Un país sin cultura artística deja de ser nación

Las instituciones culturales aquí han estado muy alejadas de los modelos y paradigmas de la verdadera cultura espirituana, señala Yero.El reconocido crítico e investigador Luis Rey Yero dialoga con Escambray sobre puntos neurálgicos abordados en el recién finalizado  congreso de la Uneac.

 

La cultura, reconocida como escudo y espada de la nación, escala cada vez más peldaños imprescindibles en la Cuba de hoy, cuando no pocos valores morales y cívicos han saltado por la borda, cuando una colonización cultural sin precedentes impone de manera aplastante los patrones de la industria del entretenimiento y de la maquinaria mediática norteamericana.

En el recién finalizado VIII Congreso de la Uneac se polemizó con matices críticos y edificantes sobre asuntos esenciales para la supervivencia de la identidad y la memoria histórica. Escambray dialoga sobre puntos claves de ese debate con uno de los delegados, el Doctor en Ciencias del Arte Luis Rey Yero.

¿Cómo usted considera que los artistas espirituanos podrían contribuir a restañar ese tejido espiritual de la nación que tanto preocupó en el congreso?

Uno de los objetivos esenciales de la Uneac en el país es precisamente contribuir a consolidar la espiritualidad del cubano, fortalecer la sensibilidad humana.  Se ha comprobado que el arte, la literatura y la cultura en general hacen más humanos al hombre y la mujer. Desde que se fundó la organización aquí, en 1979, todos los miembros con su obra literaria y artística consolidan el sentido de identidad espirituana. Cuando se escribe un libro, se pinta un cuadro o se hace una obra musical siempre hay un sentido identitario; por tanto, la Uneac como sistema de ideas, que agrupa a lo mejor de la intelectualidad, mantiene ese propósito.

En este congreso se trató de conciliar ya no solo a escritores y artistas, sino también a los educadores, a la célula familiar, a toda la sociedad, pues se está imponiendo una forma de actuar propia de la subcultura marginal en el tejido social que es un problema muy peligroso porque si no consolidas tu identidad, si no amas tu patria, el lugar donde naciste, fácilmente eres un ser que te deslumbras por lo que viene del exterior. Es lo que está ocurriendo hoy día y es un fenómeno planetario, pero más en Cuba que está siendo agredida constantemente para desgastar la imagen del artista, demeritar su labor y sustituirla por formas, actitudes distintas al ser nacional.

El evento llamó a fortalecer la institucionalidad cultural, pero muchos centros del sector en Sancti Spíritus se encuentran debilitados, ofrecen propuestas mediocres, padecen de burocracia e inercia, ¿qué fórmulas propondría la Uneac, como máximo exponente del pensamiento intelectual, para reforzarlas?

Las instituciones culturales aquí desde hace mucho tiempo han estado muy alejadas de los modelos y paradigmas de la verdadera cultura espirituana, se han distanciado de los consejos, de la jerarquía ganada por la Uneac y la Asociación Hermanos Saíz. Hay una especie de divorcio que ha puesto en crisis peligrosamente al sistema cultural de la provincia. El país anda en otra dirección, lo que pretende es consolidar el sistema institucional de la cultura.

Nosotros siempre hemos estado dispuestos a dialogar y hacer propuestas y esto no quiere decir que la Uneac haya trabajado independiente a las instituciones; por ejemplo, siempre ha estado cerca de la Empresa Provincial  de la Música, sugiriendo criterios sobre la necesidad de jerarquizar a nuestro músicos porque aparece el intrusismo profesional que ha dañado mucho la imagen de la tradición musical cubana.

Esta crisis de la institucionalidad tiene muchos entramados porque también hay que ver que ni las escuelas, ni los centros de trabajo en los matutinos hacen lo mejor para presentar la cultura local, que es muy rica y resulta prácticamente desconocida, solo se conoce a una o dos personalidades, pero nosotros tenemos 150 miembros de la Uneac y una variedad de especialistas que en su escaso tiempo libre pueden continuar aportando a la cultura de la comunidad.

Existen opiniones diversas en torno al significado de las nuevas tecnologías para la cultura y el arte, ¿hasta qué punto estas benefician o perjudican la creación?

Estamos muy limitados en el acceso a las nuevas tecnologías, pero muchos artistas por distintas vías ya tienen en casa computadora, que es una herramienta utilísima de trabajo. Es absurdo satanizar las nuevas tecnologías porque entonces cuando Gutenberg inventó la imprenta con la posibilidad de expandir la escritura, habría que haberlo enterrado. Sin embargo, a partir de Gutenberg se democratizó el conocimiento humano.

Hoy ocurre un tanto igual, no puede haber ningún temor de que las nuevas tecnologías en manos de escritores y artistas sean perjudiciales, todo lo contrario.

En el campo de la población es un poco más delicado porque se ha debilitado mucho el pensamiento crítico, la capacidad de analizar los procesos  culturales y seudoculturales que constantemente por distintas vías están entrando al país.

¿Cómo podemos contrarrestar ese alud de música chabacana, de reguetón de mala factura, de libros que son bazofia? Desgraciadamente, a pesar de que el Ministerio de Cultura, la Uneac, las instituciones están tratando de consolidar la cultura, aún es muy débil y se sigue debilitando la capacidad de reflexión de la población en el campo cultural. Eso es gravísimo porque si no hay cultura artística y literaria sólida, un país deja de ser nación.

Abel Prieto señalaba en el debate que hoy se aprecia un culto hacia lo yanqui que nos invade vergonzosamente, ¿considera irreversible esa tendencia?

