Experta del Centro de InmunoEnsayo: El aporte de los espirituanos fue esencial en el nuevo diagnosticador de la COVID-19

El test Umelisa SARS-CoV-2 antígeno es ciento por ciento cubano y ya se utiliza en instituciones sanitarias del país

Cajas con el diagnosticador Umelisa SARS-CoV-2 antígeno. Foto: Cubavisión Internacional.
Cajas con el diagnosticador Umelisa SARS-CoV-2 antígeno. Foto: Cubavisión Internacional.

La participación del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de Sancti Spíritus ha sido esencial para el desarrollo del diagnosticador Umelisa SARS-CoV-2 antígeno, que recientemente se ha integrado a los protocolos sanitarios y de detección del virus en Cuba, aseguró a Escambray vía correo electrónico la doctora en Ciencias Irinia Valdivia Álvarez, vicedirectora de Desarrollo y Producción de Diagnosticadores en el Centro de InmunoEnsayo.

Para este nuevo producto biotecnológico –del Centro de InmunoEnsayo y validado por el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí– se evaluaron 14 anticuerpos monoclonales y policlonales obtenidos aquí, de los cuales tres fueron seleccionados como los de mejor desempeño para su uso en el desarrollo de la prueba de diagnóstico, detalló la experta.

“Es importante señalar que al unísono con la evaluación de estos anticuerpos y ante la necesidad urgente de desarrollar una prueba que permitiera al país soberanía en el diagnóstico de la COVID-19 también fueron adquiridos anticuerpos monoclonales y policlonales de fabricantes extranjeros con experiencia y prestigio internacional en este campo. Sin embargo, los anticuerpos nacionales, obtenidos por esta prestigiosa institución, fueron los que mostraron mejor desempeño para el diagnóstico. El ensayo utiliza también la proteína recombinante de la nucleocápside del virus (proteína N), obtenida y producida por el CIGB de Sancti Spíritus”, aseguró.

Doctora en Ciencias Irinia Valdivia Álvarez, Vicedirectora de Desarrollo y Producción de Diagnosticadores en el Centro de InmunoEnsayo.
Doctora en Ciencias Irinia Valdivia Álvarez, Vicedirectora de Desarrollo y Producción de Diagnosticadores en el Centro de InmunoEnsayo.

Y agregó: “Durante todos estos meses hemos mantenido una comunicación constante, fluida y con alto espíritu de colaboración entre los colectivos de nuestras dos instituciones, donde ha primado la profesionalidad, el alto nivel de compromiso y el sentido de la urgencia y la necesidad por cumplir con la tarea, en beneficio de todo el pueblo de Cuba. A veces nos comunicábamos a altas horas de la noche y encontrábamos que tanto allá como aquí los profesionales involucrados se mantenían trabajando sin importar la hora, ni el día de la semana. El mismo espíritu primaba en ambos colectivos a pesar de la distancia física que nos separa. Creo en verdad que esta fue la clave del éxito en los resultados, fue un verdadero trabajo en equipo a pesar de la distancia”.

Económicamente hablando, ¿cuánto ahorra el país al lograr soberanía con este diagnosticador?

El aporte de estas materias primas biológicas es primordial para garantizar la soberanía y sostenibilidad en la producción del diagnosticador de antígeno. No dependemos de ningún proveedor, ni fabricante extranjero para poder contar con este material biológico indispensable para la producción del Umelisa SARS-CoV-2 antígeno. El CIGB espirituano garantiza el suministro continuo, suficiente y cumpliendo las especificaciones de calidad de cada una de las materias primas biológicas involucradas en el diagnosticador. De haber sido necesario adquirirlas fuera de Cuba, además de enfrentar el bloqueo cada vez más recrudecido y despiadado, harían falta poco más de 2 millones de dólares para garantizar el suministro de pruebas de diagnóstico en un año.

¿Cómo valora el quehacer del colectivo espirituano para alcanzar este nuevo resultado de la ciencia cubana?

El Centro de InmunoEnsayo mantiene relaciones estrechas de trabajo con el CIGB de Sancti Spíritus desde hace más de 15 años. Ellos son nuestro principal proveedor nacional de anticuerpos monoclonales y proteínas recombinantes, empleados para garantizar las producciones de 10 diagnosticadores de la tecnología SUMA, entre ellos los ensayos para la certificación de la sangre y la vigilancia epidemiológica de VIH, hepatitis B y C, la prueba para el diagnóstico y vigilancia de dengue; así como las utilizadas para el pesquisaje de cáncer de próstata, entre otras. Asimismo, nos proveen de anticuerpos yproteínas que se emplean en varios proyectos de desarrollo de nuevosdiagnosticadores en los que nuestro centro se encuentra involucrado. 

Estos duros meses de trabajo para enfrentar la COVID-19, donde ha sido necesario redoblar los esfuerzos, reactivar conocimientos, dedicar muchas horas al estudio, unir inteligencias y entrelazar corazones y voluntades, nos han servido para corroborar con gran orgullo la estirpe de este colectivo de científicos espirituanos, que es la de miles de cubanos y cubanas agradecidos a su Revolución por habernos formado, por confiar en nosotros y por la posibilidad de entregar a Cuba hoy lo que necesita en uno de los momentos más críticos de nuestra realidad, gracias a la decisión visionaria de Fidel de apostar por el desarrollo científico.

Mary Luz Borrego

Texto de Mary Luz Borrego
Máster en Ciencias de la Comunicación. Especializada en temas económicos. Ganadora de importantes premios en concursos nacionales de periodismo.

Comentario

  1. Se pudo incluir en el reportaje cuantas pruebas se pueden hacer por día y en qué tiempo está el resultado.
    Me parece que ví en otro reportaje que se podía hacer algunos cientos lo que es algo poco práctico en las actuales circunstancias.

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