Las piedras de una mujer

La obra Hay piedras en el cielo y son para el Trueno cuestiona y denuncia los estereotipos y roles impuestos por la ideología hegemónica patriarcal

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Perla Logarzo no circunscribe su unipersonal como un espectáculo feminista, sino que habla de la mujer. (Foto: Tomada de www.eleco.com.ar)

La esencia femenina atrapada en un cuerpo subyugado a la ideología hegemónica patriarcal sube a escena con Hay piedras en el cielo y son para el Trueno, texto interpretado por la argentina Perla Logarzo y que llega a Cuba, por vez primera, gracias al IV Festival del Monólogo Latinoamericano y Premio Terry, en Cienfuegos.

Un unipersonal que se extendió hasta Sancti Spíritus como iniciativa merecedora de la ovación del público que asistió al Teatro Principal por la actualidad de un tema universal, a pesar de que muchas veces pensamos que es cosa del pasado.

Su actriz Perla Logarzo no necesita de muchas palabras para repasar su condición de mujer y mostrar su ser a todas las que desde diferentes culturas, contextos y espacios no encuentran su verdadero momento de libertad.

Movimientos corpóreos precisos, canciones del pentagrama internacional, escasa iluminación y pocos objetos, entre ellos títeres, le acompañan en un juego que no pierde intensidad, a pesar de las lógicas curvas dramáticas.

Es su cuerpo toda una plasticidad asombrosa, su voz atrapa cada rincón del escenario para —desde la alegría y la tristeza—, cuestionar y denunciar esa dominación histórica de la cual ella ha sido cómplice.

No es un espectáculo feminista, sino que habla de la mujer. Surge como necesidad en tiempos donde miles de mujeres reclaman sus derechos en una sociedad machista”, refiere la actriz intérprete de ese texto escrito por ella misma, junto a Paco Redondo y con dirección y puesta en escena de Adolfo Nicolás Somavilla.

Su histrionismo desenfadado conjuga acertadamente con elementos del sistema de ritos que se convierten en el horcón temático y coreográfico de la puesta.

Y cuando el auditorio pudiera pensar que al final se deja vencer por los roles y estereotipos impuestos por el pensamiento machista, se libera y enfrenta cientos de años de subordinación desde el recurso de la transformación corporal y gestual.

Sin dudas, los 55 minutos de duración de Hay piedras en el cielo y son para el Trueno se presentan intensos por el desdoble de su protagonista.

Perla Logarzo forma parte del Rito Prohibido-Teatro, de Argentina, proyecto que desde hace 18 años subió a la escena este unipersonal y mereció reconocimiento en el evento del monólogo, celebrado en la Perla del Sur.

“Ha sido muy emocionante compartir con el público de Cienfuegos y de Sancti Spíritus. Una vez más el lenguaje universal del teatro nos permitió dialogar”, concluyó la actriz.

 

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