Los Gallos se defienden

No hay problemas internos; no ha faltado trabajo ni mano dura, asegura el director Lázaro Martínez en entrevista con Escambray

El equipo comienza a despertar tras un slump que lo ha llevado a los últimos puestos de la tabla de posiciones. (Foto: Osvaldo Gutiérrez)

Más que con la fuerza de sus brazos, Alejandro Escobar le dio con la de la vergüenza y hasta con el corazón. Se había ponchado el turno anterior en similares circunstancias: bases llenas. Le pegó con desquite y la pelota se elevó más allá de las cercas con un grand slam que fue no solo un símbolo la tarde del pasado martes.

Entonces hizo un gesto fuerte, incorrecto, que le salió también del alma del joven que es y del pelotero que ha sentido en sus huesos el peso del slump y de las críticas, a veces despiadadas, de la gente. Su equipo ganó y cortó la mala racha y su cuadrangular, conectado a mitad de juego, adquirió otras dimensiones.

“Primero quiero disculparme por el gesto, pero estaba muy contento porque me demostré a mí y a las personas que no confían en mí que sí podía y es el primer cuadrangular con bases llenas de mi carrera. Además, en el turno anterior me habían ponchado con lanzamientos en rectas y como que me sentí derrotado, pero mis compañeros me hablaron y me preparé para ese lanzamiento, me lo tiraron y ese fue el que conecté…Es verdad que las derrotas seguidas predisponen, pero vamos a salir de esta”.

 Cortada la mala racha, quedan sus secuelas, que se borrarán o no, en dependencia de cómo lo enfrente un equipo que cayó en el seno de una hoguera pública de cuestionamientos. Escambray le abre sus páginas para responder preguntas o criterios que como responsables solo pueden asumir.

Con un foco rojo en su mala defensa —el peor de los departamentos dentro del conjunto— Lázaro Fernández, el capitán, asume la parte que les toca a los protagonistas esenciales: “No te puedo decir que lo de la defensa sea el terreno porque es una justificación de mediocres, se han cometido errores bobos por cosas que uno no piensa, pero entrenamos todos los días y lo tenemos que resolver. Y, por otro lado, pasamos por un mal momento, las cosas no nos estaban saliendo bien del todo, conexiones que salían de frente en los mejores momentos. No puedo decir que no hayamos tenido problemas con la combatividad, hubo dos subseries que no éramos los del año pasado que corríamos para todos lados, nos tirábamos en base, y nos faltó eso con Villa Clara y Ciego, no estábamos jugando exactos a la pelota, sabemos que nos toca y vamos a salir adelante”.

¿Por dónde se le han abierto los orificios a la defensa? Héctor Huelga y Rafael Muñoz tienen sus propias explicaciones.

“Hicimos un trabajo bastante serio con la defensa, ha sido uno de los años en que más la hemos trabajado, son errores que ocurren, algunos sobre lances fáciles o se han hecho tiros innecesarios; puede que a veces falte concentración, hablamos con ellos y vamos a seguir trabajando”, señala el primero.

“No voy a justificar nada, la defensa está pésima, al igual que la ofensiva y el pitcheo, es un bache del equipo y no se ve en forma deportiva, no hay niveles de rendimiento estables. Hicimos buena preparación, pero a lo mejor no fue la idónea, estamos en el inicio y hay que ir corrigiendo errores”, apunta el segundo.

Al frente de la preparación física, Daniel Zerquera García no busca argumentos en los entrenamientos. “Si miramos las estadísticas, el equipo está bateando lo que planificamos en la fase precompetencia: entre 270-290, no creo que sea problema de preparación. Que ha existido a veces mala selección de los lanzamientos es verdad; que no ha llegado el batazo a la hora buena o no hay concentración en un momento dado, también. Puede que el estado de ansiedad por la cantidad de errores dé al traste con el resultado, pero la disposición es buena, hemos tenido mala suerte con algunas conexiones de frente, pudiera ser que nos falten jugadas, pero somos un equipo sumamente lento y para hacer cualquiera de ellas hay que pensarlo dos veces”.

