Desde este lunes, segunda fase de venta de uniformes escolares

El uniforme escolar resulta uno de los aseguramientos neecsarios para el desarrollo de cada curso escolar.Este lunes comienza la segunda etapa de comercialización de uniformes escolares, los cuales podrán adquirirse en cualquier municipio de la provincia donde viva el estudiante.
Hasta hoy se pueden comprar solo en la localidad de residencia del alumno con bono, como parte del primer ciclo  que inició el primero de junio, explicó a la AIN, Pilar Fernández, directiva del Ministerio de Comercio Interior (MINCIN).
Precisó que la segunda fase de ventas se extenderá hasta el 31 de diciembre, un mes más de lo establecido en períodos anteriores, como parte de las medidas que impulsa el organismo en busca de flexibilizar y perfeccionar este proceso, objeto de críticas de la población en múltiples ocasiones.
La jefa del grupo de ventas minoristas de productos no alimenticios aseguró que en la etapa también podrán acceder a uniformes aquellos estudiantes que, por decisión de su centro de enseñanza, estén considerados como casos excepcionales, a quienes se les asignará un bono.
Para satisfacer la necesidad de esos escolares que no portan debidamente la prenda, por su deterioro o porque ellos crecieron mucho, el Ministerio de Educación planificó un 30 por ciento extra a la demanda existente en las diferentes enseñanzas, argumentó Fernández.
En aras de responder de forma más expedita a reclamos de los clientes, el MINCIN dictaminó a sus direcciones provinciales de Comercio que era su responsabilidad solucionar los problemas que surgieran en los puntos de ventas.
Por ejemplo, en aquellas unidades donde no hubo cierta disponibilidad de tallas, se coordinó con los atelieres de la zona para confeccionar los uniformes necesarios, o se tramitó la compra con otro establecimiento del territorio.
Estas y otras medidas, tomadas de conjunto por los ministerios de Educación y de Comercio Interior y la industria de confecciones, han permitido este año una comercialización menos plagada de ineficiencias.
Así lo resaltan madres como Inés Reyes, residente del municipio habanero del Cotorro, quien manifestó su sorpresa cuando al acudir a comprar la vestimenta de su hijo, constató que no había cola en la tienda y pudo dar con la talla de camisa y de pantalón, lo cual era prácticamente imposible en cursos anteriores.

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