Puerta al desarrollo de Cuba (+fotos)

Vista aérea de la zona portuaria. Mariel, una de las obras más complejas emprendidas en Cuba y un proyecto trascendental para la economía nacional.

En la amplia franja de 465,4 kilómetros cuadrados, ubicada a unos 45 kilómetros al oeste de La Habana, se erigen las obras del puerto y la Zona Especial de Desarrollo de Mariel (ZEDM), cuya primera etapa fue inaugurada por el Presidente de Cuba, Raúl Castro, y la Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, el pasado 27 de enero.

Recorre Raúl obras del Mariel (video)

Raúl: Aquí están las bases para alcanzar el despegue económico que necesitamos

La presencia de la mandataria brasilera en la ceremonia inaugural de la Terminal de Contenedores de Mariel —efectuada la víspera de la II Cumbre de la Celac celebrada en la capital isleña— obedeció a que su país es el principal inversionista junto a la isla, con un financiamiento inicial de 957 millones de dólares, de los cuales el gigante suramericano aportó más de 600 millones.

El grupo brasileño Odebrecht, a través de su subsidiaria independiente Compañía de Obras en Infraestructura (COI), de consuno con entidades cubanas, ha hecho realidad el prodigio con un elevado ritmo y un promedio de 5 600 obreros/día en los trabajos.

Pero las faenas continúan y a la inversión inicial se añadirán en una segunda etapa otros 290 millones de dólares anunciados por Rousseff en esa ocasión, que con los desembolsos de la parte cubana sumarán por estos conceptos alrededor de 1 500 millones, sin contar las inversiones nacionales y extranjeras previstas en la ZEDM.

No obstante, aún queda mucho por realizar. En estos momentos se trabaja en la denominada Zona de Actividades Logísticas, que brindará servicios de reagrupe, reparación de contenedores y otros complementarios. Se labora también en el completamiento de la red ferroviaria interior y de acceso, cuya terminación está prevista en el primer semestre del presente año.

Se ha desplegado allí un grupo de obras de varias especialidades como ingeniería marítima, arquitectura, viales, ferroviarias, hidráulicas, de alcantarillado, energéticas, de telecomunicaciones y medioambientales.

Dilma Rousseff y Raúl Castro en la inauguración de la magna obra.ANTECEDENTES Y CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS

Aunque la idea de la creación de este complejo industrial-portuario en Mariel data de algunos años, su sustento político y económico se basa en los acuerdos refrendados en el 2011 por el VI Congreso del Partido, que en su Lineamiento 103 “promueve la creación de Zonas Especiales de Desarrollo que permitan incrementar la exportación, la sustitución efectiva de importaciones, los proyectos de alta tecnología y de progreso local; y que contribuyan con nuevas fuentes de empleo”.

Una vez tomada la decisión, se constituyeron los equipos de factibilidad y diseño para programar lo que, al decir del General de Ejército Raúl Castro, es una de las obras más complejas emprendidas en nuestra patria y un proyecto trascendental para la economía cubana.

Así, los pasos constructivos preliminares se dieron a partir de noviembre de 2010, pero la obra comenzó formalmente a inicios del 2011 y en un plazo récord de 35 meses estuvo lista su primera etapa. Este complejo portuario se ha erigido en torno a una amplia bahía de bolsa, donde se concluyó un muelle que en su porción inicial consta de 702 metros de longitud, pero llegará a tener 2 400 metros y una profundidad máxima de 17.9 metros.

Tales dimensiones lo hacen apto para recibir buques de hasta 17 metros de calado y más de 300 de largo, clasificados como Súper Post Panamax, porque habida cuenta de la ampliación en marcha del Canal de Panamá, esos colosos marinos podrán transitar la vía interoceánica cuando la obra sea concluida a finales del 2015 con el consiguiente aumento del tráfico marítimo en el Caribe, donde muy contados puertos están en condiciones de recibirlos.

