España pierde a la más universal de las cantantes de ópera, Monserrat Caballé

La legendaria soprano española Monserrat Caballé falleció este sábado a los 85 años en el hospital Sant Pau de Barcelona, confirmaron fuentes médicas

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Caballé, la gran señora de la ópera, leyenda de la cultura universal.

Considerada una de las grandes voces líricas del siglo XX y la más universal de las cantantes de ópera de España, Caballé se encontraba ingresada desde mediados de septiembre por un problema de vesícula que padecía desde hacía tiempo, informa Prensa Latina.

La diva catalana, que llevaba varios años apartada de los escenarios, era una de las principales voces de una generación lírica integrada por el ya fallecido Alfredo Kraus, Plácido Domingo, José Carreras, Teresa Berganza o Victoria de los Ángeles.

Su nombre forma parte ya de la historia de la ópera junto al de otros mitos como Maria Callas o Renata Tebaldi.

‘De todas las sopranos que he escuchado en vivo en el teatro, no he escuchado nunca a nadie cantar como Caballé’, afirmó este sábado en una entrevista radiofónica el tenor español José Carreras.

Nacida el 12 de abril de 1933 en Barcelona -capital de la región nororiental de Cataluña- en el seno de una familia modesta, María Montserrat Viviana Concepción Caballé i Folch cursó sus estudios musicales en el conservatorio del Liceo.

Debido a los problemas económicos de su familia, que incluso llegó a perder su casa, estuvo a punto de verse obligada a abandonar su formación, pero finalmente pudo proseguir su carrera gracias al apoyo económico de unos mecenas.

Antes de poder mostrar su talento en la que consideró siempre su casa, el Teatro del Liceo de Barcelona, Caballé debutó en la ópera de Basilea en 1956 con La bohemia, de Giacomo Puccini, y después se trasladó dos años a Bremen (Alemania).

En enero de 1962, la catalana se estrenó por fin en Barcelona interpretando a Arabella de Strauss, en lo que supuso el inicio de una larga historia de amor entre la cantante, su público y el Liceo, al que volvería en numerosas ocasiones a lo largo de su carrera.

Precisamente, desde el Liceo, donde actuó más de 200 veces, expresaron su pésame por la muerte de ‘una de las sopranos más importantes de la historia y clave en la memoria’ del coliseo.

El salto a la fama de Caballé tuvo lugar en 1965, cuando fue llamada para sustituir a una de las protagonistas de la ópera Lucrezia Borgia, de Gaetano Donizetti, en el Carnegie Hall de Nueva York.

Al día siguiente, el diario New York Times tituló: ‘Callas más Tebaldi es igual a Caballé’.

Convertida definitivamente en estrella de la lírica, Caballé actuó en los escenarios más prestigiosos del mundo: la Metropolitan Opera House de Nueva York con Fausto, de Charles Gounod; La Scala de Milán con Norma, de Bellini; o el Royal Opera House de Londres con La Traviata.

Su versatilidad escaló un peldaño más en 1988, cuando grabó junto a Freddie Mercury, del grupo de rock británico Queen, el álbum Barcelona.

Barcelona hizo que llegara a un público más amplio y más joven, y solo la muerte de Mercury -con quien forjó una gran amistad-, en noviembre de 1991, impidió que ambos la interpretaran en la inauguración de los Juegos Olímpicos celebrados en la capital catalana en 1992.

‘Era la Caballé, la gran señora de la ópera, leyenda de la cultura universal, la mejor entre los mejores y capaz de descubrir nuevos espacios de creación con los más grandes’, señaló en Twitter la Casa Real española, que destacó su personalidad e inigualable voz.

‘Muere una gran embajadora de nuestro país, una soprano de la ópera reconocida internacionalmente. Monserrat Caballé, su voz y su dulzura, permanecerá siempre con nosotros’, escribió en la propia red social el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.

 

One comment

  1. Se están despidiendo los grandes de la escena.Como dijo Sancho a su amo Quijote “todos estamos uncidos por el yugo de la muerte”. La mía aguarda su momento.

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