Sancti Spíritus reporta la más baja tasa de mortalidad infantil de su historia

Más del 97 por ciento de los niños ingresados en los servicios de neonatología o de intensiva pediátrica logran sobrevivir. Un mayor rigor en la atención prenatal y en el seguimiento al riesgo preconcepcional ha devenido catalizador de la ostensible mejoría en la asistencia integral a la madre y al bebé. La figura diminuta a ratos desaparece, se escurre entre las paredes de aquella incubadora que intenta simular la calidez del vientre materno. De vez en vez hasta los sollozos se ahogan entre el chillido de los monitores y la insistencia de unos aparatos ajenos, especie de cordón umbilical que los ata a ese otro mundo fuera.

Nadie que no haya traspasado el umbral de aquellas salas asépticas y del más cerrado de los verdes pudiese asociar tal hermeticidad a los locos bajitos. A cada uno de aquellos pequeños que permanecen internados, ya sea en la Sala de Neonatología del Hospital General Provincial o en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Pediátrico, le han nacido otros padres y madres anónimos que también se desvelan al pie de sus cunas.

Y es que desde mucho antes, cuando aún están por engendrarse, comienzan los cuidados: que si el peso de la futura mamá, que si los suplementos vitamínicos, que si la dieta, que si las condiciones idóneas… Una vez en el vientre, no dejan de figurar con pelos y señales en historias clínicas ni de preocupar a esos que visten batas blancas.

HISTORIAS DE VIDA

Instituido para no perder ni pie ni pisada de las gestantes y de los bebés, el Programa de Atención Materno Infantil (PAMI) deviene el embrión de una asistencia sanitaria integral que empieza desde los consultorios médicos de la familia. No solo vio la luz para seguir exhaustivamente los embarazos riesgosos ni acorralar aquellos factores que pudiesen desencadenar complicaciones futuras; sino, sobre todo, para prevenir. De ahí que en el empeño se involucren varias manos, acaso porque su mayor batalla la libra en pos de contener la muerte.

Así lo atestigua Pavel Nodarse Fleites, especialista en Medicina General Integral (MGI) y jefe del PAMI en la provincia: “No se trata únicamente de elevar la calidad de la atención prenatal -como se ha logrado este año-, también se precisa concienciar a las mujeres en edad fértil de la importancia de estar preparadas física y mentalmente para la maternidad y garantizar una atención más especializada en los servicios neonatales e intensivos pediátricos”.

Con tales esfuerzos, la provincia exhibe hoy indicadores que le granjean exclusividades a nivel de país. “A diferencia del año precedente -acota el directivo-, donde persistieron algunas irregularidades, actualmente tenemos una tasa de mortalidad infantil de 2, 8 por cada 1 000 nacidos vivos, la más baja de la nación y de la historia del territorio. Además, la supervivencia en las terapias intensivas neonatales y pediátricas supera el 97 por ciento y la de los niños que nacen con menos de 1 500 gramos ronda el 94 por ciento, lo que habla de calidad en lo que se está haciendo”.

Tanto, que aun en estadios críticos la sobrevida de los infantes se eleva gracias a la especialización del personal y a una asistencia respaldada por tecnología de primer mundo. Las palmas pudieran batirse entonces por la profesionalidad de los servicios neonatales o intensivos pediátricos. De acuerdo con el doctor Frank Felipe Martín, especialista en segundo grado en Pediatría y en Medicina Intensiva, “aunque en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos presentamos una morbilidad alta a causa de la sepsis, fundamentalmente, la mortalidad es una de las más bajas. Casi el 99 por ciento de los niños que requieren ventilación y de los que presentan patologías más graves logran salvarse”.

DE RETOS Y AZARES

Aunque en años anteriores algunas causas dispararon no pocas estadísticas, como la prematuridad extrema y el bajo peso al nacer, atrás quedaron tales rezagos. En tal cruzada por la vida no bastaron los ojos abiertos desde el consultorio hasta los hospitales maternos, porque tal vigilia ha continuado alargándose más allá de los nueve meses.

A diferencia de tiempos pasados, en la actualidad la principal causa de los fallecimientos son los defectos congénitos, pero ante la alerta algunas alternativas han intentado hallar respuestas y frenar adversidades. “Eso ha sido educativo -asegura Pavel Nodarse-, pues las espirituanas no están acostumbradas a tomar Ácido Fólico y Polivit en el período preconcepcional y es una de las cosas que estamos trabajando mediante un proyecto que involucró a las féminas en edad fértil de la cabecera provincial y se extenderá a más de 45 000 mujeres del territorio.

“Además se incrementaron las acciones de capacitación a quienes hacen ultrasonido prenatal y se certificó ese personal y también se instituyó la realización de ultrasonido en el Centro de Genética a las gestantes con 25 semanas y estén obesas, no porque la obesidad conlleve a malformaciones congénitas, sino porque dificulta la detección de estas mediante los estudios ultrasonográficos”.

Mas, no basta con auscultar cada resquicio del vientre materno. Lo saben quienes permanecen en cada consulta: la prevención comienza desde que se decide engendrar un hijo. Por eso, tales cruzadas y empeños no llevan la rúbrica de nombres individuales, acaso porque en tal porfía contra la muerte muchos escriben páginas de salvación.

2 comentarios

  1. Quiero en primer lugar felicitar a estos Cros. por lograr una mortalidad infantil, quizás una de las mas bajas de Cuba en nuestra provincia de Sancti Spíritus. Me gustaría hacer referencias aquí de cuando se encontraba el Hospital Materno, frente al llamado Parque Infantil., de las historias allí logradas., de las guardias por Neonatología donde habían médicos los cuales hacíamos guardia, empezando un Viernes a las 8am. y saliendo de la misma un Lunes a las 12m. con un promedio de 76 horas, dentro del hospital. Toda esta historia con medios de diagnósticos e implementos, muchos mas antiguos que lo que existen en estos momentos, llegamos a obtener índices bien bajos de acuerdo a la época que se vivía en aquellos momentos. Estos son comienzos de la historia que hoy tenemos, gracias al esfuerzo que realiza nuestro estado por lograr bajar mucho más los Indices de Mortalidad Infantil., incluso muy por debajo de países altamente desarrollados. El amor de nuestros trabajadores de la salud (médicos en neonatos., enfermeras., auxiliares., trabajadores de la limpieza y material humano administrativo) hacen que estos objetivos, tengan a nuestro país en la posición que hoy ocupa en el mundo, en materia de SALUD. GRACIAS COMPAÑEROS POR ESTAR ORGULLOSO CADA DIA MAS., DE LA HISTORIA DE NUESTRA PATRIA.

  2. Otra esfera en que la provincia obtiene logros en el 2012, precisamente el más preciado en la salud a mi criterio, que es lograr que los niños nazca en primer lugar vivos y en segundo lugar sanos, tarea difícil y compleja, los trabajadores materno infantil se lo propusieron y lograron resultados satisfactorio, otro aspecto positivo que le agregamos a los resultados de la provincia en el año que recién termina. Considero que es meritorio reconocer los esfuerzos realizados por los trabajadores de esa esfera y estimularlos a que continúen con ese ímpetu, que no retrocedan, que los resultados sean mejores cada día, ese es el sentido de la Revolución y como palabra es revolucionar, no estancarse, continuar, el pueblo lo agrádese y lo reconoce, mas aun las madres que tienen sus hijos sanos y salvos, que en parte el mayor esfuerzo es de ese colectivo.

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