testigo de muchos de los acontecimientos de la ciudad del Yayabo, desde el 6 de enero de 1959, cuando por vez primera el Comandante en Jefe Fidel Castro les habló a los espirituanos; la constitución de los Órganos del Poder Popular y muchas de las galas distintivas de nuestra villa.

“Tenemos muchas razones por las que llegamos a estos 55 años de existencia con la divisa de seguir en el corazón de las diferentes generaciones de espirituanos”, concluyó.

Con esa máxima, la Biblioteca Provincial Rubén Martínez Villena, guarda el esplendor original y continúa irradiando cultura a través de la labor bibliotecaria y de actividades de extensión a favor de saciar la sed de conocimientos de quienes tienen a los libros como sus mejores aliados.

Deja un comentario

Escambray se reserva el derecho de moderar aquellos comentarios que irrespeten los criterios ajenos, ofendan, usen frases vulgares o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.