¿Con mayúscula?

En estos meses de pandemia algo ha llamado mi atención en la prensa escrita de Cuba, tanto la de alcance nacional como los periódicos provinciales: al sustantivo salud y a la unidad pluriverbal salud pública, en combinación con los sustantivos servicios, centros, instituciones, instalaciones, personal, trabajadores, profesionales, sistema, sector, logros, conquistas, avances, etc., con frecuencia se les encasqueta, erróneamente, letra inicial mayúscula.

La salud pública, y también la educación, el comercio y el transporte —por señalar unos pocos—, constituyen ámbitos de la vida social. Los nombres que los designan son comunes; en consecuencia, deben escribirse con minúscula…, salvo que integren etiquetas denominativas como Ministerio de Salud Pública, Dirección Municipal de Transporte, Dirección Provincial de Educación, etc., con las cuales se identifica a ciertas entidades encargadas de ordenar y controlar esos sectores.

Ahora bien, nos topamos a menudo construcciones del tipo director de Salud o ministra de Educación. Aunque en ellas se alude a las instituciones (Dirección Municipal / Provincial de Salud, Ministerio de Educación) solo a través del componente específico de su nombre, este ha de ir en mayúscula, porque sigue cumpliendo función identificadora. Igual que en decursos como el siguiente: Comercio Interior, Transporte y Turismo informan sobre las medidas de la etapa pos-COVID-19, donde con Comercio Interior, Transporte y Turismo se hace referencia a los ministerios que atienden tales actividades.

Estamos ante lo que la Ortografía de la lengua española (OLE) llama mención abreviada de nombres institucionales y que ejemplifica con expresiones como la Complutense o el Cervantes, en lugar de la Universidad Complutense y el Instituto Cervantes.

Tanto en las menciones de OLE como en las extraídas de nuestra prensa se elige casi siempre la parte específica de la denominación. (Lo que no quita a los cubanos, sobre todo en la oralidad, menciones que seleccionan el elemento genérico: el Ministerio, por el del Interior, el Partido, por el Comunista de Cuba, la Federación, por la de Mujeres Cubanas, el Comité, por los de Defensa de la Revolución…)

 Mientras en OLE los constituyentes específicos que sobreviven son generalmente adjetivos (Complutense) o nombres propios (Cervantes), en las menciones de prensa que examino son sustantivos comunes (Salud, Transporte, Turismo…), excepto Dirección Municipal / Provincial de Servicios Comunales, en cuya expresión resultante (Comunales) el miembro seleccionado es adjetivo.

Asimismo, en todos los casos de OLE el artículo determinado (el, la) encabeza la mención, y aun cuando no pertenece al nombre, es necesario que aparezca. En los casos que centran la reflexión de esta columna, sin embargo, se prescinde, en su mayoría, del artículo; solo es obligatorio en unos pocos, como la Agricultura (por Ministerio o Delegación Provincial / Municipal de la Agricultura) o la Seguridad (por Departamento de Seguridad del Estado) y potestativo en otros, también contados, como (la) Vivienda (por Dirección General / Provincial / Municipal de la Vivienda).

Comprender este análisis ayudará a que correctores y editores distingan cuándo salud, transporte, turismo, etc., llevan mayúscula inicial, porque son los restos de una etiqueta denominativa acortada; y cuándo, siendo meros nombres comunes, no.

En la primera situación hay dos variantes recurrentes. Una: el sustantivo o sintagma que identifica a la institución aparece como agente figurado de una acción (Salud Pública rendirá cuenta ante la Asamblea Nacional; Educación reajusta los preparativos para el curso escolar; Las normas dictadas por Vivienda entran en vigor este mes). La otra: el sustantivo o sintagma aparece en el complemento preposicional de nombres que designan cargos de dirección (director de Acueducto, delegado de la Agricultura…).

En el resto de las realizaciones con mayor presencia en nuestros periódicos se repite la estructura del complemento preposicional, sin que se trate de menciones abreviadas, y, por tanto, la mayúscula inicial carece de justificación lingüística. Así ocurre cuando se habla de centros de salud o instalaciones de turismo, y de trabajadores de salud o profesionales de la educación, queriendo decir que son, en un caso, establecimientos sanitarios o turísticos, y en el otro, recursos humanos dedicados a labores propias de los sectores mencionados. O sistema de salud —equivalente a sistema sanitario y similar a sistema de iluminación / de enseñanza…—que debe ir en minúsculas, como sector de la salud o logros de la salud, aunque se insista en lo contrario.

Alguna que otra realización de difícil discernimiento habrá, seguramente. Aventuro esta: dirigente de salud / Salud. Con mayúscula —mención abreviada— solo deberá referirse a un directivo con puesto en el Ministerio o en una Dirección Municipal o Provincial de Salud Pública; y con minúscula podría aludir tanto a ese directivo como a un director de policlínico, por ejemplo. Parecido sucedería con funcionario o autoridad.  Lo importante será interpretar el texto antes de elegir la grafía. Y ante la duda, la minúscula siempre será preferible.

One comment

  1. ¡Muchas gracias! Muy útil e interesante

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