Pasión a cuatro manos

Los jóvenes espirituanos Mayday Machado Martínez y Darel Martínez Pacheco, desde sus propios discursos, logran imbricarse en una estética comprometida y profunda

sancti spiritus, artes plasticas
Para ambos artistas lo aprendido en la academia resulta esencial para crear. (Foto: Lisandra Gómez/ Escambray)

Lograr que dos personas se pongan de acuerdo a veces resulta casi una quimera. Pero mucho más si de la comunión entre ambas nacen productos que dejan escapar un suspiro por constituir verdaderas obras de arte.

Mas, siempre están quienes rompen con lo normado, como les ha sucedido a Mayday Machado Martínez y Darel Martínez Pacheco, un dueto juvenil en el panorama de las artes plásticas espirituanas. Gracias a una alianza que funciona con perfecto engranaje, desde hace un tiempo estos dos artistas dan mucho de qué hablar por aparecer en salones expositivos con una visualidad que rompe siempre con lo que estamos acostumbrados a disfrutar sobre la temática que abordan.

“Nos gusta sorprender. En función de ello, estudiamos y nos preparamos para no caer en ideas que ya hayan sido tratadas, aunque sí nos interesan los referentes. También apostamos por la interacción con el objeto, conservando mucho las particularidades del material”, comenta la joven, mientras él asiente.

La conversación con esta pareja resulta sui géneris porque las respuestas encuentran un sentido, tono y ritmo comunes. Quizá, esa armonía esté marcada, desde hace varios años, cuando ingresaron en la otrora Academia de Artes Plásticas Oscar Fernández Morera, de Trinidad, donde sus historias de vida y profesionales se entrelazaron. Pasiones como el dibujo, la pintura y la escultura logran aunar sentimientos, ideas, proyectos y realizaciones…

¿Por qué la sexualidad distingue la obra de Mayday?

“Desde que estudiaba me interesa como artista y mujer. Empecé a indagar y me di cuenta de que existen muchos antecedentes en el arte que te permiten comprender ese complejo mundo y con sus guías puedes crear el tuyo. Trabajo el tema de la mujer como ese ser social no discriminado por el resto de su entorno, e incluso por ella misma. Para lograrlo me apropio hasta de elementos del cuerpo masculino”.

¿Cuánto te ha costado lograr acertados resultados en un panorama artístico permeado de una visión machista, como lo es el resto de la sociedad?

“Ha sido difícil incorporarle nuevas visiones a esta temática, pero cuando realizas una obra seria, con conocimientos, sin repeticiones, logras marcar la diferencia”.

Darel también ha asumido esa temática, ¿cómo surge en ti esa inquietud?

“Apareció después. Empecé con una temática de pintura más bien gráfica, pero semiabstracta, donde el receptor tenía que imaginar lo que se reflejaba. En ese código, precisamente, comienzo a introducir lo erótico”.

Además de irrumpir en el panorama artístico con piezas cuestionadoras, Mayday y Darel se insertan en las creaciones más comerciales con fines utilitarios.

“Es un poco complejo mantener a la par las dos líneas. Tienes que organizar el tiempo, que a veces se hace escaso. Hasta este momento nos ha funcionando la planificación en la parte artística, de lo que quieres hacer en cuanto a exposiciones. Incluso, en el taller trabajamos, por lo general, obras por encargo mediante la filial del Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC). Son piezas de nuestra autoría, con diseños que nos identifican porque no abandonamos lo que aprendimos en la academia. Exhibimos en la propia galería de esa institución y los clientes pueden solicitarnos el tipo de propuesta que les interesa”, describe él.

¿Cómo es posible que logren un discurso visual que parece confeccionado por una sola persona?

“Es una comodidad porque la idea que uno tiene, ella lo mejora y viceversa. Nos ayudamos en lo que son los títulos y los aspectos visuales de la pieza. Entre los dos nos complementamos y formamos un gran artista, creo yo”, puntualiza.

Mayday, quien descubrió desde pequeña que el dibujo y luego el modelado con plastilina eran sus ideales maneras de expresión, considera que el éxito nace desde la propia forma de apropiarse las ideas.

“En mi caso, es mediante el sueño y a él, más bien pensando y observando, sobre todo cuando consume audiovisuales”.

¿No se han interesado en explorar otros formatos?

“Eso significaría estudiar porque le damos mucha importancia a la técnica. Por ahora, nos sentimos muy cómodos con la pintura, el dibujo y la escultura”, asegura ella.

Una muestra de ese confort resultó su más reciente propuesta titulada Objetivamente y que se llevó las palmas del público que visitó la Galería de Arte Oscar Fernández Morera, de la ciudad espirituana.

“Precisamente, con las 14 piezas instalativas y los dibujos de sus bocetos quisimos romper un poco con la temática de la sexualidad para refrescar desde el punto de vista artístico. Las ideas nuevas motivan a crear. En esta ocasión trabajamos con el objeto y su función a partir del cambio de lo que habitualmente es conocido. Con esa ruptura apostamos por sugerir, mover el pensamiento, convocar…”, afirma Darel, enamorado también de las artes plásticas desde muy pequeño, cuando sus padres le pedían que hiciera caricaturas de la familia y amigos.

¿Qué tienen listo para echar dentro del horno?

“Hasta ahora tenemos previsto participar en los próximos eventos del territorio, y lo haríamos por separado, así como planificamos una exposición para el nuevo año con otra idea porque así nos ponemos el reto de superarnos”, concluye Mayday, mientras Darel le lanza una sonrisa que sella este diálogo a dos voces por una misma pasión.

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