COVID persistente: ¿cuáles son los daños y las secuelas más frecuentes encontrados en Cuba?

Resultados de un proyecto del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK, de La Habana, para medir el impacto de la infección por SARS-CoV-2 en los pacientes egresados de ese prestigioso centro

El 42 por ciento de los pacientes que sufren una infección por el SARS-CoV-2 desarrolla el síndrome post-COVID, según estudio del IPK. (Foto: Marisleidys Rodríguez).

Lesiones pulmonares, disnea de esfuerzo, empeoramiento de enfermedades de base y aparición de afecciones en pacientes sanos previamente constituyen algunos daños y secuelas encontrados por expertos cubanos en personas convalecientes de la COVID-19, seguidas con posterioridad a su egreso hospitalario.

Así lo subrayó Narciso Jiménez Pérez, especialista de Medicina Interna, Intensiva y Emergencia, e infectólogo del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK), de La Habana, centro que, desde julio del 2020, comenzó a realizar las consultas de seguimiento a esos pacientes, evaluados a las ocho semanas y luego a los seis meses. “En general, les hacemos un monitoreo de 12 meses”, precisó el experto en entrevista con Cubadebate.

El Ministerio de Salud Pública dispone de un protocolo de actuación para los pacientes convalecientes a nivel de la atención primaria de salud. “Nosotros, como trabajamos en un centro de investigación, elaboramos un proyecto para medir el impacto de la infección por SARS-CoV-2 en los pacientes que egresaban de nuestra institución”, especificó Jiménez Pérez.

De acuerdo con los estudios del IPK, el 42 por ciento de los pacientes que sufren una infección por este virus desarrolla un síndrome post-COVID, y el 30 por ciento de los asintomáticos muestra síntomas semanas después del diagnóstico. “Resulta sorprendente que el 94.4 por ciento de estos convalecientes manifiesta alguna lesión pulmonar, en las tomografías axiales computarizadas que se les han realizado”, recalcó.

El 85.2 por ciento de los pacientes del IPK tuvo una enfermedad leve; en el 7.4 por ciento esta fue moderada y en el 7.4 por ciento resultó grave. “En esos graves —indicó— era de esperar los hallazgos de lesiones en la radiografía de tórax; pero no tanto así en los asintomáticos, lo cual nos suscitó mucha curiosidad”.

En cuanto a cómo quedaban las personas convalecientes desde el punto de vista inmunológico, los hallazgos también fueron muy llamativos, afirmó el especialista. “La diferencia es abismal entre un paciente que tuvo una enfermedad con síntomas y los asintomáticos. Solo el 33.3 por ciento de los asintomáticos tenía anticuerpos totales para ese virus, comparado con un 92.6 por ciento de los que tenían síntomas”.

A partir de esos resultados, los investigadores concluyeron que, por un lado, mientras más sintomático es el enfermo, mayor número de anticuerpos tendrá contra el virus, y, por otro, que los asintomáticos estarán más desprotegidos. “Un asintomático debería preocuparse más por una vacuna que uno que tuvo síntomas”, acotó.

Al comentar las secuelas que deja la COVID-19 después del egreso de la institución sanitaria, el especialista del IPK aludió a que muchas personas se quejan de disnea de esfuerzo (falta de aire y cansancio fácil), sobre todo en las primeras semanas. “Nos relatan —argumentó— que se levantan por la mañana y piensan que pueden asumir todas las tareas (estamos hablando de más de cuatro semanas después de haber sufrido la infección aguda), y después del mediodía comienza un cansancio que los lleva a interrumpir sus labores. El final de la tarde es la hora más crítica”.

A raíz de los estudios emprendidos, los investigadores del IPK sostienen que varias secuelas pueden coincidir en un mismo infectado. “Según las observaciones que hemos hecho, esos daños se asocian más a condiciones previas de la salud, en relación con las comorbilidades. No tiene la misma repercusión el daño renal en un individuo joven que no lo tenía, a aquel que ya padecía, por ejemplo, una glomerulopatía de base; por lo que en algunos se observa que empeoran esas enfermedades de base. Nos preocupa mucho la afección del sistema nervioso, porque es la más frecuente”.

¿Es posible que un paciente fallezca por secuelas de COVID-19? Aunque no sea la causa directa del deceso, la afección sí es un factor que contribuye a acelerar esos procesos, remarcó. “Si el paciente era hipertenso y tenía una cardiopatía isquémica de base, y empeora ese estado clínico con la COVID-19, muy fácilmente puede darle un infarto del miocardio que lo pudiera llevar a la muerte”.

El infectólogo del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí admitió que diariamente los estudiosos aprenden algo nuevo sobre el SARS-CoV-2. “Nos sorprendemos, por ejemplo, con pacientes de 32 años que tienen una afectación cardíaca, y estaban sanos previamente; es muy preocupante. Los virus acostumbran mucho a hacer pericarditis; pero no solo vemos esta secuela, la cual estamos acostumbrados a encontrar después de una infección viral, sino, también, daño miocárdico, miocarditis focal, y ya son consecuencias mayores para la salud de las personas”, alertó.

Long Covid, Covid persistente o post-COVID son algunos de los términos con los cuales los expertos califican el síndrome surgido en una cifra apreciable de personas afectadas por el SARS-CoV-2, caracterizado por la persistencia de síntomas de la enfermedad semanas o meses después de haber contraído el virus.

(Con información de Cubadebate)

One comment

  1. Yamile Andux Leyva

    Como puedo saber si tuve la covid 19 dado que tuve test de antigeno positivo y PCR negativo, sin embargo tuve todos los síntomas, y mi salud ha quedado muy inestable luego de padecer la enfermedad, necesito saber si hay un análisis de sangre o algo que demuestre o niegue que tuve la covid, pues necesito ser tratada

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *