La fotografía de prensa me ata, me atrae (+fotos)

Confiesa Oscar Alfonso Sosa, fotorreportero de la Agencia Cubana de Noticias, un incansable enamorado de la fotografía, profesión que ha convertido en su vida

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Oscar Alfonso (a la derecha) asegura que una buena imagen dice más que mil palabras. (Fotos: Cortesía del entrevistado).

Oscar Alfonso Sosa es un periodista que dio rienda suelta a su pasión por la fotografía —la vocación de su vida— y desde hace varios años trabaja como fotorreportero en la Agencia Cubana de Noticias. Es un hombre incansable, con muchos deseos de hacer y buscar la calidad en las imágenes captadas por su lente.

Con motivo del Día Mundial de la Fotografía, que se celebra este sábado 19 de agosto, Escambray se adentra en la vida de este hombre.

Entre sus temas favoritos enumera el tratamiento al medioambiente y la naturaleza.

¿Cuándo nace su pasión por la fotografía?

Comenzó en primaria, estaba en sexto grado y aún vivía en la comunidad de Juan Francisco, un pequeño pueblo de campo perteneciente al municipio de Yaguajay, donde nací y me críe. Mis padres me compraron una pequeña cámara fotográfica de la antigua Unión Soviética, con esa camarita sencilla empecé a hacer fotos, pero a pesar de ser sencilla también era exigente, pues había que trabajar con la apertura y la velocidad en dependencia de la iluminación y la imagen deseada.

Un amigo del preuniversitario tenía una cámara más moderna con la que hacíamos fotos y experimentábamos. Al terminar el preuniversitario opté por periodismo y ya como estudiante de la carrera terminé de enamorarme de la fotografía; precisamente esta era una asignatura para ver los detalles teóricos de la misma y de manera práctica me adentré en conocimientos que hasta ese momento no tenía.

Los contrastes en determinadas imágenes le dan ese necesario toque artístico.

¿Además de estudiar la fotografía como parte del periodismo pasó algún curso oficial o todo fue empírico?

Entré a la fotografía de forma empírica, fue vocación. Actualmente ya he pasado algunos talleres en el Instituto de Periodismo y he leído mucho sobre el tema; pero estudiarlo como tal, no. Sí he revisado bibliografía y compartido con colegas, lo cual ayuda mucho.

Los primeros planos bien logrados siempre son del agrado del público.

¿Cómo llega a Sancti Spíritus?

Juan Francisco es una localidad muy vinculada a la historia, allí Camilo Cienfuegos tuvo uno de sus campamentos. Estuve todo este tiempo viajando, lo que me exigía mucho más, pues tenía que cumplir con proyectos y coberturas de un momento a otro. Hasta que llegué a Sancti Spíritus más de veinte años después de mi graduación. Trabajé primero en la radio, luego en Escambray y ahora en la Agencia Cubana de Noticias, donde pienso jubilarme.

La fotografía de prensa me ata, me llama la atención y me da la posibilidad de estar con proyectos en la mochila, como decimos, tengo muchos deseos de hacer.

Oscarito siente una gran pasión por las coberturas deportivas.

¿Cómo maneja el ritmo que impone la agencia para que los trabajos salgan con la calidad requerida?

Creo elemental hablar de un buen amigo, Cristóbal Álamo, corresponsal jefe de la agencia cuando comencé a trabajar allí. Él fue un gran apoyo para mí. El trabajo fotográfico en la agencia es vital, aquí la noticia se construye a partir de imágenes, por ello es preciso mucha dedicación a la hora de salir en busca de la noticia con la cámara en la mano.

El haber llegado a la agencia con experiencia previa como periodista fue de gran ayuda para mi trabajo, porque te permite actuar mucho más rápido, saber qué quieres del suceso noticioso, y cómo plasmarlo en la imagen, ello te permite asimilar los intensos ritmos de trabajo con mayor soltura. En la agencia la calidad es vital, es su principio elemental. De un suceso se pueden hacer cantidades de imágenes, siempre y cuando complementen la noticia y transmitan la información deseada.

Ismael Francisco, otro gran amigo, a quien admiro mucho y creo que es uno de los mejores fotorreporteros del país, me aconsejó experimentar para tener resultados, no intentar parecerme a nadie, buscar mi estilo propio y distintivo.

Disfruta mucho participar en coberturas de ciclones e inundaciones.

¿Cuáles considera son sus cinco mejores trabajos?

Es una pregunta bien compleja, son miles y miles las imágenes en las que he trabajado desde mis inicios como fotorreportero hasta la fecha. El trabajo en la radio me ayudó mucho, pues en ese momento atendí yo solo un municipio con una fuerte actividad económica, social y cultural, eso me permitió ganar destreza en mis habilidades como reportero.

