Raúl en Santiago de Cuba: Nuestro pueblo defenderá por siempre su Revolución

Ratificó el General de Ejército Raúl Castro Ruz, al clausurar el acto por el aniversario 65 de los sucesos del Moncada en Santiago de Cuba

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La historia ha demostrado que sí se pudo, sí se puede y siempre se podrá”, concluyó el General de Ejército. (Foto: Irene Pérez/ Cubadebate)

Al pronunciar las palabras centrales del acto por el aniversario 65 de los sucesos del 26 de Julio en Cuba, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, primer secretario del Comité Central del Partido, reiteró la solidaridad de Cuba con Venezuela y su presidente, el compañero Nicolás Maduro Moros; con Nicaragua, el Frente Sandinista de Liberación Nacional y el presidente nicaragüense Daniel Ortega Saavedra.

También declaró que reclamamos la libertad del compañero Luis Ignacio Lula Da Silva y reconocemos su derecho a ser candidato presidencial por el Partido de los Trabajadores, quien lleva todas las de ganar por el voto popular, dijo, y añadió que justamente por eso está preso.

Al referirse a las relaciones de Cuba con los Estados Unidos, subrayó que ese país, con la complicidad de algunos gobiernos, ha intentado revigorizar la Organización de Estados Americanos (OEA), convirtiéndola en el escenario de la arremetida contra Venezuela,

Raúl astro expresó que poco después del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países, advertimos que no debía pretenderse que Cuba renunciara a las ideas por las que había luchado por más de un siglo en aras de mejorar dichas relaciones, aunque estábamos dispuestos al diálogo respetuoso y recíproco.

Agregó que desde agosto del pasado año, con el pretexto de afectaciones a la salud de sus diplomáticos, en lo que algunos llaman guerras sónicas —cuyo origen, dijo, nadie ha podido explicar ni probar—, se han degradado los vínculos bilaterales. También ha tenido lugar, apuntó, el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero, en particular la persecución de nuestras transacciones financieras.

Raúl recordó el contenido de un memorando de un Subsecretario Asistente de Estado para Asuntos Interamericanos, que calificó de cínico por su contenido. Dicho informe estaba fechado el 6 de abril del 1960, exactamente un año y 16 días antes de los bombardeos del 15 de abril de 1961.

En ese documento se afirmaba, recordó, que la mayoría de los cubanos apoyaban a Castro y que el único modo efectivo para hacer perder ese apoyo era provocar el desengaño y el desaliento del pueblo mediante la insatisfacción económica y la penuria, lo cual significaba provocar hambre y desesperación, y lograr así el derrocamiento del gobierno cubano.

“La agresividad, el injerencismo, el irrespeto y la burda manipulación de la verdad histórica han sido siempre y son una constante en los pronunciamientos públicos Del gobierno de aquel país”, aseveró, y a continuación habló de las decenas de millones de dólares que son destinados cada año a planes dirigidos a subvertir el orden económico, político y social en nuestro país.

El pasado año, expresó Raúl, en una reunión de la OEA un diplomático norteamericano dijo que los países de América tenían que aceptar que Cuba es la madre de todos los males en términos de debilitamiento de la democracia y de derechos humanos en el continente. Estas posturas nos recuerdan, añadió, a la pasada Comisión para asistir a una Cuba libre, creada por el entonces presidente George W. Bush, que implicaba una intervención en nuestro país.

Afirmó que no es nada casual que en el Proyecto de nuestra Constitución se reafirme que la defensa de la Patria Socialista es el más grande honor y el deber supremo de cada cubano y se le incorpore que la doctrina de la Guerra de todo el pueblo se sustenta en la concepción estratégica de la defensa de la nación.

Apuntó que los cubanos somos una nación amistosa, y que muchas veces hemos dicho que para nosotros evitar la guerra equivale a ganarla, pero para lograr eso se precisa derramar ríos de sudor preparándonos para combatir hasta la victoria si alguien intentara apropiarse de Cuba.

Al referirse a la euforia que otra vez ronda a nuestros enemigos, apuntó: “No será la primera vez ni tampoco la última que la Revolución cubana deberá enfrentar retos y amenazas. Hemos corrido todos los riesgos y resistido invictos 60 años”.

“Para nosotros, igual que para Venezuela y para Nicaragua, está muy claro que se estrecha el cerco y nuestro pueblo debe estar alerta y preparado para responder a cada desafío con unidad, firmeza, optimismo y fe inquebrantable en la victoria”, dijo.

Recordó a los jóvenes que un día como hoy, en ese propio cuartel Moncada, tras fracasar la acción, fueron torturados los jóvenes que intentaban tomar el cielo por asalto para no dejar morir al Apóstol en el año de su centenario.

Recordó que 45 años después en ese propio escenario Fidel afirmó: “El Moncada nos enseñó a convertir los reveses en victorias, no fue la única amarga prueba de la adversidad, pero ya nada pudo contener la lucha victoriosa de nuestro pueblo. Trincheras de ideas fueron más poderosas que trincheras de piedras. Nos mostró el valor de una doctrina, la fuerza de las ideas, y nos dejó la lección permanente de la perseverancia y el tesón en los propósitos justos.

Y añadía el Comandante en Jefe entonces: “Nuestros muertos heroicos no cayeron en vano, ellos señalaron el deber de seguir adelante (…), ellos nos acompañaron en las cárceles y en el destierro, ellos combatieron junto a nosotros en la guerra; los vemos renacer en las nuevas generaciones”.

Raúl expresó que pocos meses después de triunfo del Primero de Enero de 1959, hubo que enfrentar bandas armadas, organizadas y financiadas por la CIA, sabotajes, planes de atentados contra Fidel, el bloqueo económico, comercial y financiero, campañas mediáticas, la invasión de Playa Girón, la Crisis de Octubre o de los Misiles, la introducción de plagas y enfermedades y múltiples acciones terroristas con miles de víctimas mortales como saldo.

En los años difíciles de la década de los 90, recordó, tras la desaparición de la Unión Soviética y del campo socialista, los cubanos, en medio de enormes carencias materiales, pusimos a prueba nuestra inquebrantable capacidad de resistencia y la voluntad de defender la soberanía, independencia y el Socialismo. Ello fue posible, subrayó, gracias al inigualable pueblo con que contamos y a la unidad forjada por Fidel desde los primeros años de lucha.

“Hoy, a 65 años del Moncada, con la independencia ya conquistada y la presencia de Fidel entre nosotros, podemos afirmar que por difíciles que sean las circunstancias, por grandes que sean los desafíos, nuestro pueblo defenderá por siempre su Revolución. La historia ha demostrado que sí se pudo, sí se puede y siempre se podrá”, concluyó el General de Ejército.

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