La ayuda de los vecinos también cuenta

Con una inquietud referida a la urbanización de las áreas externas del edificio donde reside, el No. 16 de Prolongación de Julio Antonio Mella, entre Ancha del Norte y Magón, en Sancti Spíritus, escribió a esta columna Olga Alcántara Viciedo.

Según su planteamiento, los moradores del inmueble están inconformes con la terminación del trabajo realizado allí en septiembre del pasado año, como resultado del cual, considera ella, el panorama no cambió mucho.

“Llevamos más de 30 años viviendo en esta zona y a nadie le ha interesado urbanizarla; se han destinado miles de pesos al arreglo de las calles y se han olvidado del reclamo nuestro a través de las asambleas de rendición de cuenta”, apunta.

Agrega que una brigada de la Unidad Empresarial de Base de la Construcción del Poder Popular laboró allí en la fecha mencionada y construyó las escaleras de acceso al edificio, “con no toda la calidad que requerían”, así como un “supuesto jardín” para el cual, les dijeron, llevarían la capa vegetal de manera que los vecinos pudieran sembrar las plantas; pero dicha tierra jamás llegó.

Al ser contactada por Escambray,Roderai Lorez González, presidenta del Consejo Popular Garaita, consideró que la urbanización está, efectivamente, incompleta, pues falta por acometer el asfaltado de la calle, que fue solicitado ante la Asamblea Municipal del Poder Popular desde hace algún tiempo, atendiendo a la petición de uno de sus electores.

Sin embargo, sostiene que urbanización son también los servicios tanto de agua como de redes hidrosanitarias, y discrepa en lo tocante al trabajo presumiblemente sin terminar, puesto que la creación del jardín no entra entre las funciones de una brigada constructora.

“A ese edificio en el 2019 se le rehabilitó la cubierta, y en el 2020 se le realizó un trabajo de conservación al perímetro del frente, ya que estaba descarnado en el cimiento. Se conformaron las áreas exteriores, con escaleras en tres puntos de entrada y se hizo un muro de contención a lo largo de la acera, dejando un espacio que fue rellenado con tierra. Crear allí las áreas verdes corresponde al vecindario mismo, con sus propios esfuerzos”, dijo la fuente.

El jefe de la fuerza constructora negó a Escambray haber prometido la capa vegetal destinada al jardín. Visitado el lugar, quedó claro que no todo está hecho; también, que con empeño colectivo y un poco de amor la imagen del Edificio No. 16 ganaría bastante.

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