Califican de ilógica e irracional inclusión de Cuba en lista terrorista

Casi tres mil 500 cubanos perdieron la vida y unos dos mil 100 quedaron discapacitados como resultado de acciones terroristas promovidas, organizadas y financiadas desde EE.UU.

El gobierno de Estados Unidos carece de argumentos creíbles para incluir a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo, lo cual lo deja aislado ante la opinión pública, señaló en La Habana el académico Leyde Rodríguez.

En entrevista con Prensa Latina, el Doctor en Ciencias Históricas y profesor de temas de las relaciones internacionales calificó de ilógica e irracional la decisión del Departamento de Estado, anunciada el pasado jueves.

«Esta postura de la Casa Blanca no tiene beneficio alguno para la imagen, la credibilidad y la política exterior de Estados Unidos, porque nadie ve en Cuba a un país terrorista, todo lo contrario, una víctima de ese flagelo», opinó.

Rodríguez recordó que casi tres mil 500 cubanos perdieron la vida y unos dos mil 100 quedaron discapacitados como resultado de acciones terroristas promovidas, organizadas y financiadas desde territorio norteamericano.

«Resulta sorprendente en el sentido de que desde hace varios años voces en la sociedad norteamericana; como diplomáticos, congresistas y hasta militares de notable peso, prestigio e influencia; sugieren a la administración del presidente Barack Obama sacar a Cuba de esa lista unilateral», expuso.

Además -agregó- cerca del 70 por ciento de los estadounidenses considera que su país debe analizar la normalización de las relaciones; y amplios sectores en ese país no ven a Cuba como una amenaza a su seguridad nacional.

Para el catedrático, otro elemento a tener en cuenta es la ratificación por La Habana de los instrumentos internacionales contra el terrorismo y su disposición a cooperar en el combate al mismo, postura que incluye la propuesta -ignorada por Estados Unidos- de firmar un acuerdo bilateral de enfrentamiento al flagelo.

Según Rodríguez, en sectores del ámbito académico y científico se razonó que Washington podía ser receptivo con esos criterios y con el escenario dominante en América Latina y el Caribe, donde los países demandan el fin del bloqueo contra la isla y el acercamiento a La Habana.

A todo esto se une que en años anteriores el actual secretario de Estado, John Kerry, y el propio Obama, abogaron cuando eran senadores por suavizar las sanciones; es decir, que existen elementos razonables para un cambio de política hacia Cuba, estimó.

De acuerdo con el autor de libros relacionados con Estados Unidos y sus proyecciones internacionales, la inclusión del país caribeño entre los patrocinadores del terrorismo responde a una combinación de factores internos y al interés de justificar la continuidad de más de medio siglo de bloqueo.

«Hacia adentro, parece la intención de complacer a grupos anticubanos que junto a representantes del establishment norteamericano hacen presión con poder financiero y mediático para torpedean cualquier acercamiento Washington-La Habana para abordar sus conflictos», dijo.

Respecto a la proyección externa, advirtió que está el propósito de la administración Obama de darle espacio a la política del bloqueo, aún cuando el mundo lo ha rechazado casi de manera unánime en Naciones Unidas por más de dos décadas.

«Estados Unidos pierde con su decisión una oportunidad histórica de dejar atrás su hostilidad, además, se empeña en ignorar que la eliminación de la presencia de Cuba en esa lista es esencial para un establecimiento normal de relaciones y la posibilidad de un diálogo bilateral», opinó.

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