Contingente Alberto Delgado de Trinidad atesora historias de grandezas

El hotel Brisas Trinidad del Mar fue construido por los hombres del contingente Alberto Delgado.El contingente Alberto Delgado, nacido el 13 de agosto de 1989, ha ejecutado las más importantes obras económicas y sociales de esta villa cubana.

José Manuel Moreno todavía se emociona: “Fuimos convocados para impulsar una obra de choque: el Pedraplén hacia la Península de Ancón, no había ninguna experiencia de un trabajo así; después llegaron otras misiones, aquí y en otras provincias cubanas”.

Nacía, el 13 de agosto de 1989 el contingente Alberto Delgado, hoy Empresa de Obras de Arquitectura ECOA-50, fuerza que ha ejecutado las más importantes obras económicas y sociales de este sureños territorio, entre las que se destacan viviendas, edificios multifamiliares en el poblado de Casilda y los hoteles Brisas Trinidad del Mar, La Ronda, La Popa y el Palacio Iznaga, estos dos últimos en construcción.

Estas labores constituyen todo un desafío por la complejidad de los trabajos, las modificaciones de los proyectos y el ritmo de ejecución. Hoy, cuenta más aliviado Juan Antonio Espinosa Gómez, director de la ECOA-50, “hemos ganado en calidad, en organización de las fuerzas; debemos reconocer que no estábamos preparados para enfrentar obras de esta magnitud”.

Sin embargo, el “Alberto Delgado” atesora historias de grandezas cuando algunas de sus brigadas partieron hacia la capital del país y sin boleto de regreso, para echar una mano allá en la reconstrucción de hospitales y otras instalaciones: “En el Oncológico, rememora Juan Antonio, estuvimos por más de un año, nuestra presencia fue decisiva para concluir este centro”

Los viales de nuestras serranías agradecen también de la proeza de estos hombres. La carretera que comunica a las provincias de Villa Clara y Sancti Spíritus a través del circuito sur se benefició con diversas acciones constructivas para la solución de drenajes, revestimiento de cunetas y la colocación de asfalto, labores que merecieron no pocos elogios de los habitantes del lomerío.

Para los próximos años se asegura un amplio proceso inversionista en Trinidad y se necesitarán nuevos brazos, que impulsen estos y otros sueños, como lo fue en su momento la carretera de piedra y de tierra en pleno mar y que marcó la vida de algunos de estos hombres, hermanados por el sudor y el ejemplo de Alberto Delgado

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *