Máquinas de afeitar: se buscan

Sin muchas esperanzas de que su reclamo se atienda y con la impresión de estar “arando en el mar”, nos escribe Andrés Ferrer, residente en la calle Juan M. Feijóo No. 76 de Jatibonico. Ha dirigido la misma queja a distintos organismos y sus cartas, incluida una al periódico Granma —dice— nunca recibieron respuesta.

“Se trata de las máquinas de afeitar, por las que ya hay quien pide en la calle 15 pesos, sin que nadie detenga el desorden. Comenzaron vendiéndolas a 5 pesos, así se mantuvieron por un tiempo y luego las subieron a 10. Hace poco pedían 12 por ellas y los más atrevidos están coqueteando con el precio de 15. Y nadie les impone disciplina”, significa el remitente.

“¿Los inspectores dónde están?”, se cuestiona Andrés, quien estima que se trata de “una gran estafa con un artículo tan demandado, de primera necesidad y con dudosa calidad”, según su experiencia. Un artículo, agrega Escambray, que como regla no se ve en los establecimientos de Comercio Interior, sino en manos de particulares que lo adquieren en las tiendas recaudadoras de divisas, cuando los hay allí, o por medio de personas que lo traen desde otros países para revenderlo al por mayor.

Contactado por esta publicación, Domingo Chaviano Darias, especialista principal del Grupo Empresarial de Comercio en Sancti Spíritus, aseguró que las máquinas de afeitar se reciben “una o dos veces por año y en cantidades muy reducidas”, que hace mucho tiempo no se incluyen en los suministros y que “pese a estar contempladas dentro del plan de abastecimiento para el presente 2019, este año no se ha recibido ni una”.

Jorge Ignacio Rodríguez Fernández, director de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Comercializadora Mayorista Universal Sancti Spíritus, entidad responsabilizada con la contratación y distribución de los productos que llegan a la red minorista de Comercio, explicó que ellos trabajan por un cronograma de aseguramiento y que dependen de un proveedor. Apuntó que las cifras de ese renglón que reciben allí son insignificantes y que ni en el 2018 ni en lo que va del 2019 han les han llegado las susodichas máquinas.

La dirección de la UEB Provari, entidad proveedora, informó que ellos solo recientemente comenzaron a asumir tal compromiso con la Comercializadora Mayorista Universal y precisó que este año no les ha llegado el producto, importado desde el exterior y, como en otros casos, sujeto a las posibilidades económicas del país.

Sin dejar de cuestionar los precios sobre los que habla el lector, para los cuales debería haber un coto, Escambray recuerda: se trata de un artículo muy necesario para hombres y mujeres. No debería subestimarse ni ponerse por debajo, en prioridad, de otros productos que se ven “a pululu” en nuestros centros comerciales.

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