Metáforas del nuevo milenio

Una peculiar exposición de artistas de la plástica espirituana viajará próximamente a Alemania

Hombre versus globalización: he ahí el dilema. Hambre, guerras, desastres ecológicos, la constante amenaza de una catástrofe nuclear. Y en el ojo del huracán, el creador. ¿Sigue siendo el arte una herramienta capaz de fraccionar la realidad en un intento por entenderla, asimilarla y manipularla para el bien común? ¿Aún tienen los artistas la responsabilidad de cuestionar todo cuanto les rodea? ¿Ofrece la costosa tecnología una imagen fidedigna de nuestras circunstancias, o solo contribuye a desdibujar las fronteras entre lo falso y lo verdadero? A fin de cuentas, ¿dónde radica la verdad: en los intereses financieros tras la mano que pinta y esculpe para luego venderse al mejor postor, o en la sinceridad con que las prácticas artísticas contemporáneas deben reflejar los conflictos que hoy estremecen los cimientos de la Tierra?

Reclamamos constantemente el derecho a la utopía, a los sueños por una sociedad equitativa donde consumar los objetivos inconclusos de la modernidad. Sin embargo, la verdad que hoy nos asiste es simple, casi anodina: no hay igualdad, libertad ni fraternidad para nadie cuando se trata de sobrevivir a las furibundas leyes del mercado internacional. Tal es la máxima defendida por los creadores de Red mall o Mercado rojo, exposición que en los próximos días viajará hasta la galería De la Torre, en Augustusburg, Alemania.

Este proyecto curatorial, organizado gracias al artista de la plástica Julio Neira Milián, también forma parte del grupo de intervenciones públicas desarrolladas por Utopía, un paso adelante, programa de colaboración e intercambio cultural que hermanó en nuestra ciudad a creadores germanos y yayaberos el pasado mes de febrero.

Entre los artistas invitados a Red mall destacan jóvenes recién egresados de la antigua academia trinitaria, entre ellos Darel Martínez Pacheco, Mayday Machado, Nosley Expósito, Darián Vidarte, Claudia Torres, Alián Martínez Rives, Anier Fernández Reina, Arián Dartayet y Yasmani Alpízar (El Indio). También catalogan otros, ya reconocidos o que poco a poco van ocupando un sitio en la plástica espirituana, entre ellos el propio Neira, Luis García Horruitineer, Omar Fernández Galí (Cuti), Alexander Hernández Chang y Ángel Luis Méndez Montagne.

Las piezas incluidas hablan sobre la relación del arte y el artífice frente a un mundo hegemónico, transversalizado por el terrorismo, el belicismo, la inflación, el sectarismo religioso, la oferta y la demanda, y lo hacen desde una postura crítica, mordaz, incluso cínica, que refleja las vertiginosas dinámicas sociales, económicas e ideológicas propias de la contemporaneidad.

El trasfondo conceptual tiene como referente inmediato los grandes centros comerciales o tiendas departamentales, hipertrofiados símbolos de nuestro afán civilizador, colosales espacios de socialización e intercambio de sentidos donde se puede vivir, morir, soñar o adquirir cualquier cosa a cualquier precio.

En esta venduta de emergencia hay de todo y para todos los gustos: ladrillos manufacturados en vitrinas de cristal, slogans políticos vertidos al tamiz del idioma, lúdicos homenajes a especies extintas, cañones que disparan monedas, héroes despojados de su esencia y convertidos en artículo de consumo… Quizá tras el arqueo de caja no se obtenga un alto volumen de ventas que contrarreste el bajo margen de beneficios, pero quedan la provocación y el afán por abordar lo universal desde lo local, por exteriorizar las huellas que la situación económica global imprime en la subjetividad de nuestros creadores.

Cada símbolo enarbolado por Red mall nos muestra que las utopías aún perviven tenaces, clarividentes, tras las vísceras de un planeta desecho en gritos, donde muy pocos escuchan. También devienen llamado de alerta, abrir de ojos, exigencias sin prórrogas a esas sociedades capitalizadas que despojan y rapiñan para el bienestar de unos cuantos, pero en detrimento de continentes enteros. De paso, articulan un dardo intelectual que podemos lanzar al agresor preñado de esperanza y lucidez, ¿y por qué no?, también con una pequeña dosis de su propio veneno.

 

One comment

  1. Alian Martinez Rives

    Asi es la utopia de hacer arte no para el perceptor fresa que espera el
    Hedonismo de la mercancia espectacular y facil cuyo fin es ser
    Dirigida por un mercado

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