El peligroso vuelo del mosquito en tiempos de COVID-19 (+video)

Sancti Spíritus y Trinidad clasifican entre las 35 ciudades más riesgosas del país en lo concerniente al vector y, por lo menos en el municipio cabecera, las previsiones no han errado

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Al cierre de mayo en la provincia se reportaban más de 1 000 focos del Aedes aegypti —sobre todo en la ciudad de Sancti Spíritus. (Foto: Delia Proenza/ Escambray)

Si desde hace poco más de tres meses nos era suficiente con la COVID-19, ahora acabamos de completar con el dengue. Al menos el SARS-CoV-2 nos tomó por sorpresa; el dengue, por descuido.

Porque nadie podrá alegar que desconoce que el mosquito vive hasta en el agua limpia que estancamos dentro de casa, que pica y que enferma. Debemos haberlo olvidado porque, de lo contrario, no se hubiesen reportado al cierre de mayo en la provincia más de 1 000 focos del Aedes aegypti —sobre todo en la ciudad de Sancti Spíritus— y varias personas no hubiesen enfermado de dengue.

Es otro revuelo. Pero los mosquitos siempre nacen, crecen y se reproducen puertas adentro en los tanques bajos, uno de los depósitos preferidos por el vector aquí hace años.

Lo confirmaban a Escambray días atrás las autoridades sanitarias: Sancti Spíritus y Trinidad clasifican entre las 35 ciudades más riesgosas del país en lo concerniente al vector y, por lo menos en el municipio cabecera, las previsiones no han errado.

Las áreas norte y sur —en especial esta última— han sido un enjambre. Tanto que allí se han reportado en distintos ciclos más de la mitad de los focos de toda la provincia y ha aparecido el mayor número de enfermos de dengue.

Paradójico, ahora que debemos estar en casa a puertas cerradas por la COVID-19 le abrimos la cerradura al mosquito. Y han picado todo tipo de negligencias: desde los tanques bajos destapados, los patios con desechos, hasta no dejar entrar a los operarios por temor a contagiarse del nuevo coronavirus.

Por lo menos este vuelo lleva el sello de la irresponsabilidad. Será porque durante todos estos años de convivir con el Aedes nos hemos (mal)acostumbrado a todo: a que ajenos nos frieguen nuestros tanques como si fuesen los suyos, a que nos limpien los patios, a que la bazuca no entre en la casa y no pase nada o a que la multa pese poco en los bolsillos.

No debería suceder; menos ahora que el SARS-CoV-2 sigue infestando y enfermando. Tampoco hay que tener un doctorado en Epidemiología para darse cuenta de lo riesgoso que debe ser convivir con dos epidemias como estas al mismo tiempo.

Mas, al parecer, nos ha ido ganando la ignorancia. Los expertos lo han advertido: es un riesgo que la COVID-19 y el dengue concomiten. Incluso la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana han lanzado la alerta a los estados todos y ha orientado reforzar las medidas de vigilancia tanto para el nuevo coronavirus como para el dengue.

Dichas organizaciones —en el artículo Prevención y control del dengue durante la pandemia de COVID-19publicado en portal cubano Infomed— revelaban: “El impacto combinado de COVID-19 y las epidemias de dengue podrían tener consecuencias potencialmente devastadoras en la población en riesgo”.

Concuerda con ello la doctora Mareinys Moreno Gutiérrez, especialista en Higiene y Epidemiología y jefa del departamento de Vigilancia de la Dirección Provincial de Salud: “La pandemia de COVID-19 llega a América Latina cuando otras epidemias y brotes que han azotado la región por generaciones siguen estando allí. Este es el problema de la llamadadoble carga de dos enfermedades, como dengue y COVID-19, que se pueden dar al mismo tiempo, en las mismas personas y en los mismos lugares”.

Cualquiera de los dos padecimientos puede ser mortal —o ambos—; de ahí que hospedar en casa al mosquito en tiempos de confinamiento puede tener consecuencias nefastas. No es temor; es realidad. “Todas las enfermedades virales en sus primeros días se manifiestan con los mismos síntomas —apunta Moreno Gutiérrez—: fiebre, decaimiento, dolores musculares y hasta manifestaciones respiratorias; por lo que hacer un diagnóstico puramente clínico al inicio es imposible.

“Cuando una persona simultáneamente padece las dos enfermedades puede evolucionar a las formas más complicadas, aunque el dengue no tiene alta mortalidad puede presentar complicaciones graves y causar la muerte y, según los expertos, puede ocurrir en la coinfección con coronavirus. Otro problema es el fenómeno de la respuesta inmune cruzada;o sea, una infección por coronavirus podría hacer más vulnerable al individuo de contraer un dengue severo y viceversa: un paciente con dengue o convaleciente por esa causa tiene su sistema inmunológico deprimido y padecerá una COVID-19 complicada o grave”.

