La esquina de Escambray: El que calla, otorga

Permitir que se posicionen el odio, la agresividad, la violencia física o sicológica es, respetando todas las opiniones, caer en la falacia del quietismo

Necesitamos antihistamínicos en vena. Las redes sociales se han vuelto tóxicas y parece que no hay más solución que tomar precauciones para no enfermar. Decir lo que piensas, expresar tus opiniones se ha convertido en caldo de cultivo para agresiones y linchamientos. El amor y la empatía son difíciles, muy difíciles de encontrar.

El 17 de marzo pasado comentaba que “las publicaciones con mayor carga de odio son las que mayor atención atraen y, por ende, reciben más comentarios, múltiples reacciones y son las que más se comparten”, al referirme a un estudio publicado por la revista Proceedings of National Academy of Sciences y tras analizar millones de publicaciones en Facebook.

Es lamentable que empieces a rechazar el conectarte a cualquiera de las redes sociales, que pongas sobre la mesa la opción de abandonarlas, aunque después te des cuenta de que los algoritmos se aplican a todas, más agresivamente aquí y un poco más adornados allá.

Siempre he manifestado que cada quien tiene el derecho de expresar sus opiniones, de decir con absoluta libertad qué y cómo piensa. Pero de ahí a incitar a la violencia, al odio, a la desunión y la desidia, hay un trecho que no se debe cruzar porque te vuelve inhumano y detestable.

En los últimos días, después de los sucesos en varias ciudades del país, y quizás ante la impotencia de un sector por no conseguir que la sangre corra por las calles de Cuba, que nos enfrentemos los unos con los otros, que la intervención que piden a gritos no se ve por ningún lado, la desesperación de youtubers, tuiteros e influencers salta a la pantalla de tu teléfono. Las manipulaciones y fake news lo dejan claro.

No conozco una sola persona sensata que no se pronunciara contra la violencia, el extremismo y la necesidad del diálogo entre cubanos porque problemas hay, no hay dudas. Existen dificultades y problemas acumulados durante años, otras inducidas desde los centros de poder en medio de la mayor crisis sanitaria que se recuerde. Es totalmente lícito y respetable no estar de acuerdo, disentir, escribir y decir tus opiniones, eso no destruye si se hace desde el amor real, al contrario: une, da fuerzas, impulsa. Conozco a muchos que han expresado sus desacuerdos y están aquí, a mi lado, no han perdido sus espacios y han sabido aquilatar los desatinos. Eso habla de su estatura cívica, de su deseo de ponerle corazón a la dura realidad que todos vivimos.

Aprovechar esas debilidades ha sido el arma perfecta para quienes siguen con las maletas detrás de la puerta para cuando el “régimen cubano” se caiga. Pero si se cumplen sus pedidos de invasión y masacre, no van a encontrar lo que esperan, verán un país sin familias, sin un edificio en pie, sin nada que pueda alimentar el abrazo de la madre o el hermano, no existirá una calle por donde caminar en paz.

Hace unas horas Reinaldo Cedeño Pineda, uno de los más reconocidos periodistas cubanos, afirmaba en una hermosa crónica publicada en la radio cubana y en las redes sociales: “Nunca creí que llamar al amor fuese considerado un delito. Pues bien, algunos no quieren escuchar esa palabra. De ningún modo. Ahora resulta que es demasiado dulce o demasiado suave, para ciertos internautas. La palabra de orden es fuego, y el amor sobra.”

El viejo proverbio “el que calla, otorga” parece que ha cobrado también sus adeptos en estos días. Porque decir, expresar nuestras ideas es sinónimo de ataque mediático desmedido desde todos lados, ha roto amistades, lazos de afecto, bloqueos de cuentas y más. Para evitarlo, muchos prefieren callar, seguir al pie de la letra la vieja recomendación popular. Pero, ¿es esa la solución? ¿Es lícito permanecer en silencio mientras ves, escuchas y lees tantas expresiones de odio? ¿Se puede dormir tranquilo cuando atacan con amenazas de muerte y bombardeos?

Al preguntarle a los internautas que forman parte del grupo de Facebook La otra esquina del programa de igual nombre de Radio Sancti Spíritus si, efectivamente el que calla otorga, las respuestas nos dan una idea clara de lo que quiere el pueblo de Cuba.

“Si una persona calla y no expresa su opinión sobre cualquier aspecto o situación, refleja que está de acuerdo”. (Angeles María Reyes Agramonte)

“Es preferible callar y más sabiendo que es un gran embuste lo que nos están diciendo”. (Luisa Vázquez)

“Hay silencios que son más contundentes que las palabras”. (Mildred Obourke)

“Depende de la circunstancia. A veces yo me he quedado callada por el interlocutor no merecer la pena. Y siento es un desgaste por gusto. Pero si se trata de mis principios es otra cosa”. (Helena Carrasco Brioso)

“En algunos contextos, sí. Los refranes dependen de las circunstancias. Hay silencios parlantes, estruendos silenciosos, como decía Lezama desde el asombro que te deja pasmado o desde la rabia o la tristeza profunda que no te permiten articular palabras”. (Reinaldo Cedeño Pineda)

“Dicen… puede ser que no siempre… pero casi siempre”. (Dagne Reloba)

Callar en estos días, permitir que se posicionen el odio, la agresividad, la violencia física o sicológica es, respetando todas las opiniones, caer en la falacia del quietismo. A veces guardamos silencio para no perder la calma y no perder el tiempo en lo que no nos lleva a ninguna parte. Pero en estos días, mostrar la obra, el sacrificio y hasta el dolor de muchos por el desatino de unos cuantos, es necesario. No es repetir consignas, es decir que hacemos bien y mal. Así, repito, avanzamos.

2 comentarios

  1. Han pasado varios días de lo sucedido en algunas ciudades, pueblos y barrios cubanos y todavía sigo pensando en el papel y la actividad enemiga:
    **Figuras Instigadoras y Promotoras pagadas por agencias del gobierno de EU como la USAIF. Estos son muchos, tienen sus blog y páginas particulares y están diseminados por varios paises. Tienen y arrastran miles de seguidores utilizando un vocabulario sutil y manipulador. Ejemplo…»No sea un conformista…»Llaman abiertamente a cambiar el orden constitucional establecido prácticamente sin hablar de política.
    **Grupos y Corpusculos Contra Revolucionarios dentro y fuera del pais. Consolidan las posiciones de personas ya maduradas ideológicamente por los promotores, adicionando pagos por las ejecuciónes realizadas según mandato expreso de estos líderes, al pasar de las ideas y el pensamiento a la acción antisocial agresiva.
    **Redes Sociales: Son las
    encargadas, junto a las cintos de emisoras de radio y TV de EU, de adicionar plataformas subversivas que complementen el trabajo de los elementos anteriores y generen un ambiente a partir de trucajes, montajes y manipulaciones informativas con el objetivo de hacer creer que cosas pequeñas son inmensamente grandes e importantes con mayor incidencia a partir de las manipulaciones de estos medios, en los segmentos de población timoratos, incrédulos y expontaneos.
    **El impacto ideologíco es más fuerte tambien en los segmentos y grupos de población más afectados por diferentes motivos como divorcios, padres sin trabajo, en el exterior, alcohólicos, o con familias disfuncionales, pero también incide sobre sectores laborales con poco nivel ideológico y mala formación político ideológica o en lugares laborales dónde esto no anda bien . En estos sectores de población, en los cuales a pesar de las dificultades económicas no faltan celulares ni recargas para ver permanente cosas en redes sociales, se recibe la mayor influencia y toda la manipulación descrita anteriormente.
    Si usted quiere saber cómo sucede está penetración ideológica en la cual gastan el tiempo y el dinero que no hacen cuando hay un clase de política, información política, actividad cultural o momento ideológico en su centro de trabajo y de los cuales se mantienen ajenos, incluso cuando tienen que pagar el sindicato, entre a cualquier perfil de uno de estos individuos que abiertamente se manifiesta de forma permanente contra la revolución, no con críticas constructivas sino con sarcasmo, frases ofensivas, maneras incorrectas y mucho más y observé quienes son seguidores, dan corazones, Lay y aportan opiniones. !Se sorprenderá ver qué hasta existen en estos grupos compañeros que tienes a tu lado en el centro de trabajo.!
    ?Puedo yo estar tranquilo sabiendo que a mí lado tengo un individuo que es totalmente contrario en sus posiciones políticas conmigo? Si esto es en el sector de salud, las comunicaciones o la defensa como se entiende? Se puede permitir esto hoy en una empresa o centro de trabajo socialista? Cómo no puedo pensar que si pasa algo en mí centro no tuvo algo que ver una de estas personas? Ya he escuchado de amenazas aquí internamente.
    El problema creo es más serio de lo que imaginamos y debe ser revisado por las autoridades competentes.
    Hay que prestar más atención a los indicios y para eso tiene que haber más alerta. Como decía Fidel…» La eterna vigilancia es el pago permanente ante la osadía de construir el socialismo a 80 millas de EU…»
    Hay otro ejemplo con Stalin cuando en vísperas de la agresión hitleriana a la URSS y confiado de su pacto de no agresión con ellos, Stalin no escucho las opiniones de su agentura en la Europa ocupada y el costo fue, entre unos y otros errores el de permitir a los alemanes a solo 40 kms de Moscú.
    Cómo dijo Martí en una ocasión: …Haga cada cual la parte que le corresponde en el cumplimiento del deber y nada estará perdido…»