Desde el box las respuestas no han sido eficientes, algo que a Freddy Mario Rodríguez, le ha sorprendido “por la preparación que tuvimos. La subserie frente a Ciego fue crítica, creo que equivocamos la localización del pitcheo en zona de strike. En muchos casos nos batearon mucho en conteo favorable, lanzamientos para definir no los tirábamos con la calidad que se debía y se quedaban en la zona de contacto de los bateadores y nos conectaban con facilidad. Les insistimos en que hay que estar calmado, a veces no es tirar tanto strike, el éxito del lanzador es saber tirar en bola, confundir al bateador; es mente fría, corazón ardiente, pero nos mantenemos ocupados en la preparación que es lo que nos va a hacer salir del bache”.

Como sucede cada vez que ocurre un slump de este tipo, todas las miradas y las voces apuntan a la psicología. Carlos Hernández, quien a última hora asumió casi de emergente tras una preparación que transitó sin esta especialidad, mira desde dentro y desde fuera.

“No creo que tengan problemas psicológicos, el colectivo de entrenadores tiene mucho dominio sobre esos componentes a desarrollar en un juego. Culturalmente hace rato nuestro equipo tiene su manera de ser, nos enfocamos en ese juego de equipo que a veces sale y a veces no. En ocasiones somos un poco inhibidos y falta excitación para salir a combatir. No creo que estén desmotivados, las nueve derrotas influyen no solo en los atletas, sino también en los entrenadores y tenemos que hacer de tripas corazón y darle ánimo a todo el mundo. Incluso en las victorias hay altibajos y se pueden hacer muchas lecturas negativas que hay que trabajar. No es que haya que estar aplaudiendo constantemente, puede influir, pero es estar enfocado, es que cada cual sepa qué debe hacer en el momento que toca, confíen en nosotros”.

En el cráter del volcán, Lázaro Martínez evita, como puede, la erupción. Mientras intenta responder el sinfín de cuestionamientos que le caen encima: “Es un cuento que ha faltado mano dura, pregúntele a los muchachos qué pasa con los que se desvían, sucede que ese es mi temperamento, pero conmigo no hay jueguitos. Tampoco hay problemas internos, invito a la población a que venga y converse con los muchachos y el cuerpo de dirección, y si hay problemas como dicen entrego la batuta ahora mismo. Esta es una familia, solo que cuando las cosas salen bien ganan los jugadores y cuando salen mal perdieron Lázaro Martínezy el resto de la dirección… Nos ha dolido la cabeza en todos estos días porque no es fácil; cuando ellos fallan se dan contra la pared porque se quiere salir del mal momento”.

Las derrotas pesan, pero no deciden… aún. Las victorias más recientes alivian y ayudan a calmar los ánimos, pero el volcán sigue lanzando lava: “Estas nos vienen bien y por ahí se puede empezar a ganar, el campeonato es fuerte, para siete u ocho equipos está parejo, por tanto, tenemos que seguir viendo los detalles. Como les digo a los entrenadores, hay que tener buena cara, darle ánimo a quien lo hace bien y más a quien lo hace mal.  Lo otro es no perder la confianza y pensar que sí se puede. Hay que andar más unidos porque el dolor es de todos, ellos están conscientes de que tienen una tarea que cumplir, que es estar entre los ocho primeros del país. Hasta que no se acabe el campeonato estamos vivos”.

Elsa Ramos

Texto de Elsa Ramos
Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez por la obra del año (2014, 2018 y 2019). Máster en Ciencias de la Comunicación. Especializada en temas deportivos.

Comentario

  1. Saludos, salir del mal momento no es fácil, mi criterio personal, hay que buscar abrir los juegos con una alineación más ofensiva, poner a lazarito en segunda, Varona en el campo corto y Barroso en el derecho, buscando hacer carreras, porque con el 30 % de la alineación bateando muy poco, se dejan muchas posibilidades de anotar carreras, después si logró tener ventaja, busco defensa poniendo a gallo en el campo corto, varona a segunda y lazaro al izquierdo, porque el juego se gana por carreras y hay que hacerlas con ofensiva si queremos ganar, el equipo de Guantánamo no es mediador, las próximas sub series van a tener equipos más competitivos, se van a enfrentar a lanzadores más exigentes y mayor calidad, un contrario que poseen bateadores de largo alcance y por lo tanto hacen muchas carreras, no nos queda otra alternativa que buscar hacer carreras, gracias

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