Sancti Spíritus otra vez en el encuadre del séptimo arte (+fotos)

Vuelve el grupo de creación audiovisual Colga’o Film Café a convertir al territorio en set cinematográfico

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Laura de la Uz, junto a Paula Alí, aceptó la invitación de formar parte del elenco. (Fotos: Héctor Garrido Guil)

Fueron unos cuantos los ojos que vieron correr de un lado a otro de la ciudad yayabera a Abdel Martínez Castro y Elisa Mapelli. Cargaban sobre sus espaldas su más reciente proyecto. Otro sueño, otra idea que encuentra en el cine la realización plena de un grupo de entusiastas jóvenes negados a crear fuera de Sancti Spíritus.  

“¿Tú nunca has hablado por teléfono con él? Te dice tantas cosas como si vinieras para Hollywood y no nos engañó”, confiesa Paula Alí, una de las actrices que se dejaron arrastrar por una pasión probada con el primer audiovisual: Guerra.

Ya con esa primera experiencia, filmada hace poco más de un año y casi lista para ser disfrutada, el grupo de creación audiovisual Colga’o Film Café volvió a plantar luces, cámaras y gritó: ¡acción!

“Tenía muchas ganas de filmar en Cuba y siempre he colaborado con directores fuera de La Habana y estudiantes. Los jóvenes realizadores de nuestro país han tenido siempre el apoyo del gremio actoral y eso es una bendición que en otros lugares no ocurre. Por supuesto, sabes de los riesgos porque quizá vas a pasar más trabajo o debes tener más paciencia. pero vale la pena porque ambos lados se enriquecen”, dijo Laura de la Uz, la otra actriz que aceptó la provocación a la aventura.

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Abdel Martínez (izquierda) y Samuel Reina (derecha), director y asistente de dirección, respectivamente, condujeron a las consagradas actrices y el novel equipo técnico.

Bajo el nombre de El análogon perfecto, Abdel Martínez Castro, guionista y director, desde el género comedia vuelve a un tema sensible y actual: la mujer como eje del hogar, su sobrecarga y sus renuncias en bien de la familia.

“Al leer el guion me gustó mucho porque sentí el toque de humor al estilo de Juan Carlos Tabío, Tomás Gutiérrez Alea (Titón)… en la mirada a la sociedad. Al hablar por WhatsApp me di cuenta de que tenía muy claro el trabajo y eso me dio seguridad. Además de que me siento identificada con el personaje, pues soy de la misma edad. Precisamente, estoy en la etapa en que te sobrevienen muchos cambios y no estás preparada. A las actrices nos preocupa mucho qué contar de la mujer cubana y esta es una oportunidad para expresar ideas relacionadas con la demencia, cada vez más frecuente por vivir en un país envejecido. Por ello, hace falta ganar en sensibilización y políticas para beneficiar a las familias que tienen un miembro con ese padecimiento”, reconoce Laura.

Bastaron tres días para que el resto del equipo técnico, integrado por la productora Elisa Mapelli, Raúl Torrens en la fotografía; Ixchel Casado en el diseño de banda sonora (ambos estudiantes de la Facultad de las Artes de los Medios de Comunicación Audiovisual de Camagüey); Samuel Reina, asistente de dirección, y la otra parte del elenco: Wendy Oliva (estudiante de la Escuela Vocacional de Arte Olga Alonso, de Villa Clara) y Carlos Milanés, con experiencia en Cabotín Teatro, demostraran que el arte cubano es resiliente por naturaleza. A un lado la COVID-19, al otro, la tecnología mínima y, como sobrepeso, la ausencia de la práctica… Mas El análogon perfecto ya transita hacia la etapa de posproducción.

“Todos son muy talentosos y formaron lo que a veces se pierde y es el término de equipo. Además, fueron receptivos, escucharon, no marcaron territorios, trabajaron con rigor, seriedad. Por todo ello merecen que se les ayude. Siempre digo que el artista nace y la técnica se aprende. Prefiero trabajar con un artista sin técnica que no al revés. Abdel es un muchacho con sensibilidad y “tiene ojos”, insiste Paula Alí.

Cada hora, incluso cuando la madrugada reforzaba el cansancio se disfrutó a plenitud. Hacer cine resulta un aprendizaje que se disfruta.

“Esa es la escuela que nos estamos construyendo. Elisa y yo estudiamos en la filial del ISA de Camagüey con muy buenos profesores, pero no teníamos todas las condiciones técnicas y por tanto la experiencia práctica es casi nula, por eso apostamos por adentrarnos en este mundo con estos intentos, primero Guerra y ahora El análogon perfecto para aprender qué es lo que nos importa. Queremos tener maestras y maestros atraídos por nuestros proyectos. La idea es que cada obra sea cada vez mejor. Pero, sobre todo, queremos hacer cine desde aquí”, alega Abdel Martínez Castro, uno de los impulsores de Colga’o Film Café.

Comprometidas con esos anhelos ambas actrices reconocieron las ausencias a nivel de país de acompañar desde el asesoramiento a la juventud creadora.

“Me lo llevo entre los apuntes para analizarlo en el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos. En las provincias hay que crear espacios donde los jóvenes puedan realizarse y que se puedan expresar. No podemos permitir que a los muchachos se les mueran los sueños. Los grandes de hoy aprendieron guiados de quienes les antecedieron porque es así como mejor se hace”, acota Laura de la Uz.

Lamentablemente, en Sancti Spíritus poco se aprovechó el suceso de contar con dos actrices de primer nivel y vivir la experiencia de la creación de un cortometraje. Es cierto que la COVID-19 obliga a marcar distancias, pero no cierra puertas al reconocimiento y espacios de creación.

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El análogon perfecto reflexiona sobre lo que implica contar con un familiar con demencia.

“Por suerte contamos con el apoyo del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, sede que junto con una vivienda particular de la calle Martí sirvió de set, así como agradecemos a la Oficina del Conservador de la Ciudad y al Sectorial de Cultura y Arte en Sancti Spíritus”, refiere Martínez Castro, quien pudo llevar hasta aquí el proyecto por el respaldo económico del Fondo Noruego de Cine Cubano que entrega la Embajada de Noruega en Cuba. El resto del camino aún es incierto.

Esperanzados en que podrán seguir andando y que otros muchos se sumen a su gran anhelo: colocar a Sancti Spíritus como un polo generador del séptimo arte, la rueda creativa de estos muchachos ya está en marcha con la preparación de Diálogos (lorquianos), un mediometraje compuesto por tres cortometrajes independientes: Quimera, El paseo de Buster Keaton y La doncella, el marinero y el estudiante. Todos con el guiño de aceptación de artistas de primer nivel como Tahimí Alvariño, Roque Moreno y Coralita Veloz. Igualmente, toma cuerpo el guion de La bola roja para el asunto X.

Regresan en cada uno el reflejo de los sueños y realidades de una juventud comprometida con su contexto y la cultura cubana.

One comment

  1. Talentosos muchachos que como buenos creadores audiovisuales independientes desafían las adversidades para hacer cine en su ciudad.Ansiosos por ver el resultado final de estas producciones.Enhorabuena!

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