Génesis proletaria en las riberas del Yayabo

El 5 de diciembre de 1930 se fundó en Sancti Spíritus la primera célula comunista liderada por el obrero tabacalero Mildreado Miranda, la cual dio paso a la estructuración progresiva del Partido en la jurisdicción espirituana y más allá

sancti spiritus, partido comunista de cuba
En el entonces parque Maceo se creó la primera célula comunista en Sancti Spíritus. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)

La modestísima reunión “clandestina” a la vista de todos celebrada el 5 de diciembre de 1930 en un banco del parque Maceo, en Sancti Spíritus, revistió sin embargo un carácter fundacional, pues se creó allí, pese a la persecución de las fuerzas represivas del régimen machadista, la primera célula comunista en la villa del Yayabo.

Era un comienzo humilde para la estructuración de una organización que agrupase a los proletarios de la jurisdicción espirituana, al cabo de cinco años de la fundación en La Habana del primer Partido Comunista de Cuba por un grupo de dirigentes, entre los cuales se encontraban el líder estudiantil Julio Antonio Mella, Carlos Baliño, antiguo compañero de José Martí en el Partido Revolucionario Cubano; el líder obrero de origen canario José María Pérez, y los hermanos mexicanos Flores Magón, entre otros.

Existen suficientes elementos de juicio como para afirmar que esta génesis comunista en Sancti Spíritus fue el fruto no solo de la influencia que le pudo llegar del Partido fundado por Mella y sus compañeros, pues ya en la segunda década del pasado siglo XX en estas tierras —como en el resto del país— se produjo un auge de las luchas obreras y campesinas por reivindicaciones de tipo económico que, en ciertas ocasiones, entrañaban también un trasfondo político.

Surge el Partido en La Habana en agosto de 1925, el mismo año de la asunción del poder por el coronel del Ejército Libertador cubano Gerardo Machado y Morales, devenido político autoritario y ambicioso, con ciertas ideas liberales como la inversión masiva en obras públicas de infraestructura, quien sin embargo subestimaba del todo la asignación de fondos para la seguridad y la asistencia social. 

Sumido el país en una gran crisis económica que siguió al boom posterior a la Primera Guerra Mundial, Machado no tuvo en cuenta la precaria situación de los trabajadores cubanos a la hora de decidir la terminación a toda costa y costo de obras capitales como la Carretera Central y el Capitolio Nacional, entre otras.

Algunos estudiosos sitúan una primera etapa progresista de 1925-1929 de Machado, y una dictatorial a partir de ese último año, cuando prolongó su mandato mediante la llamada prórroga de poderes. A partir de ese instante aumentaron en flecha la represión y los asesinatos contra sus opositores políticos, teniendo que pagar obreros y estudiantes un alto precio en vidas. 

La verdad histórica es que, si bien en la etapa 1929-1933 el tirano, justamente llamado Asno con Garras por Rubén Martínez Villena, recrudece la represión contra las organizaciones de izquierda, también es cierto que, incluso antes, durante su primer período ya reprimía al pueblo y a sus organizaciones, y que la población y las agrupaciones obreras respondieron siempre con una mayor oposición al régimen machadista.

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La Asamblea Municipal del Poder Popular dedicó una tarja en ese lugar como tributo a tal acontecimiento. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)

Entre los gremios más combativos contra la dictadura de Machado aparecen siempre los que agrupaban a los trabajadores del azúcar y el tabaco, marcados porque, entre sus demandas encontraban también espacio las de tipo político. Un ejemplo en Sancti Spíritus es el Gremio de Escogedores que presidía el revolucionario santiaguero Pedro Larrea, compañero de Serafín Sánchez en la expedición de Punta Caney (1895).

Esta agrupación demostró su pujanza por su elevada organización, el número de afiliados y porque se construyó una sede magnífica en la confluencia de las calles Martí y Santa Inés, en la villa espirituana, con el dinero de su propia membresía.

Según la Historia Provincial de Sancti Spíritus, “la Casa de los Obreros, como se le conocía, fue un centro de reunión y lucha del proletariado local, ya que desde inicios de la década del 20 fue compartido por la Unión Obrera, máximo organismo aglutinador de esta clase social en la ciudad. En sus locales se realizaron asambleas, congresos, conferencias, actividades culturales, y funcionaron escuelas diurnas y nocturnas”.

En este contexto, 1929 marca un hito en el surgimiento y proliferación de organizaciones obreras y de otro tipo, como la Federación de Plomeros y Maestros Instaladores de Sancti Spíritus, como subdelegación de la Federación Nacional, así como los gremios de escogedores de tabaco en rama de Zaza del Medio y Taguasco, estos últimos en el mes de septiembre.