Si hay un sistema institucional que se ha debilitado, si hay decisores que aprecian la inversión en la cultura como un gasto, si hay inconciencia de la población sobre el cuidado de su patrimonio, de lo que significa disfrutar del buen arte, por supuesto que tiene que haber una penetración y la hay directa, agresiva, a la luz pública, con formas de expresión que provienen de la industria del ocio y de la “cultura” de Estados Unidos. Estamos creando un Frankestein que nos puede costar caro. Si continuamos por ese camino y no aunamos criterios, si no se frena lo que está ocurriendo, pueden derivarse situaciones muy complejas para el país.

5 comentarios

  1. Yo pienso que por mucho que se discuta en congresos, a diferentes niveles en nuestro pais, nunca el desarrollo cultural a nivel de barrio,municipio, provincia y nacion se va a poder planificar, yo no tengo conocimientos teoricos en este campo, pero hago un simil de la cultura con un manantial de agua que surge en un lugarcito desconocido y se va abriendo camino con esfuerzo le llegan dar nombre a un arroyo, se convierten en rios y llegan al mar que es lo mas universal que pueden alcanzar, logicamente todo manantial no puede convertirse en rio pero todos si aportar. Asi es la cultura como yo la veo LOS MATAMOROS, EL BENNY,CELIA , y muchos mas de todos los generos empezaron en un bar o en un concurso de talentos y se hicieron universales, las intituciones oficiales deben preocuparce por logistica por el cumplimiento de normas morales etc y dejar que cada manifestacion se desarrolle espontaneamente y con el talento y fierbre de cada artista. tenemos que acabar de quitarnos el miedo a las influencias de donde vengan, si se prohiben empujamos a las personas que las busque en otros lugares y siempre las encuentran aunque la malla sea estrecha y lo malo es que asi les gusta mas, se prohibieron los beatles y cuando se dejaron de oir, al final se le hizo un monumento,toda corriente pasa y siempre deja algo bueno, no podemos ponernos bravos cuando algo triunfe en nuestro pais o en nuestra provincia, o en nuestro municipio, no . y cuando los nuestros triunfan en otros lados y nos ponemos contentos, hay que estar tranquilos y ayudar el desarrolo de nuestros manantiales, sabemos que la cultura tiene un contenido ideologico pero no es 100% ideologico.

  2. un saludo a yero de parte de pepe varela su antiguo colaborador en aquella aventura de ‘troglodito’

  3. Muchos artistas tienen computadora en casa..Pero sin internet que es como decir que tiene un ordenador y almacen de palabras.esa carencia los aisla y les impide salir del provincianismo y compartir con otros creadores del mundo,bastante hacen con lo poco que el estado le oferta ademas de ocio..Los que todos conocen,esos si tiene internet

  4. El tema es complejo y tiene muchas aristas, considero que lo deberíamos aterrizar, se teoriza mucho sobre el tema (UNEAC incluida) pero se ven pocas acciones encaminadas a mejorar la cultura artística y fortalecer la necesidad de cuidar nuestro patrimonio cultural. Coincido con Yero en que se le ponen muchos peros a los gastos que puede generar un buen proyecto. La Dirección Provincial de Cultura ha pasado por muy malos momentos, lo que se refleja en el estado de las instituciones culturales del territorio y la falta de una política acertada en la provincia. Por otro lado dejan mucho que desear las opciones recreativas que se presentan en las instituciones de Islazul de la capital provincial (violaciones incluidas), donde lo que se oferta desde el punto de vista artístico nada tienen que ver con lo mejor de la música y el arte espirituano, predominando presentaciones de mal gusto que se han ido entronizando de espaldas a la Dirección de Cultura en el territorio, cuyos inspectores brillan por su ausencia, creando malestar y disgusto dentro de lo mejor de la vanguardia artistas del territorio, los que se ven desplazados.
    Se debería aprovechar el Aniversario 500 de la ciudad y la remodelación que se viene realizando en su centro histórico y muchas de sus instituciones, para brindar al pueblo una oferta cultural a la altura de nuestras tradiciones (no hablo solo de música), que contribuya a que los espirituanos podamos seguir contándonos como personas cultas, decentes y de buen gusto.

  5. José González Curiel

    Las instituciones y los sujetos de la actividad social tienen que ser más prácticos y eficicentes en la formación y desarrollo de una CULTURA CRÍTICA que responda a los retos de las influencis seudoculturales que nos invaden. ES IRREMEDIABLE que las personas, por diferentes vías, lleguen a los paquetes, a películas violentas, a novelas de sufrimiento pasajero, a programas de exaltación de las miserias humanas, como “Caso Cerrado”; a la denigración de nuestra esencia como las cuestionables “¿”Bellezas latinas?”, donde lo latino no tiene espacio alguno, con personajes funestos en su macabro jurado que maltratan a las mujeres por tener la nariz latina… Conviviremos con eso, pero hay que educar para una asimllación crítica de esos productos mercantilistas, fáciles y superfluos. Hay que hacerle contrapartida poniendo a las personas ante propuestas novedosas y más ricas que sean digeribles, rompendo la falsa contradicción entre lo culto y lo popular. Hay que acercar lo popular a lo culto sin momificar. No pretenderemos que se prefiera hoy las cosas que estuvieron de moda en los años 30, pero hay que reorientar lo popular de hoy a la cultura que necesitamos, a lo auténticamente nuestro, sin olvidar lo universal. Ese debe ser el fin común de la administración de la cultura y de la creación cultural. Hay que romper las barreras entre administrativos y creadores, función de los que dirigen hoy esta provincia y parece que no la han cumplido bien hasta ahora. Algunas cosas tendrán que cambiar.

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