Presencia tangible de Vilma y Fidel

El X Congreso de la FMC demostró el decisivo papel de la mujer cubana en todos los ámbitos de la sociedad y sus potencialidades para tiempos futuros

sancti spiritus, federacion de mujeres cubanas, fmc, x congreso de la fmc
El Congreso llamó a fortalecer el trabajo de la mujer en el frente económico. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)

Con fehacientes demostraciones de cómo las mujeres contribuyen al desarrollo del país en todas las esferas de la vida concluyó este sábado en La Habana el X Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), iniciado el miércoles 6 de marzo, cuando sesionaron las comisiones encargadas de analizar diferentes temas.

Como ideas que permearon el encuentro emergen el necesario fortalecimiento del trabajo con las mujeres vinculadas a tareas priorizadas de la economía, el reforzamiento de la labor con la familia y la particular atención a las nuevas generaciones de federadas.

Entre los retos definidos por el encuentro para la segunda mayor organización de masas en el archipiélago figuran el de lograr una creciente inserción de las hembras en el sector no estatal, incrementar la atención a las campesinas y federadas jóvenes, eliminar cualquier tipo de discriminación y diversificar las vías para la educación sobre género.

Asimismo, se reconoció que aún quedan por crear espacios de participación e intercambio con las estructuras de base y se insistió en la necesidad de programas de capacitación sobre cultura jurídica e igualdad de género. Otra de las carencias que deberá suplirse en lo adelante, de acuerdo con los debates del Congreso, es la relativa a la creación de una política de comunicación para la FMC.

Belkis Díaz Jiménez, al frente de la delegación espirituana al evento, compuesta por 18 compañeras, declaró a Escambray que las más de 121 000 federadas de este territorio estuvieron muy bien representadas en la cita, donde se sintió, dijo, la presencia tangible de Vilma Espín y de Fidel Castro.

Apuntó la fuente que a partir de ahora deberá promoverse y atenderse con mayor énfasis la presencia de la mujer en la batalla económica del país, y en particular en la producción de alimentos; así como priorizarse en mayor medida el trabajo con la familia y de prevención en la comunidad.

Si bien el cónclave aglutinó en su encuentro final a 360 delegadas, dio cierre a un proceso orgánico previo que se prolongó por un año y en el cual participaron tres millones de miembros de esa organización. Sirvió también de escenario no solo para evocar la vida y la obra de Vilma Espín, figura cimera en la historia de Cuba y en la lucha por el empoderamiento de las mujeres en esta nación, sino que estuvo dedicado, además, al aniversario 150 del inicio de la lucha independentista en Cuba, al 60 del triunfo de la Revolución y al legado del Comandante en Jefe y líder histórico del proceso revolucionario cubano, Fidel Castro Ruz. 02hBroTj1iejh~_oD1ACyp6yLGxKd2UbshJPU*���K

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *