Un Sí tan alto como las palmas (+Gráfica)

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En Sancti Spíritus, el 90.7 por ciento del total de electores que acudió a las urnas dijo Sí. (Foto tomada de Internet)

Desde las montañas del Escambray hasta el llano, los electores espirituanos, una vez más, apostaron por la Patria y el Socialismo

El pasado domingo fue diferente en aquel pueblito a los pies del macizo de Guamuhaya cerca de las lomas de Banao. A El Cacahual, sitio donde ni siquiera durante un buen guateque se ve tanta gente reunida, le crecieron filas para votar por Cuba.

A su manera explican: “Si es por la Patria, pues ahí estamos todos, porque antes de la Revolución esto era un campo de mala muerte que no existía para casi nadie”.

Como ellos, junto a Cuba entera, el pueblo espirituano volvió a hacer historia. Miles de ciudadanos acudieron a las urnas para ejercer el democrático derecho de votar por una Constitución que ha sido fruto del más colectivo de los ejercicios de pensamiento, con la certeza de que pocas veces un pueblo ha tenido la posibilidad de debatir y proponer públicamente cambios a la Carta Magna de la nación.

OTRO 24 DE FEBRERO MÁS

La respuesta fue contundente: en Sancti Spíritus, el 90.7 por ciento del total de electores que acudió a las urnas dijo Sí, según datos preliminares dados a conocer por la presidencia de la Comisión Electoral Provincial (CEP).

Ernesto Sosa Martínez, presidente de la CEP, aclara que existen, además, otras variantes de calificar la votación, por ejemplo, teniendo en cuenta la lista actualizada y también tomando en consideración las boletas válidas. “En cualquiera de ellas la nueva Constitución fue aprobada por mayoría en la provincia, con uno de los mejores resultados del país en cuanto a calidad del voto”, señala el funcionario.

“Lo ocurrido el pasado domingo estuvo en consonancia con toda la preparación que se hizo de cara al referendo, para lo cual se movilizaron más de 6 700 personas que fungieron como autoridades electorales a todas las instancias, las que actuaron con disciplina y apego a la ley”, precisa Ernesto.

EN LA LOMA TAMBIÉN SE HIZO PATRIA

En toda la serranía espirituana, en IV Congreso, Gavilanes, El Pedrero, Méyer, Condado, Bamburanao, Las Llanadas y también en el llano y las ciudades muchas personas, en cuadro apretado, quisieron respaldar un Socialismo que no es perfecto, pero tiene la virtud de asegurar a todas las personas.

A Raimundo Rodríguez, un campesino jubilado, y a su esposa Blanca Delgado, fundadores de El Cacahual, les sobraron razones para el pasado 24 de febrero refrendar la nueva Constitución. “Cómo no iba a votar por el Sí si yo recuerdo que mi padre tenía una finquita y a tiros cualquiera se tomaba el derecho de quitarle la casa y había que irse. Este pueblo es fruto de la Revolución y te digo que tenemos problemas como el de la guagua, pero son más las cosas buenas, nada más mira estas casas”, expresa Raimundo.

Más de 500 electores de esa comunidad hicieron del referendo una fiesta. No podía ser diferente en un sitio donde la gente vive del trabajo agrícola, un asentamiento que tiene una escuela porque los propios vecinos y otras personas ayudaron a construirla y que tiene la suerte de contar entre sus hijos con Abundio Sánchez Varona, Héroe del Trabajo de la República de Cuba, un campesino que se ganó el título a fuerza de chapear potreros y puede tener una vejez segura porque la Carta Magna lo respalda.

El testimonio de la maestra Lucía González, veterana como miembro de mesas electorales y de la Comisión Electoral de Circunscripción allí durante varios procesos, es elocuente: “Todo el mundo conocía el documento que se debatió con fuerza en todos los CDR y sabíamos perfectamente por qué estábamos votando. Nunca había visto una movilización tan rápida y temprana”.

Y allí, donde casi todos pertenecen al grupo de los agradecidos, no podía ser de otra manera: más del 90 por ciento de los pobladores fue a las urnas y de los más de 400 votantes, 399 dijeron Sí, 26 señalaron No y hubo apenas cinco boletas anuladas.

VERSIONES DE UN DOMINGO DE REFERENDO

Cada quien tuvo sus pretextos para un referendo que ya pasó a la historia, pero hay coincidencias en que estaba en juego el futuro de muchas generaciones de cubanos:

“Desde los comicios de 1996 soy fundador del primer colegio que tuvo mi circunscripción y puedo decir que ha sido el proceso más organizado, de mayor participación que conozco. Hubo pocos que optaron por el No y la calidad del voto fue excepcional”, refiere Alexis Obregón Méndez, vocal de la Comisión Electoral de la Circunscripción No. 51, zona 157 en el municipio de Sancti Spíritus.

“Se apoyó la actual Carta Magna porque sabíamos que hacían falta cambios, actualizaciones, no para un futuro inmediato, sino más allá. El documento defiende una actitud de derechos y es ese uno de los grandes méritos que tiene. Todo el proceso, incluidas las consultas, ha sido de las cosas más grandes que han sucedido a lo largo de la Revolución. Es un regalo para los cubanos esa disposición para cambiar las cosas y entender mejor el cambio”, dice Juan Eduardo Bernal Echemendía, presidente de la Sociedad Cultural José Martí en Sancti Spíritus.

“Es increíble el interés por ejercer el voto, se fue a las urnas con conocimiento de causa, las personas conversaban sobre el tema con tremenda seguridad. Por otro lado, sorprendió la organización de todos los colegios y mesas electorales, cómo se trabajó con total apego a la Ley y transparencia, sin violar ninguna disposición. Se trata de un momento único porque es una Constitución para el futuro de nuestros nietos y bisnietos”, afirma Raúl de Armas, trabajador de la Dirección Provincial de Justicia y supervisor durante el referendo.

En tiempos en que Estados Unidos se empeña en hacer sonar los tambores de la guerra en Latinoamérica, miles de voces se alzaron tan alto como las palmas y las montañas para apostar por la Revolución, la Patria y su soberanía; para decir Sí a la igualdad entre los hombres, a la unidad y a la continuidad histórica, y también votaron por un nuevo modelo económico eficaz y adaptado a nuestros tiempos.

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