Vamos a sacar la cara por Sancti Spíritus y por Cuba

El arquero espirituano Hazael Rodríguez Valero y su entrenador Alieski Reyes Plasencia participarán en los Terceros Juegos Olímpicos de la Juventud

Tiro con arco, Juegos Olímpicos, Argentina 2018
Hazael y su entrenador serán los únicos espirituanos que participarán en los Juegos Olímpicos de la Juventud. (Foto: Vicente Brito / Escambray)

Debido al inicio de los Terceros Juegos Olímpicos de la Juventud en Buenos Aires, Argentina, del 6 al 18 de octubre, en el campo de arquería de Sancti Spíritus se tiran flechas y más flechas.

Las tiradas las protagonizan el arquero Hazael Rodríguez Valero y su entrenador Alieski Reyes Plasencia, únicos espirituanos que irán al magno evento al que Cuba asistirá con 19 atletas en siete deportes.

El objetivo es afinar aún más la preparación que comenzó desde que Hazael consiguió el boleto en el mes de mayo y no concluirá hasta que se disparen las primeras flechas en el país del tango.

Hacer la mayor parte de la preparación en su tierra ha sido para el muchacho una garantía, sobre todo por ser el terreno donde se formó. “Tras el clasificatorio hicimos una base general y después la parte especial y competitiva —comenta Alieski—; a inicios de septiembre asistimos a una base de entrenamiento en México, que fue muy satisfactoria ya que pudimos ver los errores más comunes que estaba cometiendo Hazael y trazar la estrategia para este último mes de trabajo y llegar en buena forma a los Juegos.

“Ha sido difícil, pero se ha ido logrando, está haciendo puntuaciones de primer nivel en el orden de los 672 puntos. Nos concentramos en trabajos con dianas y acciones con intensidad controlada”, añadió el entrenador.

En Buenos Aires Hazael competirá del 12 al 17 con otros 31 atletas de todo el mundo que se medirán en un doble 60 durante la clasificatoria. “Es algo desconocido para nosotros porque ya los Juegos Olímpicos no son como antes, que las competencias eran monótonas y aburridas, hoy se hace un espectáculo; el día de la clasificación es cuando único compite todo el mundo, ya después todos los partidos de ronda son como si fuera una final: con la pareja de arqueros que esté disparando nada más y el que pierda se va, con pantallas, relojes y el público haciendo bulla. Se hace en lugares turísticos e históricos, pero para eso nos hemos preparado y esperemos que pueda enfrentarlo, este es el fruto del trabajo con este grupo de muchachos con los que llevamos cinco años”, abundó Reyes Plasencia.

Entre sus tiros, uno tras otro, Hazael hace un aparte para refrescar, merendar y dialogar. De México, además de los beneficios de la altura, trajo tareas por resolver: “Detectamos varias afectaciones, pues es la segunda competencia internacional que tengo, me presioné mucho y al final era, más que todo, un entrenamiento, por eso ahora nos hemos concentrado en esos detallitos que también vieron otros entrenadores allá y nos ayudaron”.

Atrás dejó un verano sin vacaciones o, al menos, sin los placeres que un niño de 16 años suele tener: “Es algo difícil y que lleva mucho sacrificio porque todos mis amigos estaban arriba de mí: ‘Vamos a hacer esto’, y yo solo les decía: no puedo, es algo muy importante, es mi vida, mi futuro, quiero aprovechar esta oportunidad, pues es una experiencia que no voy a ver nunca más”.

El muchacho tiene el privilegio que pocos en una lid de la envergadura de la que va a enfrentar: compartir la línea de tiro, durante el entrenamiento, con el espirituano Adrián Puente, uno de los mejores arqueros del país, único cubano campeón panamericano de su deporte y doble medallista centroamericano y olímpico de Río de Janeiro 2016.

“Eso me motiva, me ayuda y me inspira, él ha sido uno de mis ídolos desde el principio, me enorgullece que esté compartiendo conmigo, además aprendo mucho porque es un atleta de mucho nivel. Hasta me ha dicho bromeando: ‘Vamos a tener una ronda’, es algo grande para mí”.

Trata de controlar los nervios para lo que se avecina. Se concentra en la diana y escucha atento cada indicación de su mentor: “A veces aquí siento los nervios, pero eso es bueno, te ayudan y hay que enfrentarse a eso de una manera positiva. Tengo la ayuda de Alieski. Ir con él me da mucha confianza, es como si fuera mi padre, llevamos mucho tiempo conviviendo y casi siempre estoy más tiempo con él que con mis padres.

“Esto es algo lindo e importante, me hubiese gustado que fueran otros, pero ya que no pudo ser, ahí vamos a sacar la cara por Sancti Spíritus y por Cuba. En mi mente está que salgan bien las cosas, estoy ansioso por competir y disfrutar esa experiencia”.

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