Reporta Sancti Spíritus baja prevalencia de la tuberculosis infantil

El diagnóstico y tratamiento oportunos de la enfermedad contribuye a evitar complicaciones. Aun cuando en el pasado año, de forma eventual, tres niños en la provincia padecieron tuberculosis infantil, en Sancti Spíritus el índice de prevalencia de la enfermedad es bajo, pues solo se reporta –por lo general- un caso cada 10 años.

 

Asegura la doctora Miriam González, especialista de segundo grado en Pediatría y jefa del Grupo Provincial de Tuberculosis Infantil, que en el territorio tal afección no constituye un problema de salud, ya que existe un control estricto de la patología y a quienes la presentan, luego del alta, se les sigue cada tres meses durante dos años.

El grupo etario más vulnerable, según la galena, resultan los adolescentes, debido a las características propias de la edad: se escapan un poco del cuidado de la familia, se descuidan a la hora de ingerir alimentos o agua en cualquier lugar y son menos cuidadosos por sí mismos de su porte personal, de su grupo de amigos.

“No obstante, los niños menores de un año son más vulnerables no por falta de cuidado, sino por sus propios mecanismos de defensa ante una enfermedad, lo que puede hacerlos contraer esta afección con mayor gravedad que en otras edades”, recalca la especialista.

Desde 1962 en Cuba se instituyó un programa nacional para prevenir la enfermedad, el cual se sustenta en la Atención Primaria de Salud, pues los enfermos -que no requieren hospitalización- son atendidos en su propio hogar por el médico y la enfermera de la familia.

Entre las medidas preventivas aplicadas por dicho programa sobresale la administración de la vacuna BCG a todo recién nacido, antes del egreso de la Maternidad, y a los infantes que cursan el quinto grado en la Enseñanza Primaria.

Por su parte, insiste la especialista que más allá de la inmunización -que hoy solo presenta un 80 por ciento de efectividad, debido a los años de uso- existen otros elementos a tener en cuenta por la población: “Resulta muy importante la detección y el tratamiento oportuno de los adultos enfermos y a partir de ahí el cumplimiento de todas las medidas higiénico-sanitarias: empleo de recipientes limpios, la manipulación adecuada de todos los objetos de uso personal, pues donde hay un enfermo, a través de la vía inhalada también se puede adquirir la tuberculosis”.

Recalca además la doctora que evitar el hacinamiento y velar por los estados de salud de los adictos a cualquier tipo de drogas, los fumadores -tanto activos como pasivos- y por los pequeños con enfermedades crónicas son métodos eficaces para no contraer tal afección.

“Solo la voluntad política, que la familia acuda a su médico de asistencia y que el galeno piense en la enfermedad son medidas efectivas para controlar dicha patología. No se puede olvidar que la tuberculosis es tan vieja como el hombre, pero constituye una enfermedad prevenible y curable en casi el ciento por ciento de los pacientes que sean atendidos en tiempo y correctamente”, añade González Oliva.

La isla mantiene un trabajo sostenido en la prevención y cura de la enfermedad, por lo que se aspira a que en el 2015 Cuba pueda ser declarada, por la Organización Mundial de la Salud, país libre de tuberculosis.

Tal afección es considerada una enfermedad emergente y remergente y aunque existen varias bacterias que la producen, la más común en el contagio de los humanos es el Mycobacterium tuberculosis.

De acuerdo con las estadísticas, esta patología afecta a varios países del orbe, tanto en vías de desarrollo como a los desarrollados, pero las mayores cifras de casos se reportan en el continente africano.

One comment

  1. Interesante,pero cambiaron la foto y ahora son personas mayores las que aparecen y el articulo es sobre la tubercolosis infantil..No creen que hay una «Disonancia en esto»

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