Gallos cantan en tierra de bambinos

Tres integrantes del conjunto espirituano de béisbol prueban suerte en la liga italiana

el pitcher José isaías Grandales y el entrenador osmany González integran la representación yayabera.

La temporada de la liga profesional italiana de béisbol que inició este fin de semana tendrá a tres Gallos espirituanos. Se trata del jugador de cuadro Rodolexis Moreno González, quien milita en el club Crocetta A.S.D Baseball y del lanzador José Isaías Grandales Rodríguez, que lo hace en el Club Junior Alpina Baseball & Softball, donde también se encuentra el entrenador de pitcheo Osmany González Quesada.

Mientras se preparan para entrar en calor en medio de las jornadas invernales de la tierra bambina, los yayaberos adelantaron sus principales impresiones de un certamen que llega precedido por la mejor actuación del país europeo a nivel internacional con el avance por primera vez hasta semifinales en el VI Clásico Mundial de Béisbol.  COMO SI ESTUVIERA JUGANDO EN CUBA

Puntal en la clasificación de los Gallos a la postemporada de la Serie Nacional en su versión 64 e integrante del equipo Todos Estrellas ofensivo de la campaña, Rodolexis debuta en una liga profesional.

“Desde que llegué empecé a entrenar en un sistema de lunes a viernes, muy parecido al de Cuba. El equipo me acogió bien, es una plantilla de muchachos nuevos y entrenadores muy buenos, ya en los pocos días que llevo aquí nos llevamos como una familia, aunque el idioma es un poquito complicado, pero nos comunicamos unos con otros; los hay que hablan español, poco, pero lo hablan”.

 Antes de comenzar en la Serie, Italia no estaba ni en los planes ni en la mente del trinitario. Por eso agradece “a la vida por el sacrificio de tantos años, gracias a Dios que me llegó este contrato, me siento muy orgulloso y contento, agradezco a los entrenadores que estuvieron muy pendientes de mi trabajo, confiaron en mí y me inculcaron eso de que podía lograr un objetivo”.

 Comenta que el contrato le llegó “por intermedio del villaclareño Eriel Carrillo, que había estado unos años aquí, me contactó y me dijo que el equipo estaba interesado en un short stop, me pone en contacto con los profesores y finalmente lo hice a través de la Federación Cubana”.

En unos días defenderá la misma posición donde jugó la última temporada. “Jugaré como siol y voy a cumplir el rol que me toque como si estuviera en Cuba con mis Gallos, la Serie Nacional me ha dado buena experiencia, han sido años bateando sobre 300 y eso lo traigo, lo que tengo es que adaptarme al sistema y al horario, y guapear”.

ME DIERON LA OPORTUNIDAD DE ABRIR EL SEGUNDO JUEGO  

En pocos días ya Grandales probó su brazo. Lo hizo en un juego de preparación en la Primera Copa del año 2026 de la Zona Norte de Italia, que ganó 6×1. Pero el derecho está por subirse al box “en serio”. “Desde que llegué la acogida ha sido muy buena. Al otro día de arribar empecé a entrenar, haciendo la misma preparación de allá de Sancti Spíritus, lo único que cambia es que está haciendo mucho frío aquí, pero lo enfrentamos, ya tuve esa salida que fue muy buena”.

Cuando la temporada comience, el espirituano tendrá una alta responsabilidad dentro del staff: “En el club me dieron la oportunidad de abrir el segundo juego porque el primero tiene que ser uno de aquí de Italia, me dieron mucha confianza para cumplir ese rol”.

Grandales también experimenta su primera vez: “Esta es una oportunidad muy buena que me han dado de medirme en una liga que es un poco mejor que la nuestra. La expectativa es demostrarles a los que me trajeron para acá que puedo hacer mi trabajo”

Su presencia allí la agradece a su coequipero y coterráneo Osmany González. “Eso me da mucha ventaja y confianza, fueron muchos años que trabajé con él en los juveniles y el contrato fue gracias a él”.

MI TRABAJO NO HA SIDO EN VANO.

Intenso ha sido el trabajo de Osmany González, quien no únicamente alista su equipo. “El club me contrató no solo para que dirigiera el pitcheo de la primera división, sino para trabajar todas las categorías convocadas por la Federación italiana. De dos a cuatro de la tarde trabajo dos días con cada categoría y de cinco de la tarde a nueve y media de la noche lo hago con el equipo que va a competir en la primera categoría. El objetivo es que les dé trabajo metodológico porque cada una tiene sus características. Cuando llego con los profesores que estaban trabajando con los muchachos, ellos me ceden todo el espacio, no se ponen bravos, como a veces nos pasa allá cuando un compañero viene y les dice algo a sus atletas. Les explican que soy el coach de pitcheo del equipo mayor con suficiente experiencia para transmitirles los conocimientos y se ponen en función de todo lo que les digo”.

