La Embajada de Cuba y todos sus funcionarios ratificaron este miércoles en Washington su apego a lo establecido en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, así como el respeto a las leyes y regulaciones de Estados Unidos.
“La serie de artículos publicados por Fox News desde el 21 de mayo, en referencia a una supuesta actividad de la Embajada de Cuba en Estados Unidos y de sus funcionarios que interfiere en los asuntos internos de este país, o que representa una amenaza, carecen completamente de fundamento”, expresó una declaración publicada en la cuenta oficial en X de la representación cubana.
Todo ello forma parte -advirtió el texto- “de una campaña de desprestigio promovida por el Gobierno de Estados Unidos”.
La Embajada de Cuba y todos sus funcionarios se adhieren estrictamente a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas en el desempeño de sus funciones y en sus actividades, y respetan las leyes y regulaciones de Estados Unidos, subrayó.
“El afecto hacia Cuba que sienten millones de estadounidenses y la oposición de muchos de ellos a la agresión continua de su gobierno, e incluso a la amenaza militar, contra Cuba, están siendo sometidos a intimidación a través de acusaciones infundadas y totalmente injustificadas”, concluyó la declaración.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus













La Embajada de Cuba en Washington hace bien en interactuar con la sociedad civil norteamericana. Son practicas habituales en todo el mundo y estan amparadas por los convenios diplomaticos de Roma.
Leyendo la prensa espaÑola hoy, el Embajador norteamericano en Madrid, Benjamin Leon, dio un discurso en un evento del Foro de Nueva Economia, de la Universidad CEU San Pablo. Y aprovecho el Embajador Leon para criticar al gobierno espaÑol por no recirle desde que llego a Madrid hace 6 meses. Es algo inusual, pero el presidente espanol Padro Sanchez es abiertamente hostil a todo lo que tenga que ver con EE>UU. No lo dice, pero lo demuestra publicamente.
Lo que no esta correcto es que no haya reciprocidad, o sea, que los diplomaticos cubanos participen en eventos publicos y privados por todo EE>UU. y los diplomaticos norteamericanos en La Habana esten marginados, vigilados y acosados porque se reunen con la sociedad civil a puertas abiertas: hasta publican las fotos y de lo que hablan en las redes sociales. Tiene que haber igualdad de condiciones, de lo contrario, se corre el riesgo que el gobierno de Trump imponga restricciones de movimiento a los de Cuba en Washington.