Recoge la historia espirituana que durante 1929 y 1930 se organizaron también los barberos y peluqueros de varios poblados de la provincia. El 18 de noviembre de 1929 se creó el Gremio de Barberos de Guayos, y en septiembre se había creado el de Zaza del Medio. El primero de abril de 1930 surgió el de Barberos y Peluqueros de Taguasco y luego, la Asociación de Barberos y Peluqueros de Cabaiguán, que existió hasta 1932.

CABAIGUÁN, EL PRECURSOR

Preciso es reconocer que no fue Sancti Spíritus, atendiendo a su importancia demográfica y socioeconómica, el primer núcleo municipal en fundar el Partido Comunista en esta jurisdicción, pues ya en 1928 fue creada la primera célula comunista en Cabaiguán, siempre agitado en campañas obreras, como los actos efectuados ese año contra la instalación de las máquinas torcedoras de tabaco en varias fábricas de la provincia de Las Villas, lo que permitió a los dirigentes obreros cabaiguanenses estrechar vínculos con el líder marxista Joaquín Valdés.

Meses más tarde en Puente Lumpuy, en las afueras de la ciudad, fue fundado el Partido Comunista en Cabaiguán, a lo que siguió la creación de células de la organización en varios sitios de ese territorio, lideradas por conocidos activistas y líderes obreros como Juan Santander, Andrés Rodríguez, Tomás García, y Miguel Acosta, entre otros.

EL PARTIDO EN SANCTI SPÍRITUS

Es indudable que cuando en 1928 comienza en Cabaiguán la lucha contra las máquinas torcedoras, y llega a esos predios el dirigente comunista Joaquín Valdés, se establecen vínculos entre este y el obrero tabaquero espirituano Mildreado Miranda. Valdés le envió a Mildreado literatura marxista, y se estableció un intercambio de ideas entre ambos.

A inicios de 1930, Miranda fue detenido y enviado a La Habana para ser juzgado por poseer propaganda comunista. Este hecho le permitió a Mildreado establecer contacto con dirigentes nacionales del Partido Comunista de Cuba. Ya tenía vínculos con Joaquín Valdés que se extendieron a Fabio Grobart, un judío comunista polaco asentado en Cuba, de quienes recibe orientaciones para la fundación del Partido en la patria chica de Serafín Sánchez.

Cuando Mildreado sale en libertad, viene a Sancti Spíritus y pone todo su empeño en el cumplimento de esta tarea, asesorado por la Dirección Nacional del Partido, a través de un dirigente habanero conocido por el pseudónimo de Mayarí, quien llega a estaciudad en noviembre de 1930.

La reunión constitutiva de aquella histórica primera célula comunista no se hizo en ningún local de las organizaciones obreras conocidas y vigiladas —algunas infiltradas— por el régimen, sino que se escogió un banco del Parque Maceo, y quedó integrada por Mildreado Miranda al frente de un ejecutivo de seis miembros. En ese propio mes se creó la célula de la fábrica de hielo y refrescos La Espirituana, luego Nela, encabezada por Francisco Ceija.

Según el texto referido, estas células no fueron sin embargo las primeras en el territorio, pues a inicios de 1930 se constituyeron las de las colonias cañeras pertenecientes a los centrales Mapos y Natividad. Luego, en 1932, surge la primera célula en Taguasco bajo la secretaría de Demetrio Barrios. Estas organizaciones de base auspician en 1931 la constitución de la Liga Juvenil Comunista y empiezan a funcionar también la Liga Antimperialista y Defensa Obrera Internacional.

El desarrollo lógico de este proceso y la necesidad de coordinar el trabajo de las distintas células llevó a que en junio de 1932 se estructurara el Comité Municipal del Partido Comunista en Sancti Spíritus, en la casa situada en la Calle Paula No. 1, hoy Manuelico Díaz No. 384.

En el referido encuentro fue elegido Jesús Nápoles como secretario general al frente de un buró de siete miembros. En septiembre, esta directiva fue ampliada con la incorporación de Pablo Ibarra en representación de la Liga Juvenil Comunista.

Ese fue el desarrollo inmediato posterior a la modestísima reunión en que el tabaquero Mildreado asumió como secretario general de la primera célula comunista en Sancti Spíritus, secundado por Juan Arteaga Lara, Gerardo Blasón Ruiz, Oscar Anglada, Salvador Madrigal y Matilde Martínez Bernal por el Frente Femenino.

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