Gran acogida de viajes de verano hacia el Valle de los Ingenios

La opción constituye una iniciativa que estimula la recreación sana mediante el conocimiento de la historia local.
La opción constituye una iniciativa que estimula la recreación sana mediante el conocimiento de la historia local.

Más de dos mil espirituanos han disfrutado en la temporada estival de los atractivos recorridos por el Valle de los Ingenios, una propuesta diseñada para la familia y que conjuga leyendas y diversión.

Esta opción –que ha estado a disposición de los espirituanos todos los días de julio y agosto– permite conocer los valores patrimoniales y tradicionales que atesoran sitios como la hacienda e ingenio Guáimaro, actualmente Museo del Azúcar, y San Isidro de los Destiladeros, ambos localizados en esa zona trinitaria.

Alberto Turiño, director de la Empresa Comercial Aldaba, organismo encargado de promocionar y comercializar los productos turísticos del valle, comentó a la AIN que el viaje por los senderos ha ganado gran aceptación por la población y constituye una iniciativa que estimula la recreación sana mediante el conocimiento de la historia local.

El propósito es crear una cultura de preservación y respeto por los lugares que amparan riquezas únicas de otros tiempos y que, No en vano, le han concedido a la tercera villa fundada por los españoles en Cuba y específicamente a esta área, el título de Patrimonio Cultural de la Humanidad, señaló.

A decir de Yeni Medina, directora de divulgación de la Oficina del Conservador de la región sureña, San Isidro se caracteriza por sus valores arqueológicos, donde se destacan la torre de tres niveles y una planta cuadrada, de estilo neoclásico.

Además, agregó, allí se pueden observar las evidencias del llamado tren jamaiquino, cuyo nombre tiende a confundir pero que no es más que un sistema de tecnología francesa utilizado como horno para la cocción del azúcar.

Mientras, señaló que Guáimaro es un inmueble de rasgos arquitectónicos de 1788 y que perteneció a la familia Borrell, quien llegó a convertirse en un símbolo de poder por el siglo XIX y acaudaló una de las mayores fortunas trinitarias.

Aquellos interesados en el recorrido pueden apreciar, también, la torre Manaca-Iznaga y el Mirador del Valle de San Luís, en el cual se obtiene una de las vistas más exquisitas y abarcadoras del referido paraje.

2 comentarios

  1. Luis F. Rodríguez Villavicencio

    Es muy interesante el articulo, pero me gustaría que se expusieran más detalles sobre las posibilidades de disfrute de esta atracción turística, tales como: Formas de transportarse hasta el punto de incicio del recorrido, formas de reservación y costo, ofertas gastronómicas; descripcción del tren utilizado, características del recorrido y tiempo estipulado del recorrido. También sería muy interesante que se profundizara un poco más sobre la historia del lugar, pues estos detalles atraen mucho a los turistas potenciales nacionales que viivimos en otras provincias y que sin dudas nos sentiríamos tentados a visitar ese recorido por el Valle de los Ingenios.

    Comentó: El Villa del MITRANS

  2. De significativa importancia es que nosotros los cubanos y espirituanos podamos llegar a este patrimonio azucarero para el rescate de la historia, no muy conocida por todos y de primordial trascendencia para Cuba y el mundo, parajes que por cuestiones de lejanía no todos han apreciado. Joyas visitadas anteriormente por turistas extranjeros y que se puedan convertir en verdaderos sitios de enseñanza de la historia donde las jóvenes generaciones(niñois y jóvenes) redescubran su pasado. Pienso que sería fructífero un proyecto así con las Escuelas que se extienda hasta el Museo de la agroindustria azucarera en FNTA cuando se comience a explotar.

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