Hoy solo pueden hacerlo los navíos con calado máximo de 12.5 metros y manga —ancho— de 32.3 metros, denominados con el término Panamax, de un tonelaje tope de unas de 65 000 toneladas.

POTENCIALIDADES Y PERSPECTIVAS

Con una capacidad anual de manipulación, según proyecto, de unos 824 000 contenedores de 20 toneladas y potencialidad para un millón, el puerto del Mariel tiene ante sí perspectivas excelentes que a corto plazo descansan en el aumento de los intercambios comerciales en la región, el avance del proceso integrador, el crecimiento sostenido de las economías latinoamericanas y caribeñas y, sobre todo, en la ampliación del Canal de Panamá.

Los buques Post Panamax, con una capacidad de transportación

entre dos y cinco veces mayor que los que hoy cruzan el istmo, abaratan el precio del flete por tonelada/kilómetro y los hacen muy competitivos en el comercio entre la cuencas de los océanos Pacífico y Atlántico. Al mismo tiempo, de los 32 puertos internacionales del área del Caribe, muy pocos ofrecen facilidades comparables y la mayoría no tiene adjunta una zona franca.

Súmese a lo anterior el próximo inicio de los trabajos constructivos de un súper canal interoceánico a través de Nicaragua con presupuesto estimado de 40 000 millones de dólares —lo cual generará cuantiosa demanda de mercancías de todo tipo— y se tendrá idea del horizonte que se abre para la ZEDM.

De acuerdo con economistas cubanos, esta podrá servir de base regional para los cargueros procedentes de Asia a los que resultaría cómodo trasbordar aquí sus mercancías a naves menores para continuar a otros destinos. Los expertos consideran que Mariel pude ser la rada con mejores condiciones del Caribe, debido a su combinación geográfica, calidad de la fuerza laboral y amplia disponibilidad de espacio para futuras ampliaciones.

Un cable de la agencia china Xinjua fechado el 11 de febrero del 2013 considera que la ZEDM es muy similar a las que impulsaron el desarrollo económico del gigante asiático a finales de los años 70 del pasado siglo.

Las gigantescas instalaciones podrán recibir hasta un millón de contenedores al año. COMIENZA EL PROCESO INVERSIONISTA

Abierta oficialmente hace un año en ocasión de la 31 Feria Internacional de La Habana, la Oficina de la Zona Especial de Desarrollo de Mariel anunció entonces que estaba lista para recibir las primeras propuestas de inversión de parte de entidades nacionales y foráneas.

Transcurridos 12 meses, y según Ana Teresa Igarza, directora general de la citada oficina, se ha atendido a 138 posibles inversores en representación de empresas brasileñas, mexicanas, argentinas, chilenas, dominicanas y otras. Entre los países interesados –dijo Igarza— figuran España, Italia, Rusia, Brasil, Argentina, Chile, Dominicana, Panamá, México, China, Vietnam, Canadá e Inglaterra.

Hasta ahora las intenciones expresadas se centran en envases y embalajes, industria química, industria ligera, materiales e implementos de construcción, y también biotecnología y farmacéutica. Cuba ha enunciado su interés en que las inversiones abarquen la producción de medicamentos, energías renovables, agricultura, industria, turismo, sector inmobiliario, informática, telecomunicaciones e infraestructura.

MIENTRAS “LLEGA” EL PETRÓLEO

A raíz de las investigaciones preliminares realizadas hace algunos años en la zona económica de Cuba en el Golfo de México, se pensó que la casi segura existencia de grandes cantidades de petróleo y gas bajo el fondo marino sería el pivote sobre el que se apoyaría a mediano plazo el desarrollo de Cuba, dados los altos precios y la creciente demanda mundial de hidrocarburos.

La realidad, sin embargo, ha sido terca y las cinco primeras perforaciones en el área no dieron los resultados previstos, por lo que fue pospuesta para un futuro la continuidad de las prospecciones. Afortunadamente, en eso irrumpió Mariel.

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