Entonces, ¿por qué no nos libramos del aleteo del Aedes? ¿Por qué se (mal)interpreta que el SARS-CoV-2 es el único peligro? ¿Por qué sigue volando la irresponsabilidad?

En Sancti Spíritus se han tomado no pocas previsiones. Al distanciamiento social y la pesquisa de personas con posibles síntomas del nuevo coronavirus se ha añadido además la fumigación intensiva, las inspecciones a los hogares, el saneamiento comunitario.

Y aún no se le cortan las alas al vector. Porque usted, el vecino y yo sabemos que le hemos facilitado la vida al mosquito y también sabemos que ambas epidemias: la COVID-19 y el dengue matan.

Imperdonable entonces resultan las negligencias, pues no se puede ignorar: no enfermarnos en estos momentos depende, en primer lugar, de la responsabilidad de cada cual.

One comment

  1. Esto es un tema recurrente y esta si ya es una verdadera endemia consolidada en el pais, cosa que no debio ocurrir, ahora ya todos los años vamos a tener incidencia del vector con mayor cantidad de focos en los meses lluviosos y ya la poblacion se acostumbro a convivir con el vector y la enfermedad cosa que no debe ocurrir con la covid-19, los metos empleados para el control del vector ya estan obsoletos, se sigue fumigando con termonebulizaciones( bazucas), que ya el estado en que se necuentran es dificil lograr la verdera solucion final que ejecute un buen control, esas boquillas son las mismas, se ensucian con las impurezas del petroleo que se utiliza para la mescla y no se cambian o se limpian y cuando se comienza a trabajar con estas la termonebulizacion( humo) no es homogeneo y al no ser homogeneo no se esta entregando la solucion final calibrada letal para el insecto y vemos a los operarios dandole golpe al latiguillo que conecta al tubo o boquilla de fumigacion con el tanque de la solucion, cosa esta que hace la fumigacion no sea efectiva y se malgaste producto y combustible, a demas este exceso de fumigacion con piretroides( cypermetrinas como cyborg, kahotrine, ciper,cypertrim y otros tipos) crean insecto resistencia en el vector, los metodos y estrategias de control hacia ese vector tienen que ser integrales , intersectoriales y multidisciplinarias con la vinculacion primordial de las ciencias en su totalidad priorizando, la innovacion, creatividad y las TIC. Lo fundamental el autofocal tanto domestico, comunal y laboral para evitar que se complete la metaformosis del insecto y erradicarlo en la etapa de huevo, larva o pupa o evitar la ovoposicion de la hembra en los depositos con agua, para ello hay que incentivar en la poblacion desde la temprana edad el estudio de estos insectos,y los daños que ocasiona, evitar su aparicion y el manejo de su control utilizando todos los metodos didacticos de ensenñanza,establecer incentivos morales y materiales para la poblacion y los centros laborales que no muestren focalidad en un periodo de tiempo,previa evaluacion de la autoridad competente asi como declarar las viviendas y centros laborales libres del vector colocando pegatinas en las viviendas y centros de trabajo, estimular al niño o estudiante que su casa sea declarada libre del vector, vincular a la poblacion a las areas y consultorios del medico de la familia en cada localidad identificando geostrategicamente( gps) las manzanas y viviendas que atiende, la cantidad de larvitrampas existentes y el registro de la revision de cada una para de esta forma estimar la posible focalidad en estas areas para ello hay que diseñar un sistema informatico para la estimacion, gestion y control de focos que permita el segumimiento al vector, utilizar metodos de control biologico, desarrollando enemigos naturales, los cuales pueden ser creados en laboratorios o identificados en la naturaleza, utilizar el control regulador medioambiental en las ciudades con la utilizacion de diseños de jardineria comunal en forma de barreras fisicas utilizando plantas con poder repelente tales como el arbol del nym, higuereta, citronela,investigando plantas alelopaticas que contengan compuestos quimicos para la elaboracion de repelentes, insecticidas naturales que puedan ser comercializados a la poblacion o puedan ser utilizadas en sus jardines domesticos, el vector se actualiza, se hace resistente , el control y su gestion tiene que actualizarse para contrarestarlo , no podemos seguir a la antigua como pikirigua, el control del aedes necesita de la ciencia , recordar que los enemigos vienen de la naturaleza , pero la cura tambien esta en la naturaleza, si impactamos negativamente contra ella ,esta nos responde con mayor fuerza y agresividad, estas fumigaciones son dañinas a especies que son bioreguladoras como murcielagos,reptiles y otras. Defendamonos de la naturaleza con la misma naturaleza

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