Novato entre grandes

Osmany Uriarte.Con apenas 16 años de edad, Osmany Uriarte integrará la preselección de mayores del voleibol cubano, decisión que califica como su gran oportunidad.

Por Elsa Ramos Ramírez.

Muy pronto a Osmany Uriarte Mestre le quedará chiquito el traje de novato, tras obtener esa condición entre los mejores atletas del año pasado en Sancti Spíritus.

La arrancada del 2012 le pondrá, net por medio, el mayor reto de su corta carrera: integrar la preselección de mayores al mando de Orlando Samuel.

Con solo 16 años el muchacho “recibe” con beneplácido la decisión en un año en que al voleibol masculino cubano le deparan grandes compromisos internacionales, entre ellos lograr el boleto olímpico para Londres.

“Algunos piensan que estoy quemando etapas, sé que ahí es más fuerte, hay más exigencia, pero es una gran oportunidad, Samuel habló con mi preparador, me invitó a entrenar, me vio bien y ahora a principios de año estaré entre los 18 de la preselección con vistas a la Liga Mundial.

“Solo fuimos seleccionados dos del equipo de cadetes, por eso considero que es una cosa grande, sé qué debo entrenar fuerte y tratar de hacerlo bien cuando me pongan”.

El apresuramiento se basa en el rápido ascenso del muchacho que durante el pasado año obtuvo medalla de bronce en el Mundial de Cadetes con sede en Argentina y oro en los Juegos del ALBA efectuados en Venezuela. También en sus excepcionales condiciones físicas con un tamaño ideal para la práctica de la disciplina: 1,96 de estatura.

“En menos de un año ya integré el cuadro regular entre los cadetes, incluso jugué como regular. Siempre me he desempeñado como atacador auxiliar o atacador opuesto, pero me gusta más la posición de auxiliar.

“En el Mundial me desempeñé como jugador de cambio, eso es importante porque cada vez que sales tienes que tratar de hacer las cosas bien y aprovechar las oportunidades que se te dan. Ese evento fue muy fuerte, los rivales más difíciles fueron Serbia y España, de todos modos el bronce lo considero como un tremendo resultado”.

Con solo nueve años, los tabloncillos de la EIDE Lino Salabarría recibieron sus primeros remates al mando de Yamil Herrera, quien le enseñó y pulió la técnica antes de ser promovido a la preselección nacional.

“Me gustaba el voleibol, un primo me instruía, por eso aprendí rápido, entonces en la EIDE me enseñaron la técnica y la picardía en el ataque, el saque, la rivalidad entre los de mi posición; pero no solo eso, también me inculcaron la honestidad, la buena conducta. En esos años, obtuve como mejores resultados una medalla de plata y un cuarto lugar en la Liga Estudiantil.

“En esa etapa participé en entrenamientos con la preselección nacional cuando venía aquí a Sancti Spíritus y eso me ayudó mucho, hasta que ya el curso pasado fui promovido al centro nacional”.

De momento Osmany se sacude los últimos mimos de su mamá, quien aún no se adapta a la idea de que su “pequeño” creció y muchísimo. Muy pronto comenzará a esculpir un sueño tan grande como el reto que desde ahora ya asume: “quiero lograr un título olímpico”.

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