El magisterio me ha dado la vida (+fotos y video)

Confiesa el máster en Ciencias de la Educación Rogelio León, director de la ESBU Mártires de la Familia Romero, en Fomento, quien ha dedicado más de 40 años al magisterio, una profesión que volvería a escoger una y mil veces más

A lo largo de su vida profesional ha sido profesor de varias materias, entre ellas Física, Historia y Educación Moral y Ciudadana. (Fotos: Alien Fernández/Escambray)

“Siento verdadera satisfacción al saber que he entregado más de la mitad de mi vida al magisterio, una profesión que escogería una y mil veces más”, asegura el máster en Ciencias de la Educación Rogelio León, director de la ESBU Mártires de la Familia Romero, en Fomento, un comprometido educador que no cree poder separarse de las aulas.

El magisterio llegó a su vida por azar, cuando en noveno grado, durante las actividades de formación vocacional, se decantó por la Escuela Pedagógica Rafael M. de Mendive, centro donde se graduó como maestro primario; formación que, más tarde, concluyó en Camagüey, donde obtuvo la licenciatura en Matemática.

Fue, entonces, cuando llegó como docente a la ESBU Mártires de la Familia Romero, de Fomento, centro educativo que Rogelio define como uno de sus grandes amores y donde ha ejercido diversas responsabilidades, entre las que sobresalen 10 años como guía base y más de 20 como director.

“Espero seguir en la escuela de toda la vida, mientras mi salud y fuerzas lo permitan, pues fue aquí donde me formé como maestro”, asegura Rogelio.

“En esta escuela he estado siempre, es un lugar que ha marcado profundamente mi vida y me ha hecho muy feliz. Me siento dichoso al saber que mi trabajo ha tributado al logro de algunos de los más significativos resultados que ha conseguido el centro, siempre apoyado por los trabajadores, familiares, alumnos y personas de la comunidad”, confiesa emocionado.

Precisamente, bajo su dirección y atenta mirada, la ESBU Mártires de la Familia Romero pasó a formar parte de la Red de Escuelas Asociadas a la Unesco (RedPEA), organización internacional que otorgó al centro educativo fomentense el prestigioso premio Pilar de la Paz, galardón que solo ostentan 10 escuelas en toda Cuba.

“Desde hace más de 20 años llego a la secundaria todos los días bien temprano, a veces antes de las siete y soy de los últimos en irse, pues estar aquí me hace muy feliz”, refiere Rogelio.

Este evento fue el escenario propicio para mostrar al mundo la calidad de la educación cubana, precisó el director de la ESBU Mártires de la Familia Romero de Fomento. (Foto: Cortesía del entrevistado)

Agradece profundamente el reconocimiento social que ha recibido durante todos estos años de absoluta devoción al magisterio. Y es que en Fomento son cientos los jóvenes y adultos que han tenido la oportunidad de recibir sus enseñanzas en las aulas e incluso acudir a su hogar para aclarar dudas.

“No creo poder decir que he entregado mi vida al magisterio, pues es esta noble profesión  la que me ha dado vida a mí, donde siento he aprendido más de lo que he enseñado y a la que espero, siempre, seguir vinculado pues es aquí donde más útil me siento”, concluye Rogelio y hace gala de esa humildad tan propia de él, una característica que sus discípulos resaltan como una de sus más grandes virtudes. 

Gabriela Estrella Cañizares

Texto de Gabriela Estrella Cañizares

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