Señor, líbranos de esas aguas mansas (+video)

Las imágenes circuladas en las plataformas virtuales y las historias socializadas por los medios públicos de la isla caribeña prueban que las manifestaciones del pasado 11 de julio no fueron nada pacíficas, como se empecina en afirmarlo la narrativa mediática anticubana

Una vez más la narrativa anticubana hace uso de su abierta intención de contar la historia al revés.

La confesión llegó de primera mano; la pantalla del televisor trajo las imágenes de la madre Yenisley Suárez Rodríguez, quien, presa de pavor, lo primero que atinó fue a cubrir con su cuerpo el de su hija Aitana, cuando un diluvio de piedras y de terror cayó sobre los ventanales y paredes del área materno-infantil del Hospital Julio Aristegui Villamil, de Cárdenas, Matanzas, el día 11 pasado.

Niños y madres buscaron refugio en los baños; otros, debajo de las camas. La denuncia tampoco llegó de segunda mano; las imágenes trajeron la condena del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, ante miles de habaneros congregados en la explanada de La Piragua el 17 de julio.

La narrativa anticubana, construida en redes sociales y por los medios que tradicionalmente han experimentado fobia por la Revolución, en su abierta intención de contar la historia al revés ha dilapidado espacio en su objetivo de presentar como “pacíficas” las protestas ocurridas en localidades de la isla el 11 de julio.

Solo que el calificativo de “tranquilas” padece la fragilidad de las vidrieras de las unidades comerciales apedreadas, pertenecientes a las cadenas de Tiendas Caribe y Cimex, como lo documentó una reciente emisión del Noticiero Estelar de la Televisión Cubana.

Previo a la alocución especial el día 11 de Díaz-Canel a través de la cadena nacional de radio y televisión, el vandalismo ya había campeado en 19 tiendas de las referidas entidades. Durante la comparecencia del mandatario cubano y después de esta, 25 establecimientos conocieron, igualmente, de una versión actualizada de los actos de piratería en tierra firme: más que robo, fue saqueo de esas unidades; en la huida, cargaron lo mismo con un televisor de pantalla plana, que con un split.

En medio de la orgía de violencia, nada quedó en pie —por ejemplo— en el servicentro Brisas del Mar, en Cárdenas, relataron al periódico Girón el administrador y una cajera, quienes apenas tuvieron tiempo para recoger el dinero en efectivo, guardar algo de la mercancía y refugiarse en el sótano, cuando la turba abalanzó toda su ira y su indecencia contra la unidad y desvalijó estantes y exhibidores. Horas después, el ambiente seguía enrarecido por el vaho a sudor y el vodka consumido durante el asalto.

Al cartografiar los hechos, la verdad lleva a sostener que el odio vertebró las manifestaciones antigubernamentales, a pesar de que la prensa hegemónica intenta aplicarles torpes brochazos de pasividad; a pesar de que las fotografías y videos de carros policiales virados a mano limpia (¿limpia?) prueben lo contrario.

Más de una historia han narrado los medios públicos cubanos acerca de la ojeriza y la virulencia con que obraron no pocos protestantes; actuar denunciado por un reportaje televisivo que testimonió cómo uno de los delincuentes amenazó con extraer la gasolina de un carro patrullero para luego incendiar una unidad policial del municipio habanero de 10 de Octubre con los agentes y oficiales dentro.

Al examinar lo acontecido, no debe perderse de vista que el descrédito y la satanización de las fuerzas policiales han constituido propósitos claves de la campaña de manipulación mediática contra la imagen de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), acentuada durante la pandemia de la COVID-19 y articulada a un objetivo supremo: talar el proyecto político cubano.

Fomentar aversión hacia la PNR, que desemboque en conductas violentas contra esta fuerza, constituye libro viejo, aplicado con éxito en la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas; proceso desmontado analíticamente en el libro Manipulación de la conciencia, por el intelectual ruso Serguei Kara-Murza, quien habla de la creación del “mito negro sobre la policía”.

Ello podría explicar los malsanos fines de los grupos antisociales y delincuenciales que intentaron dirigirse a la estación de la policía en el consejo popular de la Güinera, en Arroyo Naranjo, La Habana, el 12 julio, para atentar contra sus efectivos y dañar la instalación.

