En el ala de un colibrí (+audio)

La doctora Marleni Machado esperó el Día de las Madres, enfundada en su traje de protección, salvando vidas en un hospital espirituano

La doctora Marleni Machado juntos a sus hijos José Carlos y Stephany. (Fotos: Cortesía de la entrevistada)

En el ala de un colibrí también cabe la grandeza de una madre; la doctora Marleni Machado Hernández lo aprendió de la suya, de Miriam, quien a su vez lo comprendió en las lecturas martianas. Este domingo, amaneció de guardia salvando vidas, junto a otros colegas, en el Hospital Provincial de Rehabilitación Doctor Faustino Pérez Hernández, y por ello no podrá compartir con su familia cabaiguanense un día tan memorable.

Cuando la especialista en Medicina Interna, quien labora habitualmente en la Sala 4-A del Hospital Provincial General Camilo Cienfuegos, les anunció a todos de que integraría el equipo encargado de asistir a los pacientes positivos a la COVID-19 en la ciudad espirituana, la preocupación se espabiló, lógicamente; aunque ningún familiar trató de convencerla de lo contrario, pese a lo riesgoso de la misión.

Por cierto, de sus padres aprendió que ni zarzas ni guijarros debían distraerla del itinerario profesional y de la vida, en cuyo horizonte nunca ha estado ausente Miriam, maestra de primaria, directora y metodóloga de larga data en Cabaiguán. “Vivo orgullosa de mi mamá; es una persona muy estricta, pero muy justa. Me enseñó a servir, a ser útil”, y cuando lo confiesa, la voz le ondea quizás por alguna evocación.

Porque los hijos son el ancla que ata a la madre a la vida, como lo alegaba Sófocles, hoy Marleni Machado tiene el pensamiento en dos geografías distantes: en Estados Unidos y en su José Carlos; en Cabaiguán y en su Stephany, quien, en su sueño de ser doctora, dedica los días a prepararse para vencer las pruebas de ingreso a la Educación Superior.

Esta especialista en Medicina Interna amaneció de guardia médica este domingo, Día de las Madres, en el Hospital Provincial de Rehabilitación Doctor Faustino Pérez Hernández.
Esta especialista en Medicina Interna amaneció de guardia médica este domingo, Día de las Madres, en el Hospital Provincial de Rehabilitación Doctor Faustino Pérez Hernández.

“Me he convertido en su repasadora de Historia y mi hermana, profesora de Inglés, en la de Español y Matemática. Estamos arriba de ella constantemente, que, adolescente al fin, cree que tiene tiempo. Mientras más estudie, menos preocupación para nosotros y, claro, para ella”.

¿Usted es muy estricta con Stephany?

“No, porque a veces la gente me dice: ‘Te tiene cogida la baja’. Soy bastante tolerante con mis hijos, pero no de permitirles que actúen incorrectamente. Digo tolerante en el sentido de admitirle a Stephany que no me ayude tanto en la casa; sin embargo, sí le exijo que estudie, su prioridad ahora”, reflexiona la doctora como si conversara con un amigo de antaño, y se lo agradezco.

¿Y en el caso de su hijo?

“Aunque está con su padre, lejos de mí, mantenemos contacto constantemente. De hecho, no lo tengo debajo de la saya, como uno dice; pero sí le exijo que se proteja, se cuide mucho por la pandemia, y para que se desarrolle allá lo mejor que pueda”.

Esta madre, quien intenta sobrellevar la distancia, conoce que muchos sitios de este mundo no son la postal turística, ofertada por agencias de viajes; lo verificó en su misión médica en Bolivia de 2012 a 2016, en los departamentos de Pando y Tarija. “Doctorita, se lo dejo a su cuidado”, le decían los familiares del paciente ingresado, al verse obligados a ir a trabajar.

En aquellas tierras, atendió por primera vez a un aquejado de hematidrosis (la sangre le rezumaba por la frente, ombligo, ojos). Allí tuvo que evadir a los insistentes periodistas, interesados más en la noticia sensacional, que en el estado del paciente.

Marleni Machado integra un equipo médico de alta calificación.
Marleni Machado integra un equipo médico de alta calificación.

Ahora, Marleni dialoga con otro reportero, cuando mayo anuncia su Día de las Madres, fecha especial que ella espera en plena guardia médica, enfundada en su traje de protección, consciente de que la grandeza de salvar vidas también cabe en un ala de colibrí.

Escucha”En el ala de un colibrí” en Spreaker.

One comment

  1. Osvaldo Coca Cruz

    En el ala de un colibrí, Justo este articulo dedicado a la
    doctora marlenis, muy dedicada y talentosa, con gran visión en el estudio de sus pacientes. Me consta en el trato que mi papa ha recibido. Estoy seguro sera un puntal en el freno de la pandemia en nuestra provincia. Felicidades en este especial día.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *