Periódico de Sancti Spíritus

Los momentos de Prida

Alrededor de 480 innovaciones suma el ingenio de este mecánico tornero de la Refinería de Cabaiguán, uno de los innovadores más prestigiosos de la provincia

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En el taller de maquinado Reinaldo Prida busca soluciones para los problemas que se presentan cada día. (Foto: Vicente Brito / Escambray)

Posiblemente ya no perciba el sonido ensordecedor del torno en el taller, ni sepa calcular con exactitud la valía de su entrega. Cerca de 35 años concedidos en cuerpo y alma a la Refinería Sergio Soto se escriben fácil, pero encarnan la existencia misma de Reinaldo Prida, uno de los mecánicos e innovadores más prestigiosos de la provincia.

“Estudié tecnología de los metales en Alemania, venía con experiencia y en una empresa como esta, con tecnología obsoleta, lo primero que tuve que hacer fue resolver los problemas que se presentaban cada día y cambiar todo lo que tuvimos que cambiar cuando se acabó el crudo soviético”, recuerda este hombre pausado y buen conversador.

Aunque reconoce las tensiones de ese momento específico, sostiene que cada etapa tuvo sus dificultades: “He tenido que hacer de todo. Cuando éramos solo refinería y estuvimos a punto de desaparecer se nos dio la posibilidad de abrir una planta de aceites, aquello fue tenso, pero lo logramos y pudimos sobrevivir. Después queríamos que nuestros productos tuvieran aceptación en el mercado, queríamos hacer asfalto y resultó necesario hacer la planta de vacío para el líquido asfáltico y para certificar otros productos, ese también fue un momento de tensión”, recuerda.

Pero Reinaldo Prida rememora con particular impresión cuando en la refinería comenzaron a procesar el crudo nacional y se les vino encima el tema de los hedores, la contaminación y hasta las penalizaciones del Citma: “Nuestra vida aquí ha estado mercada por todos esos momentos. También formé parte del grupo que resolvió esa problemática después de sufrir tanto”.

Quienes le conocen en Cabaiguán lo llaman Prida, el innovador, por sus tantos años dedicados a componer piezas y buscar salidas. “Saben que trabajé en el problema de los gases contaminantes, me saludan, me dan las gracias, eso es muy bonito y me interesa mucho. Hubo un antes y un después de ese momento, la solución no solo fue importante para la refinería, sino que también dio un respiro a las familias, a la comunidad afectada, los trabajadores no se quedaron vacantes. Todavía queda un olorcito, pero no es igual. Fue fundamental el apoyo de la dirección del centro”.

Este mecánico, quien también apoya urgencias técnicas de otros sectores de la provincia y del país, se considera continuador de la herencia de inventores de la entidad como el viejo Alemán, Cayayo, el isleño, Alfredo Araújo, Monguito, Valentín Blanco, Alfredo Díaz, entre otros nombres que han mantenido en pie y con producción este coloso de viejos hierros y tuberías.

Alrededor de 480 innovaciones suma ya su ingenio, cuyo aporte económico resulta incalculable: “Nosotros somos un equipo, van los inspectores, hacen una revisión, los mecánicos desactivan y yo le doy solución a lo que se rompió. Aparecen roturas en las corridas, en una manipulación y es importante buscar remedios duraderos para alargar la vida de las piezas”.

Como presidente del Comité de Innovadores (CIR) en la empresa desde hace casi un cuarto de siglo también se encarga de la documentación de muchos de sus compañeros, “papeleo” que realiza en el hogar porque a la mayoría le cuesta escribir sus aportes, le restan valor a esa parte teórica y él los apoya y alienta. “Lo importante es que la refinería salga adelante, hay que resolver los problemas y después escribir lo que haga falta. Cuando el trabajo de nosotros se acabe, la empresa se acaba”.

“Somos 45 innovadores, tenemos de todos los oficios, desde la enfermera y el secretario del Partido hasta el director y el compañero de la CTC. Nuestro CIR es Vanguardia Nacional, somos destacados a nivel de país, varios compañeros ostentan el Sello 8 de Octubre y la Distinción Serafín Sánchez por su importante quehacer”.

No pocas veces las jornadas se extienden día y noche en pos de remediar complicadas averías que exigen talento y paciencia. A veces diseña en su casa, busca una solución y no funciona. “Así me pasó cuando la quema de los gases, por poco me vuelvo loco, fueron como 11 días sin parar, pero seguí trabajando hasta que logré resolverlo. Lo más importante es el conocimiento y que te guste esto porque en algunos momentos no tenemos ni con qué trabajar y hay que acabar con el problema. Cuando tienes una compañera y una familia que te respalda y ayuda todo sale bien”.


Comentarios

Una respuesta to “Los momentos de Prida”
  1. Oliver Kuin. dice:

    Como este compañero hay pocos, por eso hay que cuidarlo, hay que darle atención, porque se lo ha ganado. Hay que estar claro que Prida es más importante en la Refinería que cualquier director sin temor a equivocarme. Hay que reflexionar y pensar en como motivar no solamente a Prida si no a todos. Estamos viviendo tiempos difíciles pero solo para algunos. Saque usted sus propias conclusiones, vale la pena.


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