Trinidad y Valle de los Ingenios afianzan su patrimonio

La sureña villa asume un grupo de labores que van más allá de la ciudad para llegar a bateyes y poblados en el valle y la montaña

La tercera villa fundada por los españoles en Cuba avanza en la preservación de su memoria. (Foto: PL)
La tercera villa fundada por los españoles en Cuba avanza en la preservación de su memoria. (Foto: PL)

El 31 aniversario de la declaración como Patrimonio Cultural de la Humanidad de Trinidad y el Valle de los Ingenios, fue motivo para afianzar la memoria material y espiritual del lugar, afirmó Dusnel Zerquera, director de la Oficina del Conservador.

Dicha oficina de la tercera villa cubana, ubicada al sur de la central provincia de Sancti Spíritus, asume un grupo de labores que van más allá de la ciudad para llegar a bateyes y poblados en el valle y la montaña, en un empeño por cumplir con demandas de la población.

A los proyectos por su valor patrimonial se integró San Pedro de Palmarejo, único poblado en la Isla que conserva moradas con paredes de embarro -adobe y paja-. Aquí se recuperaron hasta la fecha 11 viviendas de un programa de 47.

Así como en la conservación y reparación que se ejecuta en la calle Independencia, una de las arterias de la villa donde predominan viviendas de los siglos XVII y XVIII.

En las zonas aledañas al antiguo ingenio de Manaca-Iznaga se rehabilita el antiguo caserío y barracones de esclavos.

Recientemente se puso en explotación la hacienda de Guachinango, con una diversidad de ofertas ligadas con la vida campesina de la zona.

Además, se benefician otras instalaciones como unidades del comercio y centros educacionales, círculos infantiles y áreas de estar vinculadas a la zona colonial.

Como colofón de las celebraciones se efectuó esta semana el onceno Festival de la canción infantil Carrusel de Colores, uno de los más destacados en la mayor de las Antillas, donde participó La Steel Band infantil de El Cobre, en Santiago de Cuba.

El Gran Premio de composición e interpretación fue para la canción Mi abuelita doña Juana, de Yanni González y Hade Hernández, defendida por Melisa de la Caridad González y Leandro Miguel Rusindo

Este festival, que promueve la Oficina del Conservador, debe su nombre a la canción infantil Carrusel de colores, de la compositora espirituana Rosa Campo o La tía Rosa, artista premiada en eventos en Cuba.

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