Se muda Juan Benítez, la comunidad donde el agua llega a las ventanas (+fotos)

Propensa a las inundaciones repentinas, esta comunidad de Jatibonico ya fue evacuada ante la inminencia de la tormenta tropical Elsa. Más de 300 personas se encuentran protegidas

Las labores de evacuación se han desarrollado bajo estrictas medidas sanitarias. (Fotos: Oscar Salabarría)
Las labores de evacuación se han desarrollado bajo estrictas medidas sanitarias. (Fotos: Oscar Salabarría)

En el municipio espirituano de Jatibonico concluyó la protección masiva de la comunidad Juan Benítez, asentamiento vulnerable ante intensas lluvias. Sonia García Montano, jefa de evacuación del Consejo de Defensa local, explicó a la prensa que fueron protegidos un total de 361 personas, la mayoría en casas de familiares y amigos, solo 50 se han evacuado en el seminternado Antonio Darío López, tradicional centro que se habilita aquí para tales fines.

La escuela Camilo Cienfuegos y áreas del Combinado de Papeles Blancos Panchito Gómez Toro se encuentran listas para recibir personas, precisa la propia fuente. 

Yaneris González González, presidenta del consejo popular de Arroyo Blanco, explicó que se trasladaron dos encamados hacia un local especial de la Empresa de Comercio y se les garantiza el oxígeno de forma permanente.

La alimentación se ha previsto teniendo en cuenta la presencia de niños y niñas, embarazadas y ancianos; por ello, se distribuyen granos, productos embutidos, viandas y lácteos en todas las instituciones que protegen familias vulnerables.

Fueron protegidos un total de 361 personas, la mayoría en casas de familiares y amigos.
Fueron protegidos un total de 361 personas, la mayoría en casas de familiares y amigos.

“En Juan Benítez, el agua sobrepasa el nivel de las ventanas siempre que llueve un poco más de lo habitual —dice Yamilca Fernández Pérez minutos antes de abordar el ómnibus para pasar el temporal en casa de sus primos—, en una ocasión vimos cómo el río se iba por encima del puente y enseguida corrimos”.

La joven reconoce, además, la prontitud con que han tenido lugar las labores de evacuación, bajo estrictas medidas sanitarias, disciplina y la cooperación de todos los factores de la zona. “Se han tenido en cuenta hasta las soluciones desinfectantes antes de montar en las guaguas”, reconoce Yamilca.

En este recodo jatiboniquense, muchos se llevan consigo a las mascotas y rebaños, otros los encaminan a zonas altas y seguras, mientras que todavía brilla el sol sobre una extensa sabana donde, aún discretos, casi que apagados, el río Zurrapandilla y el arroyo Corrales embellecen el paisaje.

Otra vez, la fuerza del hombre y un país se adelanta a los caprichos de la naturaleza para que en Juan Benítez y en toda Cuba se celebre la vida una vez pasada la tormenta.

Los pobladores reconocen la prontitud con que han tenido lugar las labores de evacuación.
Los pobladores reconocen la prontitud con que han tenido lugar las labores de evacuación.

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