Trinidad de Cuba, la villa de las tradiciones

Conservar el patrimonio inmaterial de Trinidad constituyó la principal exhortación de la Asamblea Solemne del Poder Popular, como parte de los festejos por la Semana de la Cultura

trinidad, cuba, sancti spíritus, patrimonio, cultura
Gilberto Benítez Iborra mereció el Premio Único de las Artes por contribuir a la restauración de la ciudad. (Foto: Carlos Luis Sotolongo Puig/ Escambray)

Si las tradiciones desaparecen, Trinidad también se esfuma del mapa. Más allá de la arquitectura y los parajes de ensueño que se vislumbran entre boquetes empedrados y paisajes desde torres de ingenios ancestrales, esta tierra del centro sur de Cuba es caudal de la cultura popular entretejida por el folclor esclavo, los acordes trovadorescos, las fiestas populares, la lencería, la alfarería y otras artes manuales que la convierten, hace casi 30 años en Patrimonio de la Humanidad.

De modo que defender la riqueza heredada debe dictar el accionar cotidiano de los moradores de la villa en pos de mantener a buen recaudo la fortuna de ser un don del cielo. Así trascendió en la Asamblea Solemne del Poder Popular, celebrada este domingo como preámbulo de la Semana de la Cultura que vive el terruño colonial.

La partitura de una de las obras legendarias de Catalina Berroa, primera mujer compositora y precursora del movimiento cancionístico en la localidad; una pintura de Benito Ortiz Borrell, uno de los artistas más prominentes del siglo XX; un ánfora moldeada por la familia Santander; la culebra de yarey que acompaña una danza folclórica típica de la ciudad; la guía de arquitectura confeccionada por Roberto López Bastida (Macholo), primer conservador de Trinidad; un muestrario de las labores de aguja confeccionado por la nieta del rico sacarócrata don Justo Germán Cantero y la guitarra del trovador Pedrito González devinieron símbolos de la ceremonia.

“Ellos encarnan la voluntad cultural del territorio y sintetizan los momentos más trascendentales de la historia artística de sus habitantes”, refirió Carlos Sotolongo, director artístico de la gala.

Por la labor constante en pos de la restauración de la llamada Ciudad Museo del Caribe durante décadas y sus aportes en los procesos de rehabilitación de inmuebles de alto valor histórico, fue otorgado a Gilberto Benítez Iborra, actual director del equipo de Restauración de la ciudad, el Premio Único de las Artes, máximo galardón que confiere la tercera villa de Cuba para reconocer a sus hijos ilustres.

Por su parte, el Fondo Cubano de Bienes Culturales confirió el Premio de la Obra de la Vida a la artesana Maura del Carmen Pineda Lara por su quehacer en la preservación de las labores de aguja.

Tania Gutiérrez Fontanil, presidenta de la Asamblea Municipal del Poder Popular, evocó la figura del Comandante en Jefe Fidel Castro como principal defensor de la cultura cubana, ejemplo imperecedero de cómo las tradiciones resultan un baluarte para defender la Revolución.

Gutiérrez Fontanil explicó el comportamiento de los indicadores económicos del territorio en el año recién concluido y exhortó a trabajar en pos de elevar la calidad de vida de los habitantes, fortalecer el aprendizaje de la historia local, así como potenciar la educación de los valores éticos y morales para disminuir las indisciplinas sociales y hacer que “la conservación de Trinidad sea una realidad y no un reto”, apuntó.

Durante la jornada también fueron reconocidos los deportistas trinitarios Martha Torres Palenzuela, de softbol, y Yaniel Carrero Zambrano, de atletismo, por sus resultados durante 2017.

Además, se resaltó la trayectoria de la Dirección Municipal de Educación por los logros cosechados en el actual período lectivo. De manera especial se destacó la obra de Leonor Díaz Borrell, Bárbara García Quesada y Michel Darias Rondón, educadores de la villa.

One comment

  1. Me parece extraordinaria la exhortación de la Asamblea Municipal de preservar y rescatar las tradiciones trinitarias. En ese sentido sería conveniente que en el actual momento que vive las relaciones Iglesia- Estado, se recobraran las festividades de Semana Santa como era en otros tiempos, desde el Domingo de Ramos hasta el de Resurrección. Que el gobierno municipal cooperara con los párrocos de la Villa para hacer de unas de las tradiciones y ejemplo de fe de un pueblo, unas de las más magestuosas de Cuba y de America Laguna, y que los medios de comunicación dieran cobertura a tan imporatante evento que cada año celebran los católicos, especialmente el pueblo de Trinidad.

Deja un comentario

Escambray se reserva el derecho de moderar aquellos comentarios que irrespeten los criterios ajenos, ofendan, usen frases vulgares o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.