Papa Francisco llamó a los jóvenes a labrar futuro seguros y firmes

El santo padre aseguró que solo lo que se ama puede ser salvado, porque ‘la verdadera caída, la que es capaz de arruinarnos la vida es permanecer en el piso y no dejarse ayudar’

panama, papa francisco, jovenes
El papa Francisco habló a los miles de congregados en el Campo San Juan Pablo II (Metro Park), en Panamá.

Testimonios de vida desde la voz de una madre, cuya cuarta hija nació con problemas, y de un exdrogadicto rehabilitado abrieron la vigilia de los jóvenes, donde el Papa los llamó a ser seguros y firmes.

En su discurso se refirió a las personas que, como Erika y Rogelio, padres de una niña con discapacidad, decidieron tenerla porque creyeron que el mundo no es solo para los fuertes.

Y se preguntó: ‘¿Acaso alguien por ser discapacitado o frágil no es digno de amor?, ¿alguien por ser extranjero, por haberse equivocado, por estar enfermo o en una prisión no es digno de amor? 

Durante sus palabras a los miles de congregados en el Campo San Juan Pablo II (Metro Park), en el este de esta capital, el santo padre aseguró que solo lo que se ama puede ser salvado, porque ‘la verdadera caída, la que es capaz de arruinarnos la vida es permanecer en el piso y no dejarse ayudar’.

Por eso, acotó, el primer paso es no tener miedo de recibir la vida como viene, pero también resulta necesario tener raíces fuertes que ayuden a estar bien sostenido y agarrado a la tierra, porque sin ellas es imposible que alguien crezca.

‘Qué fácil resulta criticar a los jóvenes y pasar el tiempo murmurando si les privamos de oportunidades laborales, educativas y comunitarias, desde donde agarrarse y soñar el futuro’, dijo.

‘Cuando uno se descuelga y queda sin trabajo, sin educación, sin comunidad y sin familia, al final del día nos sentimos vacíos y terminamos llenando ese vacío con cualquier cosa. Porque ya no sabemos para quién vivir, luchar y amar’, opinó.

En medio de un acto emotivo, colorido, musical y lleno de mensajes, el sumo pontífice habló de la cultura del abandono y de la falta de consideración, porque muchos jóvenes se sienten invisibles ante los demás, por eso cuestionó el papel y la guía de los adultos.

‘No basta estar todo el día conectado para sentirse reconocido o amado. Sentirse considerado e invitado a algo es más grande que estar ‘en la red’. Significa encontrar espacios en el que puedan con sus manos, con su corazón y con su cabeza sentirse parte de una comunidad más grande que los necesita y que también ustedes necesitan’, afirmó.

En sintonía con el lenguaje actual de la juventud y la tecnología, Francisco aseveró que María fue la ‘influencer’ de Jesús, e interpretó que serlo en el siglo XXI significa ser custodios de las raíces, de todo aquello que impide que nuestra vida se vuelva gaseosa, se evapore en la nada.

‘Solo el amor nos vuelve más humanos, más plenos, todo el resto son buenos, pero vacíos placebos’, concluyó.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *