Aunque muchas veces entrenan a secas, cuando el cloro se ahuyenta de las piscinas, el polo acuático se las arregló para marcar su mejor “gol” y se erigió como mejor deporte colectivo de la provincia en 2025.
Lo del año 2024 parecía casualidad; lo del que acaba de finalizar resultó aplastante: cuatro medallas de oro, de cinco posibles en eventos nacionales, una plata casi dorada, varios de sus atletas entre los más destacados en esos torneos y, para sellar, por segunda vez consecutiva, alcanzó el primer lugar nacional.
Jorge Luis Bernal, entrenador de los equipos masculinos, volvió a ponerles nombre a los saldos. “Veníamos haciendo una labor de años. Solo se nos escapó una de oro que perdimos en la discusión de penales. Fue un año de trabajo muy fuerte y en condiciones difíciles, estuvimos casi cuatro meses sin cloro, pero como otras veces buscamos estrategias y entrenamos en otros lugares, sobre todo en Rancho Hatuey, nos sabíamos con buenos equipos y no podíamos desperdiciar ese potencial”.
Al vigor y la energía de sus 29 años, Bernal suma la seriedad y rigor en casi una década de labor en la que ha esculpido el arte de hacer lo que en el deporte espirituano suena raro: ganar el juego bueno. “Eso se le va inculcando al muchacho desde que entra. Y esa sed, esa hambre de ganar, siempre han existido por mi parte y a ellos les inculco esas ganas. Todos los años hemos estado en podio, ellos me inspiran y se convierten en mi meta para trabajar día a día. Les exijo disciplina, pero he sabido ganarme su cariño. Cuando hay que ser exigente se es, pero hay ocasiones en que, como dice uno, hay que aflojar un poquito la mano porque somos seres humanos”.
El cierre del 2025 confirmó la fuerza del polo acuático espirituano con el trofeo de la tradicional Copa Cardín, una especie de torneo de primera categoría al reunir a atletas del equipo nacional y la preselección. Sancti Spíritus tiene a seis en el primer grupo y a tres en el segundo. “Nos apoyamos en tres jugadores de la primera categoría y el resto eran juveniles último año e, incluso, de segundo y tercer años. Es un torneo muy fuerte y por eso se disfruta. Para mí es un orgullo muy grande porque como entrenador siempre quieres tener los mejores atletas, que se sacrifiquen y sigan logrando sus sueños”.
Los saldos descritos dejaron el agua caliente: “Tenemos 19 atletas en la matrícula de la EIDE Lino Salabarría, el equipo más débil es el escolar, prácticamente todos los alumnos del año pasado pasaron al juvenil y ahora, sin cloro, hemos podido hacer muy poco. El juvenil se ve más compacto por la presencia de nueve atletas en la selección nacional, de los que tres son porteros. En todas las categorías lo que queda es trabajar más duro”.
Con el primer título del polo femenino espirituano, el oro en los Juegos Escolares Nacionales del pasado año, las hembras son protagonistas. Lo reafirma Víctor Manuel Díaz, el entrenador.
“Cuando comencé, el equipo venía con un año de experiencia, habían sido medallistas de plata el año precedente y ya estaba bastante bien formado por el entrenador Luis Lizano, quien inició a las niñas, las formó, se perfeccionaron muchos detalles y eso al final fue fundamental a la hora de lograr el resultado”.
Víctor menciona la unidad y el compromiso como claves del éxito. Y también lo ilustra. “Fue un año difícil. Hay que destacar la actitud de la portera, sus padres se fueron para España a mitad de año y ella decidió quedarse con la abuela hasta que se acabaran los Juegos Nacionales, y al final salió como la mejor de su posición del campeonato, fue la MVP de la final, paró tres balones en la tanda de penales. En lo personal, fue un año difícil para mí porque mi mamá enfermó y falleció en ese período fundamental de la competencia, agradezco a los profesores Yuniel y Jorge Luis que me ayudaron en los entrenamientos de las nenas. Tuvieron un gesto muy bonito, desde que ganaron fueron hacia mí y le dedicaron el título a mi mamá”.
Las muchachas también suben a otros niveles: una para el equipo nacional y otras dos para la ESPA.
Formar polistas ha sido complicado en Sancti Spíritus donde no existen áreas deportivas en la disciplina. Muchos salen de la natación, pero a otros hay que enseñarles primero la habilidad porque vienen “crudos” de la calle y después embullarlos para que les guste el deporte y dominen su especialización. Por eso Yuniel Orihuela Labañino, comisionado provincial y quien apoya a las niñas, pondera el aporte colectivo.
“Bernal se ha echado el peso del masculino, pero el trabajo es de todos los entrenadores desde hace años en que se ha potenciado este deporte aquí, incluida la comisión nacional ha aportado balones. Hemos hecho una captación muy productiva y tenemos atletas de varios municipios, allí no tenemos entrenadores por eso nos concentramos en rescatar a estos atletas con condiciones físicas y los entrenadores en la EIDE le propician la enseñanza”.
Según la fuente, durante los últimos años se han podido desarrollar todos los eventos nacionales. “Participamos en copas y hemos realizado un plan de competencia muy fructífero, sobrecumplimos los programas de entrenamiento, lo que eleva el nivel técnico de los atletas; hemos tenido mucho apoyo de las direcciones del Inder y la EIDE, aquí cuenta hasta la auxiliar de limpieza, la gente de la cocina”.
A fines de febrero, Sancti Spíritus acogerá el torneo nacional. Se abre la portería del 2026, por donde el polo espera colar nuevos goles.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus










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