Niños de toda Cuba son atendidos en el Cardiocentro William Soler

El líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, fundó el Cardiocentro Pediátrico William Soler el 26 de agosto de 1986

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Más de 13 000 cubanos se han beneficiado en este centro especializado del Ministerio de Salud Pública. (Foto: ACN)

Si no fuera por Fidel los niños con problemas del corazón y sus padres  no tuvieran una esperanza, pero gracias al Comandante, quien ideó el Cardiocentro Pediátrico William Soler hace 33 años, hay una seguridad en esta Cuba nuestra  y también para infantes de otros países que pueden atenderse aquí.

Así expresó a la Agencia Cubana de Noticias Aimara Silot Guilarte, de Baracoa, Guantánamo, madre de Erixander Estévez Silot, quien con cuatro años de edad fue operado recientemente de dos fístulas de ayuda: le colocaron una arteria plástica del corazón a los pulmones en cada rama respiratoria.

Fueron dos operaciones, una el cinco de julio y la otra el primero de agosto por un equipo encabezado por el doctor Eugenio Selman-Housein Sosa, eminente cardiocirujano y director del cardiocentro.

Llevo más de dos meses con mi hijo aquí, el trato ha sido incondicional con todos los pequeños, estoy muy agradecida con el colectivo, con los médicos, con Barbarita, la jefa de sala, con la doctora Orquídea y el doctor Selman, que es un tío para mi niño, enfatizó esta madre guantanamera, de origen humilde, profesora de Secundaria Básica.

Los infantes son muy especiales para ellos; gracias a su formación, laboriosidad y humanismo este ejército de batas blancas salva vidas y ofrece el bienestar a los familiares, como lo concibió Fidel al fundar el Cardiocentro Pediátrico William Soler el 26 de agosto de 1986, enfatizó.

Erixander nació así pero su padecimiento no es congénito, de cada x cantidad de niños algunos tienen problemas del corazón y al mío le tocó;  pero gracias a Dios cuento con esta institución que posee un colectivo maravilloso y único de su tipo en el mundo porque esto es gratis, remarcó.

Si mi hijo no hubiese sido operado sería poco su promedio de vida, aseguró con lágrimas en los ojos la entrevistada, quien tiene la esperanza de que con las dos intervenciones y otras que le faltan pueda disponer de una existencia normal, tener descendencia, estudiar y trabajar, según le explican los galenos.

Erixander es uno de los más de 13 mil cubanos beneficiados en ese centro especializado del Ministerio de Salud Pública, que desde sus inicios ha llevado  salud y  bienestar a pacientes y familiares de toda la geografía nacional y se ha extendido a otras latitudes.

También cuenta sus experiencias Beatriz León Toledano, residente en el municipio capitalino de Plaza de la Revolución. Ella tiene ahora 28 años y con 11 Selman-Housein Sosa y otros especialistas la operaron de una comunicación auricular congénita.

Me siento perfectamente bien, la atención es buenísima,  los médicos han ido siempre al seguro, estoy demasiado agradecida, sentenció Beatriz, quien se encuentra en esa institución donde hace una semana, su hija Sofía Yoanna Alfonso León, de cinco años de edad, fue intervenida quirúrgicamente de la misma dolencia pero a corazón abierto, la cual fue exitosa.

Fue muy buena la idea tan grandiosa de Fidel de crear un cardiocentro porque en otro país esta operación es muy costosa y yo no tendría dinero para salvarle la vida a mi hija; esto lo deberían hacer todas las naciones porque verdaderamente la salud es muy importante y es duro no tener con qué pagar una operación de este tipo, subrayó.

Sofía afirmó: Aquí me atienden mucho, me quieren mucho, a todos les mando un beso … Doctora Dunia yo te quiero con todo mi corazón, te amo cantidad, yo hago todo lo que tú quieras para llegar a ser viejita, viejita. Voy a ser médico, me gusta operar los corazones, resaltó la pequeña durante su locuaz conversación.

! Este hospital es fabuloso, este hospital es increíble!, y la papita que me dan está rica, es un placer conocerlos a todos….
Adiosito, concluyó la pequeña con su lenguaje proverbial, precisamente una hora antes de entrar al quirófano.

Situada en el habanero municipio de Boyeros, en esa institución, acreditada en la atención médica y centro de referencia de la Red Cardiopediátrica Nacional, se atienden los niños con cardiopatías congénitas y trastornos del ritmo cardíaco, otras enfermedades del corazón en edades pediátricas; así como adultos con cardiopatías congénitas, y el programa de cardiología fetal.

Certificado para la Docencia por la Universidad Médica de La Habana, el cardiocentro  tiene la categoría de Unidad de Ciencia y Tecnología del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

Desde su inauguración allí se han realizado más de 10 mil  operaciones cardíacas y tres mil cateterismos intervencionistas a pacientes de toda Cuba, y se brindó atención a más de mil niños de casi 40 naciones de todos los continentes, significó en exclusiva con la ACN el doctor Eugenio Selman-Housein Sosa, su director.

Hoy  miles de cubanos ya adultos, atendidos allí cuando niños,  se han podido rehabilitar e incorporar a los estudios, al trabajo, a la vida social y familiar, pese al criminal bloqueo de los Estados Unidos contra la nación antillana.

De forma particular esta política genocida aqueja a los enfermos graves; no obstante, se ha logrado mantener una atención médica de alta calidad, gracias al denodado esfuerzo del colectivo y a la máxima prioridad que el Estado cubano le confiere a la salud, y en especial a los pequeños, aseveró.

Este directivo comentó, además, que esos resultados  se reflejan en la disminución de la tasa de mortalidad por cardiopatías en edad pediátrica, que es hoy en el país una quinta parte de la cifra existente cuando se inició el Programa Nacional de Atención al Niño Cardiópata hace más de tres décadas.

Los 364 trabajadores del Cardiocentro y los integrantes de la Red Cardiopediátrica Nacional ratifican su compromiso de seguir  alcanzando logros superiores y darlo todo por la salud de los niños y la tranquilidad de las familias, misión que en la apertura de la institución nos encomendó Fidel, cuyo legado perdura en la obra de la Salud Pública cubana, concluyó el destacado profesional.

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