Trabajo todas las aristas del fotoperiodismo. Me gusta mucho la naturaleza, el medioambiente, el deporte y la cotidianidad. Hay sucesos que me llevan a esmerarme, por ejemplo, el traslado de las cenizas de Fidel por todo el país, los rostros de las personas, lo que estos revelan me atrapa; hay una imagen de este suceso que me sorprendió, me gustó mucho verla, fue espontánea.

Hay imágenes de detalles que me gustan, estos revelan mucha información. Entre mis proyectos estuvo hacer una serie temática de Martí, donde me acerqué a lugares transitados por el Apóstol, eso me llevó por primera vez a Playita de Cajobabo, de allí recorrí buena parte del sendero de Martí. Hay buenas instantáneas, además de la experiencia de conocer lugares muy vinculados a la historia.

“El fotorreportero siempre debe estar a la caza de la foto que brinde noticia”, asegura Alfonso Sosa.

Con el deporte sucede lo mismo, siempre lo he practicado y disfruto mucho trabajarlo, desde el punto de vista fotográfico, pero, sobre todo, hacerlo desde la competencia para dar un poco más de información y atrapar a quien ve la imagen. Hay otras de litorales costeros, cavernas, montañas… que me encantan.

¿Qué importancia atribuye a la fotografía de prensa?

La fotografía de prensa es vital, no solo por tener la posibilidad de transmitir en imágenes determinados hechos noticiosos, sino también porque es un complemento imprescindible en las redes sociales, lo cual considero importante. Muchas veces en Internet las imágenes no complementan el texto desde el punto de vista de composición e información.

Una imagen bien lograda dice mucho de la calidad del trabajo periodístico. Es necesario ser precisos y buscar bien lo que deseamos informar a la hora de hacer trabajos referidos a la fotografía de prensa. Actualmente es necesaria la preparación constante de los fotorreporteros. El uso de la imagen es determinante a la hora de enfrentar y entender el periodismo.

Como fotorreportero ha visitado muchos lugares costeros de la provincia y el país.

¿Cómo valora usted el fotoperiodismo en Cuba?

En mi opinión el fotoperiodismo en Cuba no está en un mal momento, de hecho, está en un escenario ideal para consolidarse, sobre todo por la necesidad de imágenes en la prensa cubana. Me parece efectivo que exista hoy una mezcla de generaciones, fotorreporteros más experimentados y otros más jóvenes. También es importante señalar que a pesar de no tener todos los recursos tecnológicos a mano, los fotorreporteros cubanos tienen un gen común: ganas de hacer buenas imágenes, existe un profundo respeto por el público.

Hay imágenes de detalles que revelan mucha información.

¿Qué cualidades son imprescindibles para ser un buen fotorreportero?

Uno de los secretos es preguntar y preguntar, siempre estar inconforme. Salir a buscar la imagen que más diga, aunque parezca una locura. Me encanta trabajar durante ciclones e inundaciones, esto exige al máximo y hacer locuras para capturar imágenes, en esas locuras tenemos el apoyo de los compañeros y lograr la foto es la satisfacción de un colectivo y del medio de prensa. A pesar de estudiar el escenario hay que estar pendiente de todo, pues con mucha frecuencia aparecen nuevos elementos no previstos y logras una buena imagen.

¿Qué características debe tener una foto para catalogarla de buena?

A primera vista la información que la imagen brinda por sí sola, cuando tienes que buscar muchos complementos en la foto para obtener la información ya no logra llegar al público, puede ser técnicamente muy buena, pero desde el punto de vista del contenido, no satisface.

Es vital una buena composición, lograr enmarcar y enfocar lo que deseas retratar, también el contraste de luces y sombras, así como puntos de vista y posición del fotorreportero respecto a los ángulos de la imagen.

También es muy importante la comunicación entre el periodista y el fotorreportero, deben complementarse entre sí y dialogar mucho.

Uno de los momentos que más lo conmocionó como fotorreportero fue la cobertura dada al traslado de los restos de Fidel.

Hay numerosos jóvenes que desean aprender fotografía. ¿A dónde pueden dirigirse? ¿Qué cursos son efectivos?

La Asociación de Comunicadores oferta cursos y talleres de fotografía. Muchos de los que se ofrecen están enfocados en la  fotografía artística.

¿Cómo describiría la palabra fotografía en una frase?

Es el texto imprescindible a partir de la gráfica.

Estudiante de periodismo*

Gabriela Estrella Cañizares*

Texto de Gabriela Estrella Cañizares*

Comentario

  1. Mayra Suárez Almeida

    Su trabajo es muy bueno, aún cnd no siempre es reconocido. Más allá de la amistad y los vínculos profesionales que nos unen, es la fotografía de prensa el exponente más alto de su profesionalidad en este territorio Espirituano. Oscar FELICIDADES!!!

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