Interceptados por fuerzas del Ministerio del Interior (Minint) y la población, los manifestantes, en su intento por evadir la actuación, vandalizaron viviendas, incendiaron contenedores y afectaron el tendido eléctrico; no les bastó y agredieron con armas blancas, piedras y objetos contundentes a los agentes y civiles en el lugar. Varios ciudadanos resultaron lesionados, incluidos agentes de la autoridad, y uno de los participantes en los disturbios falleció lamentablemente, según nota informativa del Minint.

No fue la única institución policial que las protestas tuvieron entre ceja y ceja. Recuérdese que el día 11 todo comenzó por San Antonio de los Baños, en Artemisa, donde inicialmente un grupo de ciudadanos pretendió irrumpir en la unidad de la PNR del poblado, cuyas calles luego vivieron una revuelta antisocial, que perseguía sembrar el caos con el lanzamiento de piedras, botellas…

La atmósfera creada devino manjar para la operación político-comunicacional, urdida bajo la etiqueta #SOSCuba y eslabonada como parte de la guerra no convencional, promovida por el gobierno de Estados Unidos, que incluyó llamados al estallido social y la construcción de matrices de opinión sobre la existencia de un clima de ingobernabilidad en Cuba, fracaso de las políticas públicas y falta de consenso a favor de la Revolución.

Eje de dicha operación mediática lo constituyó la compañía ProActive Miami Incorporations, surgida en junio con el espaldarazo de los fondos estaduales de la Florida, sede del pensamiento más conservador y neofascista anticubano, expresado tanto en las esferas de poder como en individuos, a voz en cuello en las redes sociales. Y hay que decirlo, aunque huela a lugar común.

Así, habría que referir la entrevista ofrecida a la cadena Fox News recientemente por el alcalde de Miami, Francis Suárez, quien abogó por un bombardeo a la Mayor de las Antillas.

Habría que mencionar la solicitud dantesca a una internauta, vía Facebook, de Yudmila Barroso Almanza, radicada en suelo norteño: “Si golpeas a un niño, que se le vean marcas y subes un video diciendo que fue un policía, te daré 200 (dólares)”.

He buscado y releído sitios digitales dependientes —de la moneda verde— y otros de las grandes transnacionales mediáticas, y no acabo de encontrar una mera alusión al citado diálogo, difundido en varias oportunidades por la Televisión Cubana.

Ello sí, lo mismo del lado de acá del Atlántico, que, del otro —a fin de cuentas, gracias a Internet, el océano es un charquito, que se cruza de una zancada—, las susodichas plataformas, en un tono discursivo monocorde, persisten en presentar a la opinión pública mundial como “pacíficas” las protestas, y permanecen a la caza del menor suceso posterior asociado a estas —como las supuestas listas de desaparecidos— para brindarle cobertura en tiempo real.

¿Cuánta envidia de la instantaneidad de la noticia, constatada hoy, sentiría el almirante Cristóbal Colón, cuyas cartas a los reyes de España tardaban en llegar a tierra ibérica lo que un viaje en carabela? Un motivo me espolea la comparación: la rapidez con que la “troica” mediática española (El Mundo, ABC y El País) abordó los disturbios en Cuba y la insistencia de mostrar a los protagonistas del desorden público como víctimas de la “dictadura”.

En sus páginas, jamás habrá cabida para describir a aquella niña caminando sobre los vidrios en una tienda vandalizada de Cárdenas. Tampoco existirá para relatar, como lo hicieron los colegas de Girón, la historia de Mercedes Hernández Morgan.

Todo sucedió cuando corrió a auxiliar a una muchacha, agredida por los manifestantes. “En ese momento, siento que una parte de la cara se me adormeció; no sentí dolor, solo frío en la cabeza. Me toqué y vi todo nublado, la mano mojada de sangre”.

Señor, si estas fueron protestas pacíficas, líbranos de esas aguas mansas.

Enrique Ojito

Texto de Enrique Ojito
Premio Nacional de Periodismo José Martí, por la obra de la vida (2020). Máster en Ciencias de la Comunicación. Ganador de los más importantes concursos periodísticos del país.

