Con motivo del aniversario 65 de la victoria de Playa Girón, tuvo lugar este lunes en el periódico Escambray la peña Gente Nuestra. El espacio, iniciativa del propio semanario y de la Cátedra Honorífica Juan Antonio Borrego Díaz, contó con la participación de la Cátedra Honorífica para el Estudio del Pensamiento y la Obra de Fidel Castro de la Universidad de Sancti Spíritus José Martí Pérez (UNISS), así como de combatientes espirituanos que vivieron directamente aquella gesta histórica.
El panel fue moderado por la Dra. C. Yaney Rodríguez Muñoz, quien enmarcó el debate señalando los constantes ataques del imperialismo norteamericano sobre cualquier esfera en Cuba y destacando que el impacto de la invasión por Playa Girón sería narrado por sus propios protagonistas.
Wilmer González Richardson, estudiante de primer año de Derecho, tomó la palabra para reflexionar sobre el rol de la nueva generación. Afirmó que “la juventud es la cantera esencial para las labores y tareas de la Revolución” y destacó el papel y la obra de Eduardo Heras León como historiador.

Al contrastar la experiencia de quienes no han vivido la guerra con la realidad del conflicto, señaló: “El papel de los jóvenes hoy, para quien no ha estado en la guerra, no conoce las desgarraduras de la guerra, el impacto de un amigo que cae, las bombas… Cuando usted está ahí, y lo vive, sabe el dolor que provoca y dura para toda la vida”.
Advirtió con una reflexión contundente contra el olvido: “Si olvidamos la historia, quien no conoce su historia, está condenado a revivirla y repetirla. Esa es la mayor arma ideológica contra la juventud de hoy”, y concluyó: “La historia no se comienza de nuevo”.
Jesús Argudín Sosa, combatiente perteneciente a uno de los batallones de infantería, compartió su vivencia con profunda emoción. “Han pasado tantos años que ya no tengo la virtud para hablar de un hecho tan grandioso como fue Girón”, dijo y recordó: “Girón para mí significó un paso trascendental en mi vida”.
Con menos de 17 años, participó activamente en la epopeya: “Al principio sentí temor, pero con el fragor de la batalla, el olor a pólvora… se me quitó el temor y fui uno más en aquella batalla”.
Iván de la Cruz Ortega Companioni, combatiente cienfueguero radicado en Sancti Spíritus, narró su trayectoria desde la clandestinidad.
“Vengo de la lucha clandestina. Era joven cuando me incorporé a la lucha clandestina. Ahí comenzamos, producto de ayudar a la Revolución, seguimos apoyando al Comandante en Jefe”. Detalló su paso a las milicias y su participación en la limpia del Escambray contra los alzados y aseguró: “Luchamos con todos los hierros”.
Cuando se creó el batallón para Girón, ya eran milicianos: “Era monte, fango, cocodrilos… Así cumplimos con todas las orientaciones para obtener la victoria”. Recordó también que “Fidel le dijo al mundo que nosotros no matábamos a nadie y que estábamos por la paz”, y cerró su testimonio con una certeza: “Girón jamás se me olvidará porque, a pesar de todas las dificultades, ganamos”.
José Ramón Beltrán Barrizonte, combatiente espirituano, centró su intervención en el papel estratégico de Trinidad. Explicó que, convaleciente y con 17 años, pertenecía a la juventud del 26 de Julio y fue captado luego del triunfo de la Revolución para integrar las milicias junto a otros 60 jóvenes, participando previamente en la lucha del Escambray.
“Trinidad fue punto estratégico, pues se esperaba una entrada también”, señaló. Relató que cuatro días antes del desembarco los enviaron a sus casas: “Estando sentado en la sala, me avisan que los americanos desembarcaron por Playa Girón. Hay que matarme con un fusil, combatiendo, me dije. Salí corriendo y al llegar, sobre las seis de la tarde, no cabía en el camión que estaba lleno de muchachos”. Le sorprendió ver a “todos jovencitos, hijos de los que yo tenía por contrarrevolucionarios, con familiares que se habían alzado, eso me sorprendió”. Cuestionó: “¿Cómo yo que tenía experiencia de guerra no iba a ir?”. Todos reclamaban que los llevaran a Girón. Al tercer día recibieron la orientación de armarlos para asegurar Río Caña. Sobre su experiencia, afirmó simplemente: “Estoy satisfecho”.
Durante el panel, la moderadora intercaló precisiones que enmarcaron el diálogo, al recordar que “las cosas no son como queremos, sino sencillamente como pasan”. Posteriormente, lanzó una pregunta a los presentes: “¿Qué significó saber que era Fidel con el Gallego Fernández quienes dirigían las acciones en Girón?”. Beltrán Barrizonte respondió con una sentencia que cerró el encuentro: “No podemos abandonar jamás la Revolución porque nuestros líderes dieron su vida por ella”.
La peña Gente Nuestra consolidó así un espacio de memoria viva, donde el testimonio directo de quienes defendieron la soberanía cubana en abril de 1961 se entrelazó con la reflexión de las nuevas generaciones, para reafirmar que la historia de Girón sigue siendo, 65 años después, un pilar identitario y un llamado a la vigencia del compromiso histórico.

Escambray Periódico de Sancti Spíritus












Escambray se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, así como los que no guarden relación con el tema en cuestión.