Se le ha facilitado más por haber trabajado en todas las categorías desde 9-10 hasta dos temporadas con los Gallos. “La labor con niños siempre me ha gustado mucho, así como formar atletas. Lo que más me ha chocado es el idioma, hay quienes dicen que se parece bastante al español, pero no es así. Sucede que en cada categoría varios muchachos saben hablar español y en la primera tengo a tres venezolanos que conozco de cuando estuve en su país. Ellos me van comunicando las cosas y a los atletas les dicen lo que les intento transmitir. También en la primera tengo a Grandales, que es como mi monitor, hace los ejercicios y los demás los hacen y así nos comunicamos mejor”.

De paso, mitiga el frío que los “fastidia” con esas temperaturas que han sido de hasta menos de dos grados, con rocíos de nieve. También atenúa el “gorrión” con la presencia de Grandales: “Tenerlo aquí es una bendición. Fue un atleta formado por mí, trabajamos en la EIDE Lino Salabarría y ha tenido resultados extraordinarios en los últimos años. Ya yo tenía el contrato, me llaman y me dicen que el pitcher extranjero que tenían contratado que era venezolano no podía venir por tener su niño enfermo. Me mencionan mucho a Randy Cueto, de Villa Clara, y a otro de Ciego. Pero les explico que hay un muchacho de Sancti Spíritus que está lanzando bien, que tira 90 millas, buen cambio, buena slider; les digo que creía podía dar la talla en Italia y me responden: ‘Vamos a seguir monitoreándolo’. Randy al final dijo que no y luego contactaron con Grandales”.

En sus primeras vivencias con el béisbol italiano, ya Osmany tiene un adelanto del porqué de la sorpresa en el Clásico. “Me he quedado impresionado. Sucede que el mercado ha crecido mucho. Hay muchos peloteros dominicanos, panameños, venezolanos y entrenadores de esos países y de Cuba que llevan años trabajando y la liga se ha fortalecido extraordinariamente. A los equipos que están en la Serie A, en la llamada División de Oro, la Federación italiana les pone más dinero, casi el doble de lo que le pagan a nuestra organización y pueden contratar a los mejores atletas y los mejores entrenadores. Todo el mundo viene a demostrar su conocimiento y está lleno de scouts de la liga puertorriqueña, mexicana, dominicana, nicaragüense, vienen a ver los muchachos para después firmarlos en esa liga que ellos juegan en invierno.  La tecnología es tremenda. Alguna la conocía por estudios que he debido hacer, pero hay otra que me ha impactado”.

Con 31 años de trabajo y excelentes resultados en categorías escolares en las que ha ganado medallas de todo tipo, fue “fichado” en un singular contrato: “Me quedé frío. Me llamó a la casa el presidente del equipo, y me dijo, en buen español: ‘¿Usted es Osmany?’. Le respondí que sí y pregunté: ¿Quiénes son ustedes?; me respondieron: ‘Somos un club de Italia interesado en que usted dirija el pitcheo con nosotros’. Indagué: ¿Y cómo conocen de mi trayectoria? Entonces me dijeron: ‘Monitoreamos el trabajo de los entrenadores en todos los países y sabemos de sus resultados en los últimos años’”.

Les pidió consultarlo con la familia. “La semana siguiente se comunicó conmigo el director del equipo, el cubano Fran Pantoja, y me dijo lo mismo: ‘Tenemos la trayectoria completa de tu trabajo en los últimos 10 años’. Le dije: No lo creo. ¿Y tengo que entregarte mi currículo?. Me contestó: ‘No, nosotros lo tenemos’. Y así fue. Cuando me lo mostraron no faltaba ni un out ni un inning de lo que he hecho en el deporte escolar. Vi que mi trabajo no ha sido en vano, muchos de mis atletas hicieron equipos nacionales y a veces no se me consideró; sin embargo, ahora personas que ni me conocían, me reconocieron. De todas formas, con este espirituano que está en Italia pueden contar para lo que sea”.

La liga italiana de béisbol comienza el 4 de abril. Se juegan dos partidos a nueve innings los fines de semana. La primera división consta de 24 equipos, pero esta vez intervendrán 24 por problemas de presupuesto. Está dividida en dos grupos: uno con los 12 primeros del pasado año y se llama División de Oro. Juegan 42 partidos y clasifican ocho para los play off. En la Serie de Plata (donde están los espirituanos) juegan la misma cantidad de partidos de donde clasifican los primeros cuatro para los play off.

Elsa Ramos

Texto de Elsa Ramos
Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez por la obra del año (2014, 2018 y 2019). Máster en Ciencias de la Comunicación. Especializada en temas deportivos.

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