Hallazgos a toda luz

Hallazgos podrá ser adquirido también por el público espirituano.La poeta espirituana Merari Mangly Carrillo presentará este jueves su más reciente obra, Hallazgos, Premio de la Ciudad Fayad Jamís del 2010, en la Feria Internacional del Libro de La Habana como parte del catálogo de Ediciones Luminaria.

Bastaron unos toques a la puerta de su apartamento en el reparto Olivos II para que se descubriera ante Escambray la escritora Merari Mangly Carrillo, avileña de nacimiento y espirituana por adopción, quien no solo se desvela por su trabajo en Ediciones Luminaria y el acontecer cultural de la villa del Yayabo, sino también por Jatibonico, la ciudad a la que regresa siempre.

Y es que fue precisamente allí, en la finca de El Palmarito, donde comenzó su pasión por la décima. El campo y las palmas, dice, la cautivaron. Desde entonces supo que el camino a seguir estaba destinado a navegar entre dos aguas: la carrera soñada y la poesía.

¿Cómo se define Merari, ingeniera civil o poeta?

Ante todo, soy una mujer que le pone amor a lo que hace, soy ingeniera civil de academia, estudié en la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas y me gusta mucho mi profesión, pero con la poesía absorbo un enriquecimiento espiritual infinito.

Nada es capaz de sustituir esas sensaciones, gracias a ellas puedo transmitir mis dolores, mis pesares y las cosas buenas que pululan en mi interior. Creo que soy un poquito más poeta, aunque puedo hacer distintas cosas siempre que me sean útiles y alimenten a los que me rodean.

Ya cuenta con varias publicaciones, ¿distingue alguna en especial?

Todas son importantes para mí, representan el intercambio con los lectores, son el modo de comunicar esos mensajes pintados con la tinta del corazón para tratar de aliviar las tensiones de la cotidianidad que a veces nos ahogan. En mis libros, denuncio las miserias humanas, la mentira, la envidia, la traición y los tabúes sociales, claro, la poesía puede interpretarse de disímiles maneras.

Cuéntenos acerca de Toda luz y toda mía.

Es el grupo de los decimitas espirituanos, fue constituido oficialmente el 24 de noviembre de 2011, pero sus raíces están en el año 2000, muy ligadas a la figura de Margarita Companioni Martínez, ya fallecida, quien en aquel momento laboraba como metodóloga provincial de Literatura.

En la actualidad tengo la alta responsabilidad de presidirlo ya que no es un espacio vacío, trata de revitalizar la décima, un género identitario de estas tierras y un tanto olvidado en los últimos tiempos. Si bien no es menos cierto que es un proyecto bastante tierno, contamos con gran cantidad de pretensiones, además de las típicas tertulias, conferencias teóricas, charlas y lecturas, nos expandimos hacia los municipios, también hemos estrechado lazos con algunas provincias como Villa Clara y Camagüey con el propósito de oxigenar las tradiciones decimísticas.

¿Por qué apuestas por la décima, un género a veces tan desechado por algunos artistas?

Yo apuesto por la décima, no me gusta pensar que ha sido desechada por algunos artistas. Aunque sí es un género que pocos defienden, por lo tanto, me encargo entonces de enarbolar algo que considero muy cubano. No me cuesta trabajo escribir décimas, sin embargo el verso libre sí, no puedo sentarme y decir: ahora voy a escribir verso libre; en el caso de las décimas fluyen solas, imagino los días de aquella infancia en El Palmarito y las musas me recorren.

Hablando de décimas, recientemente usted publicó un nuevo libro.

Se trata se Hallazgos, Premio de la Ciudad Fayad Jamís del 2010, que se presenta en la Feria Internacional del Libro como parte del catálogo de Ediciones Luminaria y, posteriormente, cuando la fiesta literaria se despida de la capital del país, podrá ser adquirido por el público espirituano.

¿Cuánto de experimentación acepta la décima, un género tan tradicional?

El hecho de que sea tradicional no implica que sea imposible experimentar con ella, cada escritor intenta adjudicarle modificaciones desde el punto de vista conceptual de lo que se conoce como estrofa. Sea o no espinela, es décima, a veces el verso no te alcanza para decir todo lo que quieres y surge la experimentación, ya sean octosílabas, encabalgadas o de arte mayor, pero siempre son décimas. Por otra parte la contemporaneidad te lleva a extenderte, no a violentar, pero sí a escribirla de diferentes maneras.

La poesía puede llegar a ser hermética, ¿hasta qué punto Merari se revela ante el lector en sus versos?

Mira, no creo que sea hermética, en mis versos delato hasta el más mínimo sentimiento. Vuelco el cielo./ En una taza de café, mi tiempo inundo entre su aroma, / Confundo la espesura que me traza lo feliz. Pienso que los poemas son como semillitas, y es el lector quien decide plantarla o convertirla en algo abstracto, lo cual tampoco limita al poeta de transmitir lo que quieres compartir con el público. ¡Ay, madre!, los sinsabores son los trozos de la espera.

One comment

  1. Aunque soy guagirito creo desconocer cosas aunque oigo un programa radial llamado soy guagiro por RADIO PROGRESO me encanta escuchar las decinas de ANGELITO GARCIA el poeta de guinia de miranda a mi entender es uno de los mejores poetas campesinos que yo he escuchado en donde oigo sus decimas a diario y a la vez hago grabaciones de estas donde pudiera oir o comprar alguno que otro libro de ella pues me interesa. Lazaro

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