Un año después de Irma: Ráfagas de recuperación (+fotos e infografías)

La avalancha de trabajo y solidaridad a lo largo de un año de intensa recuperación ha recortado la huella de Irma lo mismo en Yaguajay que en otros lugares de Sancti Spíritus

sancti spiritus, huracan irma, yaguajay, huracan recuperacion, construccion de viviendas
Modernos barrios le nacen a la cabecera municipal de Yaguajay. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)

Fue una noche terrible en todo Yaguajay y muchas partes de la provincia; en aquellas últimas horas del 8 de septiembre las primeras ráfagas de viento presagiaban la cercanía del huracán. Entonces no hubo sueño ni sosiego, más bien desvelo, espanto, dolor, confianza ante tantas medidas de protección. Pero Irma fue una pesadilla de interminables horas.

Parecían los vientos del Apocalipsis, parecía que Yaguajay se iba del mapa. Cada quien dibujó el ciclón a su manera y Escambray recogió por aquellos días expresiones estremecedoras: “En Mayajigua el viento chiflaba”; “Lo que más me molestaba de este ciclón es que sonaba como una maldita sierra eléctrica”; “Pedí a los santos, pero sabía que mi casa no resistía, aunque, en el fondo estaba tranquila porque me encontraba evacuada con mi niño y mi esposo; salvamos la vida”.

El huracán más potente que jamás haya tocado la provincia dejó un doloroso rastro de destrucción, sobre todo en Yaguajay: arrasó la Agricultura; destruyó viviendas, techos, instalaciones sociales, castigó con saña lo manglares, los bosques y la vegetación; quedaron devastadas las instalaciones del centro integral porcino de Carbó, estrenadas semanas antes… Mas, Irma sembró para siempre en los yaguajayenses la percepción del riesgo, despertó como nunca la solidaridad y, afectaciones aparte, abrió nuevos horizontes en el norteño municipio.

sancti spiritus, huracan irma, yaguajay, huracan recuperacion, construccion de viviendas
Infografía: Multimedias Escambray

SANEAMIENTO: PROEZA COLECTIVA

Marelys Cedeño Cardoso, presidenta de la Asamblea Municipal del Poder Popular, se conmueve cuando habla de Irma y regresa en su memoria a los días del 8 y 9 de septiembre del 2017, a las horas previas preñadas de urgencias de todo tipo a fin de proteger a las personas y los bienes materiales; tampoco olvida las ráfagas inacabables que estremecían también el edificio del Gobierno. “Decíamos: si eso es aquí adentro, ¿que estará pasando allá afuera?; fueron momentos muy difíciles”, reconoce.

En la antesala de su relato revela que la permanente presencia en el municipio de las autoridades de la provincia fue un elemento primordial para enfrentar el huracán. “La imagen de Yaguajay era desoladora, esa misma huella se expresaba en las personas; las primeras horas fueron muy duras, pues no había una calle o carretera que se pudiera transitar y enfrentarse a tanta destrucción era un reto; por eso aquel acompañamiento de los principales dirigentes fue de gran ayuda y muy positivo para arrancar la recuperación y el sistema de trabajo que se articuló después”.

Pasada la tormenta, Yaguajay inició una vorágine de trabajo que no miraba relojes ni almanaque; tampoco termina un año después.  Brotó la solidaridad y llegaron arroceros, azucareros, constructores, forestales, agrícultores, hidráulicos, integrantes de las FAR y del Minint, linieros eléctricos y telefónicos, estudiantes universitarios… para librar la primera batalla: el saneamiento de pueblos y carreteras.

“En medio de tan intenso ritmo de trabajo nos fuimos dando cuenta de que podíamos recuperarnos, en unos frentes más rápido que en otros. También nos preguntábamos de dónde sacaban fuerzas todas aquellas personas movilizadas desde diversas partes —los trabajadores del territorio y los cuadros de la provincia y el municipio— para resistir tan largas y duras faenas.

