Mil veces me han dado ganas de volver a la avicultura (+fotos)

Magalis Pardillo Iser dedicó 51 años de su vida al mundo de las estadísticas, ahora jubilada se inscribe como la trabajadora de más largo recorrido en la Empresa Avícola espirituana

Antes de jubilarse, Magalis Pardillo preparó su relevo, la joven Ana Mary Sosa Rodríguez. (Foto: José Luis Camellón/Escambray).

Magalis Pardillo Iser tenía 16 años cuando puso su vida en la actividad avícola, primero en el perfil técnico, luego en las estadísticas, desempeño este último que superó las cuatro décadas y la volvió casi una experta en las cuentas; también marcó pautas de permanencia laboral, pues con 51 años de ocupación se inscribe como la trabajadora de más largo recorrido en la historia de la avicultura espirituana.

—¡Casi nada! Le comenta el reportero.

—¡Toda mi juventud, la vida entera! Responde, y una sonrisa dibuja en su rostro sana satisfacción.

No lo asegura, tampoco lo niega; arropada de modestia reconoce que nadie en la avicultura del territorio ha sacado más cuentas que ella, mérito para respetar si consideramos la importancia de la información estadística para la producción, planificación, el manejo técnico y la toma de decisiones.

Con rostro afable expresa regocijo por la despedida que le dieron sus compañeros en diciembre pasado, por el reciente reconocimiento, junto a otros jubilados del sector.

Por eso el regocijo de Magalis no cabe en ningún molde de cascarón de huevo. “Fueron muchos años de trabajo, con un amor terrible, de empatía total con la actividad, me enamoré de la estadística; tuve que jubilarme el año pasado porque enfermé y era difícil seguir”, relata y en sus palabras no hay tristeza, quizá envuelven gratitud.

Se sintió tan realizada que hasta encontró belleza entre los números. “La estadística de la avicultura es lindísima, es cuantificar todo lo que es la producción, la masa avícola, la viabilidad, los piensos, sus dosificaciones; es llenar todos los modelos con las informaciones para le economía; me fascinaba mi trabajo”, lo dice, y se advierte que, aún jubilada, está hechizada por esa ocupación.

En un rápido repaso por su trayectoria, ella prefiere recordar la movilidad y constancia que le deparaba el trabajo, la disciplina de aquellos tiempos. Con rostro afable expresa regocijo por la despedida que le dieron sus compañeros en diciembre pasado, por el reciente reconocimiento, junto a otros jubilados del sector.

Magalis Pardillo Iser tenía 16 años cuando puso su vida en la actividad avícola.

“Mil veces me han dado ganas de dejar la casa y volver a la avicultura, pero la salud ya no me permite montarme en un camión para ir a las unidades, porque mi trabajo no fue solo atrás de un buró, era muy dinámico; por eso es que no he vuelto, pero te aseguro que es mi deseo”, asiente Magalis con la mirada fija, tal vez pensando que algún día visita la empresa y ayuda en alguna estadística.

José Luis Camellón

Texto de José Luis Camellón
Reportero de Escambray por más de 15 años. Especializado en temas económicos.

2 comentarios

  1. Muchas felicidades para Magalis, ejemplo de trabajadora ejemplar y de madre, abuela, esposa e hija, muchos éxitos en su nueva etapa de vida

  2. MUCHAS FELICIDADES PARA MAGALIS, MUY CONSAGRADA EN SU TRABAJO, LE DESEO LO MEJOR Y MUCHA SALUD PARA ELLA Y SU FAMILIA.

Escambray se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, así como los que no guarden relación con el tema en cuestión.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *