Cuba bien atenta a la temporada ciclónica que comienza hoy

Especialistas vaticinaron que para la temporada ciclónica pueden formarse 15 ciclones tropicales en toda la cuenca del Atlántico Norte

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Cuba es una de las pocas naciones de la región que elabora sus propios pronósticos para la temporada ciclónica. (Foto: Tomada de Cubasí)

Este 1ro de junio comienza la temporada ciclónica en el área geográfica del océano Atlántico tropical, que incluye el Golfo de México y el mar Caribe, donde lo realmente vital es estar preparados en copia fiel de lo que se hace en el enfrentamiento al nuevo coronavirus.

Seis meses durará ese período, hasta noviembre próximo, y al margen de la probable cantidad de organismos ciclónicos tropicales para la Cuenca Atlántica, lo más importante es estar listos y atentos con el propósito de eliminar y disminuir vulnerabilidades, a fin de proteger la vida y los bienes de la economía popular y personal.

Cuba es una de las pocas naciones de la región que elabora sus propios pronósticos para la temporada ciclónica, los cuales están a cago de los centros de Pronósticos, de conjunto con el del Clima, ambos del Instituto de Meteorología, perteneciente a la Agencia de Medio Ambiente, del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.   

Especialistas del Centro de Pronósticos, del Instituto de Meteorología, informaron también, en exclusiva a la Agencia Cubana de Noticias, que una predicción estacional para esa etapa se basa en los fenómenos atmosféricos y oceánicos que influyen en su comportamiento y ofrecen un estimado aproximado de la cantidad de sistemas tropicales que pueden surgir, del primero de junio al 30 de noviembre.

Aunque se trata de pronósticos basados en las estadísticas y los modelos numéricos, vaticinaron que para la temporada ciclónica pueden formarse 15 ciclones tropicales en toda la cuenca del Atlántico Norte, y de ellos 10 en el área oceánica del Atlántico, 2 en el Caribe y tres 3 en el golfo de México.

Con una probabilidad del 60 por ciento, uno pude impactar Cuba, precisaron los meteorólogos cubanos, quienes llamaron la atención, igualmente, sobre otros fenómenos hidrometeorológicos peligrosos, entre ellos  las tormentas locales severas, que pueden estar asociadas a lluvias intensas, caída de granizos,  tornados, vientos fuertes y provocan en ocasiones inundaciones súbitas y otras afectaciones a la economía y la población.

Durante el primer trimestre del año, recordaron, se observaron anomalías positivas de la temperatura de las aguas de la franja tropical del Atlántico Norte y el mar Caribe, cuando resultaron más cálidas que lo normal y que debe mantenerse, lo que será un elemento favorable a la formación y desarrollo de los ciclones tropicales.

Sin embargo, los valores de las anomalías de la temperatura superficial en el Pacífico ecuatorial se corresponden con condiciones neutrales del evento El Niño Oscilación del Sur (ENOS), pero no se descarta el posible desarrollo de un evento La Niña débil, lo contrario al Niño, para finales de año, en concordancia con algunos de los modelos consultados, advirtieron al definir de activa la temporada ciclónica que empieza este lunes primero de junio.

Una actualización del pronóstico de tal actividad para 2020 en el Atlántico Norte será emitida el 1º de agosto próximo, anunciaron los expertos del Centro de Pronósticos con vistas a su seguimiento y enfrentamiento en coordinación con todos los elementos que componen el Sistema de Vigilancia y Alerta Temprana para los fenómenos hidrometeorológicos.

De acuerdo con la nueva lista aprobada por el Comité de Huracanes de la Región IV de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), a la cual Cuba pertenece, sus nombres para el actual período son Arthur, Bertha, Cristóbal, Dolly, Edouard, Fay, Gonzalo, Hanna, Isaías, Josephine, Kyle, Laura, Marco, Nana, Omar, Paulette, René, Sally, Teddy, Vicky y Wilfred.

La OMM acordó en 1953 nombrar oficialmente esos sistemas, en un orden alfabético y usar en forma alterna los idiomas inglés, español y francés, en el caso específico del nuestra área geográfica, a fin de favorecer el trabajo operativo en el seguimiento de los ciclones tropicales y distinguir cada uno.

Los ciclones tropicales reciben denominación una vez alcanzada la fase de tormenta (de 63 a 118 kilómetros por hora)

Si se tiene en cuenta la velocidad de sus vientos máximos sostenidos promediados en un minuto, se clasifican en depresión tropical cuando son inferiores a 63 kilómetros por hora; tormenta tropical de 63 a 118, y huracanes si son iguales o superiores a los 119.

En el caso específico de los huracanes, la escala Saffir-Simpson los divide en cinco categorías.

La primera incluye a los que tienen vientos máximos sostenidos de 119 a 153 km/h; la segunda de 154 a 177; la tercera de 178 y 208; la cuarta de 209 a 251 y la quinta  a partir de los 252 km/h, mientras de la tercera en adelante reciben la denominación de huracanes de gran intensidad.

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