“Hasta de noche los movilizados recogían los desechos; jamás olvidaré esa lección de solidaridad y compromiso, que todavía hay colectivos de otros municipios construyendo en Mayajigua, en Yaguajay, donde ha hecho falta”, señala la presidenta.

sancti spiritus, huracan irma, yaguajay, huracan recuperacion, construccion de viviendas
Las 50 petrocasas deben concluirse para fines de año. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)

POLIGONO DE LA VIVIENDA

Poco importó lo lejos o arrinconado del asentamiento, se trataba de atender cada damnificado, iniciar una obra reconstructiva de viviendas e instalaciones estatales en una verdadera carrera contra el tiempo. Pronto llegaron recursos, nacieron estrategias, ideas, muchos trabajadores mutaron en constructores y lo mismo un chofer de guagua levantaba los muros de una casa en La Gloria que un obrero de Sur del Jíbaro daba soluciones a los techos del reparto Revolución.

Yotney Águila Macías no sabe a ciencia cierta cuál ha sido en este período su verdadero oficio. Llegó desde Jatibonico y su huella de constructor ha quedado en Narcisa, Centeno y Yaguajay. “Pintamos cuando hay que pintar, nos metemos en la fundición, la albañilería, es trabajar en lo que haga falta, lo que importa es hacerle la casa a esas personas que la perdieron. A Jatibonico voy por la noche y al amanecer estamos aquí otra vez, casi he permutado de municipio, pero solo pienso en la importancia de estas viviendas”.

Mucho ha caminado la recuperación en el territorio más castigado por el ciclón. Asombra la rápida transformación en las instalaciones porcinas de Carbó, porque tan grande como las naves fue la destrucción. Otro rostro del trabajo emerge en Yagüey Abajo, un polo agrícola que desplazó la maleza. Entidades de Comercio, Salud, Transporte, Educación, Cultura y Flora y Fauna, entre otras, borraron casi todas las huellas de Irma.

Por eso la obra del siglo en Yaguajay será dar solución en poco tiempo a las más de 1 000 viviendas derrumbadas por la furia de los vientos, en un territorio que, al decir de las autoridades locales, llegó a tener en los últimos años planes de construir por la vía estatal cinco o seis viviendas al año. En el 2018, la meta roza los 500 inmuebles, de ellos 419 a cargo del Estado.

Eso explica la revolución constructiva en terrenos del reparto de igual nombre —Revolución—, donde en diversos emplazamientos se edifican petrocasas, biplantas, edificios y otras tipologías constructivas que convierten a Yaguajay  —según calificó por estos días un experto del Ministerio de la Construcción— en un polígono de la vivienda a nivel de país.

sancti spiritus, huracan irma, yaguajay, huracan recuperacion, construccion de viviendas
Seibabo, un símbolo de la recuperación. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)

SEIBABO, BAMBURANAO, LA CARIDAD…

Mientras no se concluyan las 50 petrocasas —donadas por Venezuela y previstas a terminarse en diciembre— y otros flamantes barrios que le nacen a la cabecera municipal, las viviendas de tabla de palma de Seibabo reinarán como la construcción más mediática de todo Yaguajay.

Se trata de un símbolo de la recuperación, una obra emergida de la propia huella del huracán que enroló en su levantamiento a medio Sancti Spíritus. Lo asegura Marelys Cedeño: “Cuando me dijeron: ‘vamos a hacer aquí un asentamiento’, y en aquel terrenito había un campito de frijoles y hierba, era difícil imaginarse lo que tendríamos después, mucho menos con la premura y la calidad que se logró construir”, rememora.

Basta oír a la anciana Caridad Pérez Mujica, habitante del nuevo barrio de Seibabo, para aquilatar la dimensión humana de esas 30 casas entregadas a fines del 2017.

“Antes había perdido mi casa y cuando llegó el ciclón ya llevaba como un año viviendo en unos locales de la Agricultura, aquí en Seibabo; me evacuaron para Ciencias Médicas, en Sancti Spíritus, y allí me atendieron de maravilla. Oiga, cuando me dieron esta vivienda no me lo creía, está cómoda, ahora vivo tranquila y orgullosa de que el Estado cubano pensara en mí”.

