La mansión de los Iznaga en Trinidad (+fotos)

A partir de una inversión limitada por la ausencia de recursos como la madera, se intenta reinterpretar y recuperar el esplendor del Palacio Iznaga

La llegada tardía de la madera impide la reconstrucción de los entrepisos.

La culpa la tuvo una aparente apuesta entre la flor y nata de la opulencia trinitaria del siglo XIX provocada por don Pedro Iznaga y Borrell, el primer hacendado del Valle de los Ingenios; una competencia entre las más linajudas familias de la época que desató el  auge constructivo y dio vida a una de las más importantes y valiosas casas del Centro Histórico de Trinidad: el Palacio Iznaga.

La mansión terminó siendo una gigantesca vivienda colonial de doble planta y altísimo puntal que daba a tres calles, aunque cuentan los historiadores de la época que le faltaron todos los refinamientos y detalles de las otras, pero era airosa y cómoda. El tiempo, el abandono a la que la sometieron los linajudos descendientes y también el hecho de que en las últimas décadas vivieran allí varias familias dejaron en la ruina al edificio, paradigma de la evolución de la casa criolla en la Cuba colonial.

“Cercana a los 200 años (se terminó en 1826), la mansión solariega se mantuvo así hasta que a mediados del 2013, después de varios y fallidos intentos de restauración, se decidió que recobraría el esplendor a partir de una inversión valorada en alrededor de 13 millones de pesos, que la transformará en un hotel con categoría Cinco Estrellas, perteneciente a la cadena Encanto.

Según los entendidos y especialistas del Micons se trata de una construcción bastante compleja, y no resulta nada fácil convertirlo en una instalación turística de altos estándares, algo que Mario Rodríguez, al frente de la obra, sustenta en el hecho de que la casa está muy maltratada.

“El inmueble sufrió varias transformaciones, que se agudizaron cuando los descendientes de la familia Iznaga lo abandonaran hace casi dos décadas; después se perdieron los pisos y los elementos murales y cuando comenzaron las labores el edificio era solo paredes”, explica el especialista al tiempo que con la vista recorre la altura que lo separan de la torre del caserón, en su momento el edificio colonial más alto de Cuba con casi 15 metros y rematado en un mirador.

Inalvis Ramírez Escobar, directora de Inversiones de la Inmobiliaria del Turismo. DE LA COLONIA A LA MODERNIDAD

Frente al Palacio Cantero, en la calle Desengaño entre Gloria y Media Luna, está el portón de la casa que don Pedro Iznaga y Borrell, sobrino del Marqués de Guáimaro, se empecinó en levantar porque, a pesar de sus muchos defectos, le sobró visión y dinero para hacerla diferente a las demás.

“Los trabajos estructurales fueron muy difíciles, es una construcción Grado I, donde no se pueden hacer grandes transformaciones por el valor patrimonial que tiene el inmueble, y la altura considerable del edificio obstaculizaba los trabajos en la obra, de modo que junto a esos elementos tradicionales de piso de madera se utilizaron viguetas y bovedillas fundidas in situ”, explica el ingeniero Yunior Ernesto González Alomá, especialista en estructura de la inversión, quien asegura además que hoy el edificio está recuperado en un 90 por ciento y el resto depende de la entrada al país de la madera que debía suministrar la Importadora Maprintel, perteneciente al Ministerio de Comercio Interior.

“Los grandes ventanales, los enormes enrejados pisos y techos de madera, el zaguán y la cochera con sus puertas monumentales, todos los locales que sean vista-cliente se van a respetar como estaban originalmente, incluso el entablado de la azotea. De igual manera las suites conservarán las vigas de madera que mantienen desde que se levantó el inmueble, de ahí que los mayores atrasos los ocasiona la entrada tardía de la madera, ya está contratada, pero estamos en espera de que llegue desde Surinam”, aclara el ingeniero Alberto González, técnico de la UEB Obras Trinidad.

Fuerzas del Micons trabajan en el repello y labores de deshumidificación. ENTABLADO PARA  OTRAS CENTURIAS

El diseño de lo que será el hotel Palacio Iznaga incluye 41 habitaciones, 10 en el edificio patrimonial y el resto en uno nuevo que tendrá cinco niveles más pequeños y contará con cinco suites, biblioteca, galerías y jacuzzi, además de las opciones habituales de restaurante y otras ofertas.

