Marcan el paso del corazón de pacientes espirituanos

Para el implante, existe un salón de operaciones con ese objetivo. Foto: Arelis García / Escambray.

En el Servicio de Cardiología, del Hospital Provincial General Camilo Cienfuegos, se les ha implantado un marcapasos a alrededor de medio millar de pacientes en los últimos cuatro años

El mejoramiento de la calidad de vida y la salvación de muchos pacientes constituyen la repercusión más visible del implante de marcapasos en el Servicio de Cardiología del Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos, de Sancti Spíritus, donde alrededor de medio millar de espirituanos han recibido esta terapia en los últimos cuatro años.

Para la realización de este proceder en específico se dispone de un salón quirúrgico aledaño a la terapia intensiva coronaria dentro del propio servicio, lo cual presupone múltiples ventajas, al decir del doctor Hugo Cruz Inerárity, especialista de primer grado en Cardiología, al frente de dicha actividad en la institución hospitalaria.

Cruz Inerárity señaló que, cada año, a unos 150 enfermos se les instala el dispositivo colocado para solucionar el trastorno de ritmo del corazón que redunda en la disminución sensible de la frecuencia cardíaca y, en consecuencia, el órgano no puede cumplir su función de bombeo de la sangre.

Aunque todos los especialistas en Cardiología del Camilo Cienfuegos están adiestrados en la colocación de marcapasos, cuatro de ellos la practican asiduamente, expuso Hugo Cruz, quien resaltó que Sancti Spíritus se encuentra entre las provincias con las tasas más altas de implante en el país.

El mayor porcentaje de pacientes beneficiados en el centro asistencial espirituano se ubica en aquellos cuya edad oscila entre 60 y 70 años, quienes son sometidos a un riguroso análisis y selección con miras a recibir este medio electrónico, capaz de reemplazar al propio sistema natural de control del corazón cuando este late de modo irregular o demasiado lento.

“No es una cirugía a corazón abierto como muchos piensan”, añade Cruz Inerárity, quien reconoció los daños ocasionados a dicha actividad por el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba hace casi 60 años por Estados Unidos, uno de los líderes mundiales en la fabricación de marcapasos.

Según el especialista, debido al cerco estadounidense, la isla adquiere los dispositivos en países más distantes como Alemania, de donde proceden, básicamente, los implantados en los últimos tiempos en Sancti Spíritus.

Un marcapaso de tipo unicameral puede llegar a costar 7 000 dólares en el mercado mundial, y el bicameral, hasta 15 000, detalló Hugo Cruz, quien, también, señaló que la vida útil de dicho dispositivo depende de su batería interna, cifrada en aproximadamente en una década.

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