Los tesoros de San Francisco (+fotos e Infografía)

El convento de San Francisco de Asís construidos siglos atrás en el lugar que ocupa actualmente el parque Serafín Sánchez.El convento de San Francisco y la ermita de la Veracruz fueron sacrificados  cuando los espirituanos quisieron tener un parque .

Parque Serafín Sánchez: la suerte está echada

Una hoguera en el parque Serafín Sánchez (+fotos)

Último tercio de febrero del 2014. Los potentes equipos motorizados que rompen la amplia estructura-base del parque Serafín Sánchez de Sancti Spíritus descubren en su mitad oeste, frente al otrora hotel Perla de Cuba, los cimientos de antiguas construcciones existentes en el lugar, de las que, de momento, los operarios ignoran origen y alcance.

Son los ejecutores que realizan las acciones iniciales para la remodelación de la plaza central de la ciudad con vistas a su ya próximo aniversario 500, y ellos no tienen por qué saberlo, pero los especialistas —arqueólogos e historiadores— que controlan las obras, sí están al tanto del casi indudable hallazgo, solo que no esperaban que tales vestigios se conservaran tan bien ni que estuvieran tan cerca de la superficie.

De una cosa están seguros los entendidos, y es que, independientemente del estado en que se encuentren, todo lo que allí aparezca corresponde a la existencia en el lugar, hasta la segunda década del siglo XX, de dos edificaciones de carácter religioso que tuvieron, sin embargo, múltiples usos a lo largo del tiempo.

EN EL ORIGEN DE ESTA HISTORIA

Igual que el clásico anillo en el dedo del patrimonio aparece la construcción en 1914 del parque Serafín Sánchez como plaza central de la villa del Yayabo en honor al prócer local, el Mayor General Serafín Sánchez Valdivia, siendo así que ahora confluyen felizmente el centenario de esta histórica área y el medio milenio de la ciudad de Sancti Spíritus.

Sin embargo, es un hecho notorio que cuando este parque surge, lo hace sobre las ruinas de dos construcciones bicentenarias que coexistieron con ocho generaciones de espirituanos, y se trata de la Ermita del Santo Cristo de la Veracruz, edificada en 1690 —contemporánea con la Parroquial Mayor, concluida en 1680— y el convento de San Francisco de Asís, que data de 1716.

Exactamente en esta última fecha y con el concurso del presbítero Silvestre Alonso Muñoz, un hombre progresista para su tiempo y muy activo, se inaugura el convento de San Francisco, ubicado a un costado de la Veracruz.

Según la Msc. María Antonieta Jiménez Margolles, historiadora de la ciudad de Sancti Spíritus, y Javier León Valdés —Apuntes sobre las construcciones espirituanas (2009)— frente a esas edificaciones había un espacio llamado Plaza de San Francisco o Plaza del Convento, cuyo carácter religioso fue cambiando cuando se dispuso ubicar allí el mercado de la ciudad y la Real Factoría.

Antigua edificación ubicada en la zona del Serafín Sánchez, demolida a principios del siglo XX.LA DESCRIPCIÓN DE LOS OBISPOS

Pasarían 40 años a partir de la inauguración del convento sin que se tuvieran noticias del funcionamiento y características de ambas obras, hasta que el 5 de enero de 1756 llega a la villa el Obispo Pedro Agustín Morell de Santa Cruz, quien en los 27 días que permaneció en la ciudad tomó nota de varios hechos de singular importancia.

Según Morell, aparte de la Parroquial Mayor, existían otras cuatro iglesias: La Caridad, Santa Ana, Jesús Nazareno y el Santo Cristo de la Veracruz. El Obispo reseñaba el mal estado en que se encontraba la catedral espirituana y adelantaba su criterio de que para esa fecha —mediados del siglo XVIII— “la población podía estar más adelantada de acuerdo a su antigüedad”.

Y continuaba explicando Morell, de acuerdo con Juan E. Bernal Echemendía en su libro Espacios intangibles, que desde 1728 la iglesia había sido ocupada junto con el convento por los franciscanos y que era un edificio mayor que La Caridad, Santa Ana y Jesús Nazareno.

“El templo —apuntaba el Obispo— estaba compuesto por un solo cañón, pero con altares, coro alto y púlpito, la sacristía muy ornamentada. Poseía tres campanas situadas en una torre de madera a la derecha de la puerta principal. El convento se componía de cuatro claustros, celdería amplia, otra en los bajos y algunos balconcillos y oficinas, todo de ladrillo y tejas ‘con desahogo y pulidez’. En aquella fecha lo habitaban ocho religiosos y se impartía la cátedra de gramática y moral”.

Pasarían los años y sería otro líder religioso, el también Obispo Juan José de Espada y Fernández de Landa, quien a partir de su arribo a Sancti Spíritus el 10 de abril de 1805, describiría el estado de la ermita y el convento por aquella fecha.

“Hay también un convento de mi religión bien fabricado y cómodo con su iglesia, aun mayor y más hermosa que la parroquia, de dos naves y con muchos altares buenos. Vivían en él solo cinco religiosos, con un guardia y un donado, pero casi abandonada por la evidente y denunciada malversación de los religiosos responsables” , relató entonces el Obispo.

Corruptelas aparte, el prelado no dice que en 1751 se incorporó al convento la casa aledaña del vecino Diego Navarro, que tenía su costado a la calle San Francisco, luego Máximo Gómez; ni que en 1774 se edificaría la segunda nave del convento, esta de 13 varas de ancho.

Por decisión del Ayuntamiento local, en 1786 se dispone la Plaza de San Francisco, ubicada al frente, para la venta de viandas y frutos.

Vista antigua del arque Serafin Sánchez.¿RESTOS HUMANOS?

El reciente hallazgo de algunos huesos humanos en el subsuelo de la antigua ermita causó sensación a los curiosos no informados, ya que bajo la dominación española existió la práctica de los enterramientos en las iglesias, que se tornó ilegal a partir de 1806, cuando fue prohibida por recomendación del Obispo Espada.

Entre quienes tuvieron el honor de ser sepultados en el convento, figura su auspiciador, Silvestre Alonso, fallecido en 1743, pero ello no debe suscitar sorpresa alguna si se tiene en cuenta que, según Orestes Concepción López y Ana Berta Cabezas Santander —Notas sobre enterramientos en la época colonial en Sancti Spíritus”, en Siga la Marcha, 1994-95— en los sótanos de la Veracruz fueron inhumados 67 cadáveres y en los del convento de San Francisco, otros 200.

Es un hecho que no existe constancia verbal ni escrita acerca de la evacuación de restos humanos durante la construcción del parque hace ya una centuria. Por tanto, la sorpresa no debe ser por la aparición de huesos en ese sitio, sino porque hasta ahora resulten muy pocos.

CONTRASTES Y AVATARES

No imaginaron nunca los jerarcas religiosos involucrados en la construcción de la ermita y el convento que estas obras tendrían tan variados destinos. Esos vaivenes se alternaron durante casi todo el siglo XIX con el paso de la propiedad de ambos edificios de los franciscanos a la administración local y luego a la orden de los jesuítas, al mando militar, a sanidad, a bomberos, y, por último, a trajines de cultura y entretenimiento, sin contar el sacrilegio de que también lo usufructuara una religión distinta de la católica.

Concretamente en 1860 la compañía de Jesús compra el convento de San Francisco y la ermita de la Veracruz y dos años más tarde se repara el convento y se inaugura como colegio jesuíta del Sagrado Corazón de María. En 1877 se reconstruye la ermita y abre sus puertas convertida en iglesia, y en 1888 es cerrado el colegio Sagrado Corazón de María. Pero en el ínterin de la Guerra de los Diez Años el fuero castrense hace todo tipo de presiones para la utilización de ambos inmuebles con fines militares, y se presume que lo logra.

GUERRA Y POSGUERRA

La guerra necesaria, que a partir del 15 de mayo de 1895 estalla también por estos predios, tenía que influir necesariamente en el destino de los espirituanos. En ese año el primer piso del convento de San Francisco fue destinado a sede del Casino Español y la iglesia de la Veracruz es transformada en hospital militar y depósito de municiones. En 1897 se habilita al convento como arsenal de artillería.

La derrota de las fuerzas colonialistas en 1898 y la ocupación del territorito por contingentes estadounidenses en 1899 sitúan en un limbo transitorio el destino final de ambas edificaciones. La iglesia en particular presenta un estado ruinoso y se presume infectada de fiebre amarilla, por lo que se sugiere que sea incendiada y demolida.

El parque Serafín Sánchez antes de comenzar las labores de reparación en febrero de 2014.El 30 de octubre del propio año la alcaldía local —de la que han pasado a formar parte algunos exmiembros del Gobierno de la República en Armas— acuerda sustituir el nombre de Plaza del Recreo por Plaza Serafín Sánchez, y al año siguiente el alcalde propone derruir el convento para agrandar el parque, lo que coincide con la demolición total de la Veracruz.

La influencia de los ocupantes se hace sentir, incluso después del nacimiento de la república neocolonial, y en 1903 se funda la Iglesia Presbiteriana de Sancti Spíritus en el inmueble del convento. En 1905 surge el colegio presbiteriano en la planta alta del edificio.