4 comentarios

  1. Han pasado varios días de lo sucedido en algunas ciudades, pueblos y barrios cubanos y todavía sigo pensando en el papel y la actividad enemiga:
    **Figuras Instigadoras y Promotoras pagadas por agencias del gobierno de EU como la USAIF. Estos son muchos, tienen sus blog y páginas particulares y están diseminados por varios paises. Tienen y arrastran miles de seguidores utilizando un vocabulario sutil y manipulador. Ejemplo…»No sea un conformista…»Llaman abiertamente a cambiar el orden constitucional establecido prácticamente sin hablar de política.
    **Grupos y Corpusculos Contra Revolucionarios dentro y fuera del pais. Consolidan las posiciones de personas ya maduradas ideológicamente por los promotores, adicionando pagos por las ejecuciónes realizadas según mandato expreso de estos líderes, al pasar de las ideas y el pensamiento a la acción antisocial agresiva.
    **Redes Sociales: Son las
    encargadas, junto a las cintos de emisoras de radio y TV de EU, de adicionar plataformas subversivas que complementen el trabajo de los elementos anteriores y generen un ambiente a partir de trucajes, montajes y manipulaciones informativas con el objetivo de hacer creer que cosas pequeñas son inmensamente grandes e importantes con mayor incidencia a partir de las manipulaciones de estos medios, en los segmentos de población timoratos, incrédulos y expontaneos.
    **El impacto ideologíco es más fuerte tambien en los segmentos y grupos de población más afectados por diferentes motivos como divorcios, padres sin trabajo, en el exterior, alcohólicos, o con familias disfuncionales, pero también incide sobre sectores laborales con poco nivel ideológico y mala formación político ideológica o en lugares laborales dónde esto no anda bien . En estos sectores de población, en los cuales a pesar de las dificultades económicas no faltan celulares ni recargas para ver permanente cosas en redes sociales, se recibe la mayor influencia y toda la manipulación descrita anteriormente.
    Si usted quiere saber cómo sucede está penetración ideológica en la cual gastan el tiempo y el dinero que no hacen cuando hay un clase de política, información política, actividad cultural o momento ideológico en su centro de trabajo y de los cuales se mantienen ajenos, incluso cuando tienen que pagar el sindicato, entre a cualquier perfil de uno de estos individuos que abiertamente se manifiesta de forma permanente contra la revolución, no con críticas constructivas sino con sarcasmo, frases ofensivas, maneras incorrectas y mucho más y observé quienes son seguidores, dan corazones, Lay y aportan opiniones. !Se sorprenderá ver qué hasta existen en estos grupos compañeros que tienes a tu lado en el centro de trabajo.!
    ?Puedo yo estar tranquilo sabiendo que a mí lado tengo un individuo que es totalmente contrario en sus posiciones políticas conmigo? Si esto es en el sector de salud, las comunicaciones o la defensa como se entiende? Se puede permitir esto hoy en una empresa o centro de trabajo socialista? Cómo no puedo pensar que si pasa algo en mí centro no tuvo algo que ver una de estas personas? Ya he escuchado de amenazas aquí internamente.
    El problema creo es más serio de lo que imaginamos y debe ser revisado por las autoridades competentes.
    Hay que prestar más atención a los indicios y para eso tiene que haber más alerta. Como decía Fidel…» La eterna vigilancia es el pago permanente ante la osadía de construir el socialismo a 80 millas de EU…»
    Hay otro ejemplo con Stalin cuando en vísperas de la agresión hitleriana a la URSS y confiado de su pacto de no agresión con ellos, Stalin no escucho las opiniones de su agentura en la Europa ocupada y el costo fue, entre unos y otros errores el de permitir a los alemanes a solo 40 kms de Moscú.
    Cómo dijo Martí en una ocasión: …Haga cada cual la parte que le corresponde en el cumplimiento del deber y nada estará perdido…»

  2. Todos los dias en el noticiero nos explican el por que de los apagones, en pocas palabras resultado de criminal bloqueo del super democratico gobierno deE.U.

  3. Yaguajayense007

    Si que nos libre también de los apagones estos…que pasa ahora que vol ieron los apagones

    • Todos los dias en el noticiero nos explican el por que de los apagones, en pocas palabras resultado de criminal bloqueo del super democratico gobierno deE.U.

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