Elogio para Adentro

El montaje de Adentro, obra que presenta Cabotín Teatro, de Sancti Spíritus, recién vista en la Sala Adolfo Llauradó, de La Habana, logra fijar en espacio la fragmentación original del texto de Abel González Melo

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Texto merecedor del Premio Nacional de Dramaturgia José Jacinto Milanés 2005, por fin llega a escena en Cuba con este montaje de Roger Fariñas.

Con un lenguaje que busca cifrar la descarga arrasadora del deseo, Abel González Melo vuelve en Adentro, una vez más, a sumergirnos en un territorio muy suyo, explorado y coagulado en textos anteriores o colindantes, ya emblemáticos de su producción, como Chamaco o Talco. Territorio donde la realidad contemporánea cubana es atrapada o presentida desde su esquina más pulsional, más enigmática.

Esta vez, a diferencia de esas otras obras ya estrenadas y conocidas por el público, la inmersión en el deseo es más radical, más oscura. No encontramos en pie escenarios sólidos, realistas, que enmarquen la acción con su contrapeso ilusorio. Por el contrario, solo escuchamos voces que desean, que se realizan en el estertor animal de una sexualidad reprimida y virulenta que, al explotar, desconcierta, abisma, desarma la lógica moral para desenterrar eso que Abel intenta exponernos a través de los fragmentos con que estructura su pieza: los restos de una conducta desquiciada pero al mismo tiempo real, nuestra, registrable.

Texto merecedor del Premio Nacional de Dramaturgia José Jacinto Milanés 2005, por fin llega a escena en Cuba con este montaje de Roger Fariñas. No será entonces ya una obra que trate de asir un paisaje actual, desconocido, como hubiese ocurrido de estrenarse recién escrita. Su abordaje escénico implica ahora, obligatoriamente, una relectura atenta, consciente de la palabra frente a las certezas de una realidad social ya consolidada en todas sus consecuencias, con la que sin duda esta fábula dialoga desde adentro.

El montaje de esta obra que presenta Cabotín Teatro, de Sancti Spíritus, recién vista en la Sala Adolfo Llauradó, Casona Teatral Vicente Revuelta, de La Habana, logra fijar en espacio la fragmentación original del texto de Abel, sus pequeños monólogos derivan, gracias a la concepción de la puesta, en escenas donde los cuatro actores, siempre presentes, interactúan en contrapunto, y donde la imagen visual, a cargo de José A. Rodríguez, complementa las heridas y los silencios omitidos y sumergidos del relato.

El ritual lúgubre, pero al mismo tiempo lírico, logra mostrar la ferocidad y la sordidez de las relaciones humanas, al tiempo que nos convence de las razones que las impulsan.

4 comentarios

  1. Cuando se presentan otra vez y donde?

  2. Que lujo que la obra Adentro, de jóvenes y talentosos teatristas espírituanos, cuente con el importantee criterio de una personalidad del teatro cubano como lo es Carlos Celdrán. Muchas cosas buenas para Cabotin teatro.

  3. Excelente obra la fe estos muchachos

  4. De lo mejor que ha sucedido en materia de artes escénicas en los últimos tiempos en Sancti Spíritus. Tuve la oportunidad de verla y salí muy emocionada y feliz por que propuestas cómo estás sucedan aquí.

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