Tiempo después el antiguo convento se deteriora a ojos vista y los entonces no muy solventes evangélicos solicitan un crédito para repararlo. Los concejales están dispuestos a concederlo en aras de conservar la añeja edificación, pero la Alcaldía decide arrendar el local para instalar allí el cinematógrafo Yayabo.

Ello coincide con la presentación de un proyecto para la construcción del parque Serafín Sánchez. Por fin, en julio de 1911 y bajo la presión popular, se toma la decisión de suspender el crédito que permitiría rescatar el convento y se decide desmantelarlo para hacer el parque.

En medio de una fiebre de cambio y de progreso que viene transformando la ciudad, en 1914, el año del inicio de la Primera Guerra Mundial y del comienzo de la llamada etapa de las “vacas gordas”, surge una especie de licitación en la cual se ofrecen premios hasta de 1 000 pesos a quienes presenten los mejores diseños de reanimación y edificación de la plaza y su entorno.

Como resultado de todo lo anterior, se construye el parque Serafín Sánchez, plaza central de los espirituanos que 100 años después ha estado de nuevo ante la misma disyuntiva, debatiéndose entre la necesidad de preservación de los valores patrimoniales que guarda bajo su superficie, y el proyecto de modernidad surgido esta vez al calor de los 500 años de la villa.

Nota: Escambray agradece a la MSc. María Antonieta Jiménez y al licenciado Juan E. Bernal Echemendía por su contribución para la realización de este trabajo

7 comentarios

  1. ROBERTO A PRIETO

    Creo que modernizar no es malo, pero, Sancti Spíritus es colonial. Cuando se demolió el parque y se encontró?
    debajo la base del Convento y la base de la Ermita, debió tratarse con cuidado, limpiar todos los pasillos, resanar el piso y las paredes, electrificarlo y climatizarlo pues podría haber sido el PRIMER MUSEO DE HISTORIA COLONIAL bajo tierra, que serviría para el conocimiento de los naturales y los extranjeros de la real historia de esta ciudad desde sus inicios. Yo, in situ, lo sugerí al arquitecto.

  2. alejandro martinez

    En vez de utilizar estos recursos para “arreglar” el parque, ?por que mejor no implementarlos en mejores centros de entretenimientos para nuestra juventud?

  3. en mi opinion toda ciudad debe tener una historia por que guardar bajo tierra mas de 300 años de ella pues bien que legado podemos dar a nuestro pueblo de todos esos acontecimientos historicos y sociales que ocurrieron en esa etapa solo me preocupa de mi ciudad el abandono la suciedad en la que estamos viviendo asi como la falta de exigencia por parte de los funcionarios que tienen la obligacion de velar por ello quisas si solo esas personas se concientizaran con lo que representa el 500 aniversario de la villa todo seria de manera diferente

  4. ANAY, NO ES SOLO POR CUMPLIR CON UNA FECHA DE ENTREGA, ES PORQUE LOS ESPIRITUANOS NECESITAMOS ESE PARQUE DESDE VARIOS PUNTOS DE VISTA, SIN HABLAR DE LOS POBLADORES VECINOS DEL LUGAR. NO SE PUDE PENSAR EN SS SIN SU PARQUE.

    • Soy otra espirituana que di muchas vueltas en nuestro parque en mi juventud, cruzo a diario por él, me siento a compartir con mis amistades siempre que me lo permite el tiempo y muchas veces vengo a disfrutar de la Banda de Música de nuestra ciudad, cuando tocan en la glorieta, ¿usted cree que yo no quiero tener un Parque al igual que todos los que nos sentimos espirituanos?, pero sigo creyendo y es mi opinion, que se pudo esperar un poco al menos hasta que los arqueologos cubrieran todas sus espectativas.

  5. con todo respeto a ese parque solo habia que cambiarle las sillas y quiza mejorar (no derrumbar) la glorieta y matado el gallo. recursos materiales q pudieron ser destinados a otras obras que si requieran esa inversion.
    sobre los descubrimientos arqueologicos debo opinar que si se sabia lo que habia debajo major hubiera sido dejarlo asi tapadito sin derrumbar el parque. hay que excavar mas profundo para desenterrar todo lo que hay alli y para eso no hay tiempo. existe el peligro de una excavacion a medias y luego el parque lo quieran terminar apurado y con diseño de ultimo minute. Buena suerte con eso.

    • Estoy de acuerdo contigo solo en una cosa, que ahora, la excavación VA a quedar a medias por un problema ¿De tiempo?, porque HAY QUE CUMPLIR CON UNA FECHA. No estoy de acuerdo con la premura, pero hay opiniones que determinan lo contrario, una lástima a mi modo de ver, pero así son los directivos de nuestra Provincia.

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