En otras partes de Yaguajay hay rostros agradecidos por la ayuda brindada para reparar los inmuebles, reponer los techos, por la oportunidad para reconstruir la vida. Bien lo sabe Elvira Dávila Viamontes, directora de la Empresa Flora y Fauna, y quien desde su condición de presidenta de la Zona de defensa del Consejo Popular de Meneses apenas conoció el descanso en muchas jornadas.

“Vivimos momentos muy tensos en aquellos días, te hincaba el dolor por tanta destrucción, ver familias con las casas desbaratadas, las pertenencias mojadas; pero Irma nos enseñó a ser más humanos, a trabajar más unidos, conocimos mejor lo que es la Revolución. Me ayudaron mucho las llamadas de (José Ramón) Monteagudo, dándonos aliento, pidiendo que nos cuidáramos, que le trasmitiéramos a las personas confianza, que no salieran a las calles…”.

Apagadas las ráfagas de Irma llegó la hora de meterle manos a la obra y esta entidad, como todas las de la provincia, se enroló en la ejecución de inmuebles. Fueron días, semanas, meses de constante actividad constructiva, hasta que en La Caridad, Bamburanao, Meneses… las viviendas tomaron el nombre de los dueños y en la lista de los agradecidos no pueden faltar Wilmer Solano Licea, Luyulis Moreira Prat, Bárbara Estévez Braun, Gregorio Mesa González, Odalis Afonso Cabrera, Danay Oliva García, Arquímedes Plasencia Rodríguez…

“Pensé y confié en la Revolución porque, con vivienda o sin vivienda, esa es la vida mía —relata con los ojos humedecidos Arquímedes Plasencia—; los trabajadores de Flora y Fauna han hecho un esfuerzo grande para construirla. Irma es un mal recuerdo, pienso más en esta ayuda y lo rápida que ha sido”.

sancti spiritus, huracan irma, yaguajay, huracan recuperacion, construccion de viviendas
Infografía: Multimedias Escambray

CAMBIA EL FONDO HABITACIONAL

Poco habría que agradecerle a Irma, si acaso que, después de su arrollador paso, Yaguajay ha comenzado a cambiar el prisma de su fondo habitacional —que inscribía a la llegada del huracán entre las categorías de regular y mal estado el 46 por ciento de los inmuebles—. “Este pueblo era una cuerda de leña de una punta a la otra”, suscribe una lugareña de toda la vida. Actualmente esa estadística ha bajado al 30 por ciento, sin considerar las casas que puedan terminarse en lo que resta de año.

“En la recuperación hay una obra, no es todo lo que hace falta, pero hay un camino recorrido; además, lo que se recuperó se hizo con mejores condiciones, tenemos hoy cosas en Yaguajay que no las hubiéramos soñado anteriormente, como los cines de aquí y de Mayajigua recuperados y con salas 3D. Antes existían cinco puntos de venta de materiales de la Construcción, ahora tenemos 14, uno en cada Consejo Popular”, destaca la presidenta del Gobierno.

“Quedan muchas casas por hacer —añade— y familias que tendrán que esperar todavía un tiempo, hemos vivido un año de intenso trabajo, de experiencias y lecciones de todo tipo, no ha faltado la ayuda y el apoyo de muchas instancias de la provincia, el país y hasta de organismos internacionales, y la recuperación es la tarea número uno mientras quede un damnificado esperando la solución de su vivienda; pero, levantar Yaguajay parecía imposible”.

sancti spiritus, huracan irma, yaguajay, huracan recuperacion, construccion de viviendas
Caridad Pérez Mujica muestra su agradecimiento por la vivienda que habita en Seibabo. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)
sancti spiritus, huracan irma, yaguajay, huracan recuperacion, construccion de viviendas
Infografía: Multimedias Escambray

Deja un comentario

Escambray se reserva el derecho de moderar aquellos comentarios que irrespeten los criterios ajenos, ofendan, usen frases vulgares o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.