  2. Ángel Martínez Niubó

    Tienes toda la razón, Carlo, cuando hablas o intentas interpretar el silencio (o los silencios). Pienso que podemos encontrar también ese silencio, digamos decente, al que hace referencia Reinaldo Cedeño. La mudez es, a veces, como la «no asistencia» a un sito, evento, reunión, boda, cumpleaños. Piensas que es más feliz quedar en casa. Y tienes razón, Carlo, cuando piensas que «incitar a la violencia, al odio, a la desunión y la desidia» es -lo digo yo con mis palabras- un pecado mortal. Y NO TE FALTA RAZÓN cuando dices que «Existen dificultades y problemas acumulados durante años» pero, Carlo, ¿cuáles son esas dificultades? Es necesario, sí, el antihistamínico en vena, pero también -y ahora hablo únicamente como artista, o como miembro de la UNEAC- son necesarios los Rayos X y los Ultrasonidos. Tanto como el llamado al amor, al puente, hay que llamar al trabajo, a la atención, a estar atentos. Te hago un breve recuento: En los últimos meses han pasado por aquí, por donde vivo en paz, el director de cultura. Una, dos, tres veces estuvo. Vino a SENTARSE a conversar con los creadores. Vino mucho antes de Julio. En los últimos tiempos vino la subdirectora provincial, la tuve aquí, en mi casa. En los últimos tiempos ha estado también el director provincial del libro, y se sentó, horas, con los creadores. El director -el del libro- ha creado toda una serie de estrategias para no perder la comunicación y estar al tanto. Igual el Centro de Promoción Raúl Ferrer. Y conozco de las innumerables llamadas que desde la Sociedad Cultural «José Martí» se hacen a Fomento, incluso he visto aquí a su presidente. Pienso, Carlo, que cuando vamos a analizar el silencio, podemos incluir las instituciones para yo, desde mi espacio, desde mi paz, desde el sitio de amor en donde vivo, preguntarme por la Uneac de mi provincia. Esos silencios quizás no dividan, quizás no sean ofensivos, pero sí amargan y crean -además de las geográficas- otras distancias. En octubre quizás veas que «hoy cumple años Ángel Martínez Niubó… etc etc». Pero mi vida va más de octubre… y no solo necesita el pago de una resolución, que desde lego se necesita. Hay mucho más, mucho más…. pero tengo un perfil en Facebook y desde allí puedo seguir interpretando el silencio. Te abrazo, desde el afecto que siempre se abraza a los que trabajan y fundan.

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