En el levantamiento del nuevo edificio radican las mayores dificultades para que la obra, que debía concluirse en 22 meses, marche según el cronograma, aunque para Inalvis Ramírez Escobar, directora de Inversiones de la Inmobiliaria del Turismo, la ausencia de la madera mantiene en jaque las labores que pudieran poner punto final al grueso de los trabajos en la casona.

El hotel abarca dos objetos de obra: el edificio patrimonial y el contemporáneo; el primero lleva una restauración de todos los elementos que contiene el inmueble y las tres primeras crujías tienen que mantenerse vista-cliente, donde se pueda apreciar lo tradicional.

“Se pidió importar 234 metros cúbicos de madera y en la obra solo tenemos 74 metros cúbicos, pero no es la prioridad. Lo más importante son las vigas grandes que van a solucionar el entrepiso de las tres primeras crujías del edificio patrimonial. Cuando se concibió la preparación de la obra, el 70 por ciento de las vigas estaban en mal estado, de ahí que tuvieran que importarse, gestión que se está haciendo desde hace dos años, lo cual frena la secuencia constructiva ya que, por ejemplo, si no se pone el entrepiso, no puede colocarse la carpintería, ni repellar, prácticamente nada.

“Hoy al menos se da seguridad de que la demandada madera está en camino y en noviembre debe estar en Cuba. Después la ejecución deberá durar alrededor de tres meses”, aclara la directiva.

En el fondo, después de un amplio corredor, solitarias columnas anuncian una construcción en ciernes. “A estas alturas se debía montar el segundo nivel del edificio y ni siquiera estamos a la mitad del movimiento de tierra, además de que se han colocado algunas estructuras y columnas, por la falta de una retromartillo”, explica Mario, el jefe de obra.

“Ese equipo debe buscarlo el Micons. Por una vez estuvo 13 días trabajando, pero no se resolvió el problema. Necesitamos aproximadamente 21 días más de trabajo para concluir el movimiento de tierra del sótano del edificio nuevo. A nuestro juicio la obra tiene una situación crítica con 162 días de atraso acumulado de acuerdo con el cronograma de ejecución”, aclaró Inalvis.

Nunca se supo quién construyó la mejor de las casas. Lo que sí resulta previsible es que de llegar a puerto la madera, el próximo año en la mansión de Iznaga volverán a iluminarse los salones y la luz de las claraboyas entrará a raudales por las antiguas habitaciones convertidas en grandes suites, mientras desde los balcones, entre grandes rejas y ventanales, arcos y capiteles, el viejo esplendor de la mansión solariega hablará al visitante de la ostentación de una época que marcó pautas en la arquitectura cubana.

3 comentarios

  1. Hola buenas tardes
    Mi nombre es Ruben Iznaga Ferrer , hoy tengo 57 años y vivo en España santander, los cubanos no nos preocupamos mucho por nuestros ancestros, y todos tenemos de negro y español hoy por mi mujer k es española me he puesto a pensar de dónde vengo si soy iznaga realmente y también me pregunto de niño
    Por k me decían Rubén naranjo , hoy en día aún no se este secreto que mi padre se llevó a la tumba, hace un año
    De niño me llamaban naranjo , luego iznaga , me padre era el más claro de sus hermanos era mi padre iznaga o naranjo?
    De pequeño si me comentaron que era naranjo de la familia que vivía en Miramar ya no se más , hoy tengo una niña de 5 años que le preguntan el árbol genealógico de la familia y estoy perdido
    Me podrían ustedes ayudar
    Gracias

  2. Buscando en la internet me encontre retromartillos desde $269 hasta $3000. los mas caross y sofisticados.tener parada una obra que pudiera dejar de ganancias miles de dolares diarios por falta de esta herramienta es economicamente hablando una locura,esta herramienta es bastante moderna y me pregunto como hicieron la casona sin ella y miles de constrcciones,reparaciones y modificaciones antes de que existiera?Tambien me preocupa que haya que buscar en Surinam,un pais con similar clima que el nuestro las vigas de madera,que estoy casi seguro los constructores del edificio original encontraron en los bosques de las inmediaciones..Estan tan depauperado nuestros montes que hay que buscar vigas miles de kilometros de nuestras costas..Me niego a creerlo y prefiero pensar que alguien se gano unos pesos y algun que otro viajecito con las compras en Surinam.La entrevistada simplemente trata de justificar lo injustificable.Gracias

  3. ojala y todo esto llegue a un final feliz para nuestra generacion y las proximas.
    saludos

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